miércoles, 11 de julio de 2012

¿De qué hablamos cuando hablamos de independencia?

¿De qué hablamos cuando hablamos de independencia?
ROBERTO FOLLARI | En el siglo XXI, se trata de autonomía decisional, de una sociedad y un Estado activos que, sin interrumpir generalizadamente el intercambio entre naciones o bloques, sean capaces de imponerse a los poderes fácticos. Y esto será regional, o no será.
Roberto Follari – Agencia APAS

Hubo época en que creímos que la independencia era lo mismo que la autosuficiencia. Por ello, la cuestión era cubrir todo lo que necesitáramos con producción nacional, y en todo caso dar por no necesario aquello que no pudiéramos producir en el país.

Eso era la “independencia económica”; un modelo autocentrado y de cierto cierre de fronteras, que alcanzó en ejemplos como Albania o Corea sus máximos exponentes en tiempos de la Guerra Fría.

Pero en época de globalización, la idea del autocentramiento deja de resultar aplicable. Ante la circulación generalizada de las mercancías a nivel planetario, se trata ahora de otra cosa. Los mismos principios se aplican de una nueva manera. Ahora se trata de autonomía decisional, de una sociedad y un Estado activos que -sin interrumpir generalizadamente el intercambio entre naciones o bloques regionales-, mantenga la potestad de las decisiones económicas que le afectan. Es decir, que sea capaz de imponer al mercado condiciones bajo las cuales el mismo resulte subordinado al bien común, y no solamente puesto bajo la lógica de la ganancia privada y el lucro sin límites.

Por cierto que hoy la independencia económica se da más acabadamente por vía de bloques. Se da, para nosotros, por vía de la pertenencia a una Sudamérica y Latinoamérica unidas. Los bloques son cada vez más necesarios frente al peso menor del Estado en los nuevos tiempos; y sin dudas que el sueño de Miranda, de Ugarte, de Bolívar y San Martín viene ahora a cuento. No como simple aspiración valorativa, sino más bien como necesidad histórica. Si no nos unimos en bloques eficaces (que ya lo es Mercosur, sin duda alguna), será imposible que podamos tener una condición competitiva dentro del voraz capitalismo contemporáneo.

Claro que la independencia es también “soberanía política”. Sin la autonomía económica, no hay autodeterminación política posible. Pero lo económico por sí solo no cubre todos los rubros de la independencia. La soberanía formal es el primer paso, el que nuestros próceres cubrieron allá por comienzos del siglo XIX, y que en casos como Malvinas todavía nos queda por conquistar. Hay que terminar con los enclaves coloniales, una rémora de tiempos brutales que no desaparece, por los beneficios que aún brinda a piratas y capitalismos centrales varios.

Pero, por supuesto, ser soberanos plenamente es mucho más que la independencia política formal. Se trata de sostener la decisión de que el gobierno represente a poderes propios de la Nación, pero a la vez del pueblo de la misma, de sus mayorías. Es decir: la democracia es imprescindible; pero la democracia es democracia popular, o nada tiene de democrático.

Soberanía es no depender de poderes exteriores al del propio pueblo. Por un lado, no depender de la diplomacia o la geopolítica de los países más fuertes. En ese sentido, hoy en Sudamérica muchísimo se ha avanzado, si comparamos con la habitual saga de gobiernos pro-yanquis que históricamente han solido establecerse. Y además, se trata de no depender de poderes fácticos; no depender de las iglesias, de las embajadas imperiales, de las multinacionales, de los dueños de los grandes medios de comunicación, de las asociaciones empresariales o de la corporación militar.

Eso es independencia; que la población sea gobernada por su gobierno elegido, no por los poderes que nadie controla ni vota. Porque ello implica que efectivamente hay un lazo entre las decisiones políticas que se toman, y las intenciones y voluntades mayoritarias de la población. Eso es “no depender”, ser independientes.

Y en eso están, quién podría dudarlo, Dilma, Cristina, Evo, Pepe Mujica, Rafael Correa, Chávez y -si bien de modo menos incisivo- también Ollanta Humala. La segunda independencia está realizándose en nuestros países -si la primera fue la del siglo XIX-, con una vigencia y energía inimaginables en los tensos tiempos neoliberales de hace apenas una década.

Adelante con ella. Sin las virginales purezas que pudo suponerse en la época del aislacionismo territorial -hoy epocalmente imposibles-, pero con el peso incontestable de lo que se realiza y se verifica. Con aquello que solía decir un gran político argentino: “la única verdad es la realidad”, modo de insistir en que mejor que 100 ideas puras e incumplibles, son unas pocas que sean claras y se plasmen efectivamente en el horizonte práctico de la vida cotidiana de nuestros pueblos.

¡Madrid obrero saluda a los mineros!

¡Madrid obrero saluda a los mineros!
MARIO AMORÓS | Madrid ha vuelto a ser esta noche, esta madrugada, “la capital de la gloria”. Desde las inmediaciones de la Ciudad Universitaria hasta la Puerta del Sol decenas de miles de personas han acompañado y abrazado a los mineros de Asturias, León, Palencia y Aragón que desde el 22 de junio han marchado en dos columnas hacia la capital del Estado.



Mario Amorós - Rebelión
Foto: Borja del Valle

Sus compañeros y ellos ya llevan en huelga indefinida casi seis semanas y han hecho frente a la brutal represión policial con ejemplar unidad y combatividad.

Caída ya la noche, cerca de las once y media, las decenas de trabajadores de la minería con sus banderas y sus puños, con sus cascos con las luces encendidas y con sus monos azules de faena, llegaban desde la Universidad Complutense a la calle Princesa, por el estrecho pasillo abierto entre quienes con el puño alzado coreaban consignas como: “¡Viva la lucha de la clase obrera!”, “¡Madrid obrero saluda a los mineros!”, “¡La lucha es el único camino!”, “¡Crear, crear, poder popular!”, “¡Sí se puede!”, “¡No son recortes, es lucha de clases!” o “¡El pueblo unido jamás será vencido!”.

Todos los colores del rojo y del negro se fundieron anoche en Madrid en un crisol que debiera cuajar en algo nuevo. Militantes de Izquierda Unida y del Partido Comunista de España, sindicalistas de CCOO, UGT, CGT y de distintos colectivos obreros de base, banderas del PCPE y de Izquierda Anticapitalista, enseñas republicanas, jóvenes de la UJCE y de los CJC, ciudadanos de todas las mareas, trabajadores de la sanidad con sus batas blancas, jubilados combativos y combatientes, activistas del 15-M, inmigrantes de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, luchadores de todas las batallas perdidas y por ganar, confluyeron desde mediada la tarde en torno a la plaza de Moncloa y a lo largo de todo el recorrido hasta el centro mismo de la ciudad que quiso ser “la tumba del fascismo”. Jamás se vieron tantas banderas revolucionarias junto al “arco de la victoria” erigido por el general que reprimió a sangre y fuego el Octubre asturiano de 1934, por el tirano que tuvo que hacer frente a la valentía de los luchadores de la “huelgona” de la primavera de 1962.

Fueron unas horas de impaciente espera para recibir a quienes laboran en las entrañas de la tierra jugándose la vida, a quienes durante una historia ya centenaria han tejido ahí abajo, en la oscuridad, unos vínculos indestructibles de fraternidad y de orgullosa solidaridad de clase que han sabido transmitir de padres a hijos.

La calle Princesa, la plaza de España, la Gran Vía, la plaza de Callao, la calle Preciados y la Puerta del Sol se han llenado de personas que a lo largo de la madrugada han acompañado a los mineros por todo el corazón de Madrid, que han vuelto a cantar esa hermosa canción que tantos y tantas que jamás hemos bajado a los pozos hemos hecho nuestra en innumerables ocasiones: “En el Pozo María Luisa”.

Hay días que nos acompañan para siempre, que quedan grabados en la historia y en la memoria de las gentes de abajo. Los mineros, con sus rostros demacrados después de 400 kilómetros a pie, con su agradecimiento por el caluroso recibimiento y, sobre todo, con su lucha nos han regalado uno de esos días inmensos, algunos de esos instantes, algunas de esas miradas que sirven para alimentar la esperanza de que aún podemos construir la alternativa necesaria, imprescindible ya, a la barbarie del capitalismo y el inmenso sufrimiento que provoca entre los millones de parados, entre los trabajadores precarizados hasta lo inimaginable, entre quienes les arrebatan su hogar, entre quienes pierden su derecho a la sanidad o a una educación de calidad.

Hoy miércoles, a partir de las 11 de la mañana, recorrerán el centro de Madrid, desde la plaza de Colón hasta el Ministerio de Industria, para advertir a la derecha de que no se van a rendir, para recordarles que la derrota de octubre de 1934 alumbró pese a todo la consigna “Uníos, hermanos proletarios” y abrió paso al Frente Popular, que las huelgas de 1962 impulsaron las Comisiones Obreras y fueron decisivas para la vigorización de la lucha antifascista y para señalarles que junto a ellos caminamos la inmensa mayoría de los trabajadores de un país hundido por un modelo económico y social (asumido por el PP y también –no lo olvidemos nunca- por el PSOE), que ahora amenaza con destruir para siempre las cuencas mineras.

Como han repetido hasta la saciedad, sólo exigen al Ejecutivo que cumpla los compromisos suscritos con el sector, que anule los recortes anunciados porque supondrían el cierre definitivo de las minas y la negación de un futuro de trabajo y dignidad a varias comarcas. Ayer por la tarde, a su paso ante el Palacio de La Moncloa advirtieron al presidente del Gobierno: “Si esto no se arregla: ¡Guerra! ¡Guerra! ¡Guerra!”.

Falso dilema: ambientalismo versus extractivismo Eduardo Paz Rada

Falso dilema: ambientalismo versus extractivismo
Eduardo Paz Rada



En el debate actual en Bolivia y en América Latina se ha posicionado intencionadamente el dilema entre ambientalismo versus extractivismo, orientado especialmente a valorar y criticar los procesos políticos y económicos de algunos países, en particular los casos de Perú, Bolivia y Ecuador, dejando de lado otras contradicciones que son fundamentales en relación a las condiciones históricas y sociales de nuestros países y a los desafíos para enfrentar los graves problemas de atraso, dependencia y pobreza.

Estos problemas no son solamente del presente, sino que provienen de causas que se han establecido estructuralmente tanto por la opresión colonial e imperialista más que centenaria, como por las relaciones internas marcadas por grandes desigualdades sociales y económicas. Los pueblos y países oprimidos, como los de nuestra región, han sido y son víctimas del capitalismo internacional que ha impuesto una división internacional del trabajo en la que las potencias consiguen grandes riquezas y recursos a costa de la pobreza, expoliación y marginalidad de millones de seres humanos, en el contexto de la relación centro-periferia del sistema mundo.

Por eso, en el fondo de la confrontación entre la defensa medioambiental y la economía de explotación primaria de recursos naturales se encuentra la misma pista: es decir ambos polos son parte de la estrategia imperialista de controlar los medios de vida más importantes del planeta.

La defensa medioambiental, en los términos del interés de las potencias industriales, significa impedir el uso interno endógeno de esos recursos para impulsar procesos de desarrollo e industrialización independiente en las semicolonias y países del Tercer Mundo e inclusive impulsar la creación de “reservas naturales de la humanidad”, como es el caso de la región amazónica, rechazadas por Brasil y otros países de la región. Por otra parte, la postura de economía extractivista de materias primarias en el viejo modelo primario-exportador es también parte de las políticas transnacionales para mantener su hegemonía y control sobre los recursos estratégicos frente a intentos de desarrollar políticas independientes y de potenciamiento interno hacia la integración regional.

La alianza entre las transnacionales con las oligarquías y burguesías dependientes ha generado un patrón de dominación política que, en algunos casos, está siendo cuestionado por las fuerzas populares emergentes bajo una bandera del nacionalismo defensivo con proyecciones de fortalecer la economía estatal y social que permite una mejor redistribución de las riquezas y los excedentes.

El mayor temor de las transnacionales y de las potencias capitalistas es que en nuestros países se consigan mayores márgenes de independencia economía, soberanía política y participación de las masas, junto al avance de procesos de integración y complementación regional que conviertan nuestra región en un espacio geográfico, geopolítico y económico con poder propio y autosuficiencia ante los desafíos que se presentan en el mapa internacional.

El uso interno de los recursos naturales en procesos de industrialización avanzada, la incorporación de valor agregado, el incremento de posibilidades de trabajo, la complementación económica y comercial entre los países vecinos y la capacidad de enfrentar la crisis capitalista europea y norteamericana pasan por emprender a profundidad los procesos integracionistas que se perfilan. El Mercado Común del Sur (MERCOSUR), la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que impulsan la integración política, militar, energética, bancario-financiera, comercial, cultural y social son expresiones valiosas en la perspectiva de conseguir la unidad de la Patria Grande.

Las mayores expectativas desde inicios del siglo se produjeron en los casos de Venezuela con Chávez, Bolivia con Morales, Ecuador con Correa y Brasil con Lula, sin embargo los pasos se fueron desviando peligrosamente en distintos caminos. Las iniciativas de Chávez no tuvieron la repercusión y el acompañamiento de los otros líderes y tampoco sus funcionarios fueron eficientes en la perspectiva trazada; Brasil emprendió una estrategia aislacionista o, en su caso, avanzó en relaciones de dominación política y económica hacia los otros países de la región y Correa y Morales tuvieron que negociar y aceptar imposiciones en distintos campos.

En el caso boliviano el problema es mayor porque el gobierno Evo Morales no solamente cedió ante las transnacionales petroleras, mineras y financieras, sino que ha impulsado la aprobación de una Constitución y políticas que tienden a impulsar la división geográfica, la fragmentación nacional y la aparición de innumerables conflictos entre comunidades, regiones, departamentos, sindicatos, cooperativas y otras organizaciones sobre la base del reconocimiento de inexistentes 36 naciones y de un estado plurinacional que genera expectativas de autodeterminación y derechos por encima de la unidad del país.

De esta manera, con la división interna, se hace imposible pensar en aportar efectivamente en procesos de unidad e integración regional, sudamericana y latinoamericana y, por el contrario, se abren opciones de maniobra para quienes, desde el extractivismo o desde el medioambientalismo, pretender hacer abortar definitivamente los procesos de avance social y económico que se consiguieron en la última década.

El contexto mundial en esta hora clave de la historia de los pueblos, por la crisis del capitalismo central y la ausencia de alternativas dentro del mismo, abre posibilidades para una propuesta democrática más intensa y comprometida con el desarrollo integral de los sectores y clases populares, hacia la integración basada en la liberación nacional y la construcción de un socialismo nacional latinoamericano. 

Eduardo Paz Rada, sociólogo, académico de la Universidad Mayor de San Andrés, Bolivia

Atilio A. Boron: un balance equivocado

Atilio A. Boron: un balance equivocado

Valter Pomar
Acabo de recibir un correo del Servicio Informativo "Alai-amlatina", que contiene el artículo de Atílio A. Boron titulado Foro de Sao Paulo: balance desde Caracas.

Boron estuvo presente, por invitación de los anfitriones venezolanos, en la mesa principal del acto de clausura del XVIII Encuentro del Foro de Sao Paulo. No sé si estuvo presente en otros Foros, no sé si participó en otros momentos del XVIII Foro. Lo que sé es que su balance es incorrecto.

Comienzo por las equivocaciones puntuales. Boron dice que no se entiende como las autoridades del FSP le negaron el derecho a la palabra -¡no sólo el ingreso de la Marcha Patriótica como una organización política afiliada al foro, pese a todos los avales presentados por partidos políticos dentro y fuera de Colombia- a la Senadora Piedad Córdoba.

De hecho, si fuese verdad, no sería comprensible, pero lo que dice Boron no es verdad.

La marcha patriótica solicitó el ingreso al Foro de Sao Paulo a través de un correo electrónico enviado la misma semana en que se realizó el XVIII Encuentro del Foro. Las normas del Foro, normas que nos permitieron llegar enteros hasta aquí, establecen que para que una organización ingrese, es necesario el consenso de todos los partidos nacionales, despues el consenso del Grupo de Trabajo y después el consenso de la Asamblea del Foro.

A pesar de la buena voluntad general, como la solicitud fue hecha demasiado tarde, no fue posible a todos los partidos colombianos responder a tiempo si estaban de acuerdo con la entrada de la Marcha Patriótica. Y sin el apoyo explícito y formal de todos los partidos nacionales, donde existen, no hay como aprobar el ingreso de una nueva organización, sea cual fuere, tiene que tener el aval.

Boron dice que las autoridades del Foro (quiénes serán estas autoridades?) le negaron a Piedad Córdoba el derecho de palabra. Mi pregunta es: a quién le solicitó ella este derecho? Y quién se habría negado? Espero que Boron responda.

Hasta entonces solo puedo decir lo que sé y qué presencié, en la condición de Secretario Ejecutivo del Foro y coordinador de varias de las reuniones ocurridas durante el XVIII Encuentro. Y lo que sé y lo que presencié es que si ella lo hubiese solicitado, la habríamos concedido la palabra, como se la concedimos a algunos otros invitados.

Boron habla de argucias leguleyas, inadmisibles en una entidad que dice ser de izquierda, nos privaron de escuchar su testimonio, lo que no pasó inadvertido por el Presidente Chávez. Si fuese verdad lo que él dice, sobre haberle negado la palabra, es aterrador ver a alguien de izquierda escribir algo de este nivel, como si Chávez fuera un bedel o un vigilante nocturno, y Boron su mensajero. Definitivamente, erudición marxista y comportamiento adecuado son cosas distintas.

Boron también dice que otro tanto se hizo con los hondureños de Libertad y Refundación (LIBRE), partido que representa mejor que ningún otro la resistencia al gobierno de Porfirio Lobo. Simplemente no entiendo lo que Boron quiere decir. de qué otro tanto, de qué exclusión está él hablando?

Para quien no está informado: durante la reunión del Grupo de Trabajo del Foro de Sao Paulo, del día 3 de julio, fue debatida la relación entre LIBRE y el Foro de Sao Paulo. Formalmente, quien hace parte del Foro es el Frente de la Resistencia. Quedó decidido en el reunión del GT que, tan pronto como LIBRE solicite la adhesión al Foro, será admitido, pero que esta solicitud debe ser efectuada por ellos, toda vez que hay sectores que integran LIBRE y no forman parte del Frente de Resistencia. Y el hecho es que LIBRE no ha hecho llegar a la secretaría ejecutiva del Foro su solicitud de ingreso.

Por lo mismo, tanto en el caso de Colombia como en el caso de Honduras, Boron está en la mejor de las hipótesis mal informado. En los dos casos, sería útil que él siguiese el consejo que da al Foro: una discusión fraternal pero profunda, sin concesiones, y a salvo de cualquier clase de trabas burocráticas o formalistas que la asfixien. Si el hubiese preguntado a alguna de las “autoridades del Foro” (él debe conocer quienes son, ya las cita), habría descubierto que las cosas no pasaron como él dice.

Mi impresión, sin embargo, es que Boron está más preocupado en pontificar que en investigar. Sin contar que el parece medio descontento con el éxito del Foro, motivo por el cual se esfuerza en atribuir el éxito de este XVIII Encuentro a todos, menos al Foro mismo.

Boron dice que el balance final del cónclave es, en un cierto sentido, positivo, aunque en algunos aspectos que veremos a continuación hay muchas cosas para mejorar. Positivo porque en el multitudinario evento se dieron cita una gran cantidad de partidos y movimientos que tuvieron la posibilidad de intercambiar opiniones, comparar experiencias y realizar un rico y necesario aprendizaje recíproco. Positivo también porque ante el conocido eclecticismo ideológico del foro -del cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse como de izquierda- el discurso de cierre pronunciado por el Comandante Chávez fijó una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros. 

Las frases anteriores contienen dos raciocínios encadenados, uno incorrecto y el otro peor que esto.

El raciocínio incorrecto está en la crítica que Boron hace al conocido eclecticismo ideológico del foro -del cual participan partidos que sólo por un alarde de la imaginación podrían categorizarse como de izquierda-. Quien dice esto simplemente no entendió nada acerca de los motivos por los cuales el Foro llegó a donde llegó, 22 años después. Si el Foro no fuese "ecléctico", política e ideológicamente, sería una más de estas "internacionales" que rondan por ahí, Por otro lado, el hecho de ser "ecléctico" no le imipidió al Foro mantener una actitud esencialmente correcta a lo largo de dos décadas, lo que es tiempo suficiente para probar la consistencia de ciertas ideas y iniciativas.

Peor que incorrecto es decir que Chávez habría fijado una nueva agenda que los partidos y organizaciones del FSP deberían considerar muy cuidadosamente en sus próximos encuentros. Personalmente, concuerdo con algunas cosas y difiero de otras que dijo Chávez en el discurso final. Pero es simplemente falso decir él colocó una nueva agenda. Los temas que Chávez trató hacen parte de un debate del Foro, de hace mucho tiempo.. Inclusive algo que Boron hace el intento de omitir es la necesidad de ir más allá de la izquierda.

Por ejemplo: Boron dice que más allá de la crítica necesaria al neoliberalismo y su todavía hoy pesada herencia, el problema es el capitalismo, lo que hay que vencer y subvertir es el capitalismo. Verdad, tanto es verdad, que la Declaración Final del XVIII Encuentro habla directamente de socialismo. Y esto en un foro "ecléctico", donde no todos los integrantes son socialistas!!

Por lo tanto, es una tontería decir que que esto sería una de las principales debilidades teóricas de la Declaración de Caracas aprobada por el FSP. Debilidad habría, esto si, si la Declaración final gastara 99% de su tiempo hablando de socialismo y apenas 1% apuntando como enfrentar al capitalismo neoliberal y al imperialismo. La Declaración indica las tareas políticas fundamentales del período, sin vencerlas, el socialismo, la integración y el combate al neoliberalismo quedaran apenas en la retórica.

Sucede que Boron parece tener una pésima impresión acerca de las organizaciones que integran el Foro. Según, su caricatura, somos partidos que creen que el socialismo caerá del cielo como producto de un determinismo económico, sino por la intervención del plural y heterogéneo sujeto revolucionario. También, según su caricatura, somos organizaciones que no sabrían que hacer, al día siguiente al XVIII Encuentro.

La caricatura es tan ridícula, que Boron toma el cuidado de atribuirla a Chávez. Quedo simplemente avergonzado cuando veo a alguien de tan larga trayectoria como Boron, usar este tipo de expediente retórico para tonificar sus posiciones.

Si Boron fuese menos malhumorado con el Foro, si tuviese un poco de la tolerancia que predica a los otros, si hubiese pedido la opinión a cualquiera de los integrantes del Grupo de Trabajo, habría descubierto que una de nuestras preocupaciones centrales consiste exactamente en aumentar nuestras organicidad. El problema es que esto es fácil de decir, pero muy difícil de hacer.

No sé cual es la experiencia práctica de Boron, como dirigente político-partidario. Lo que sé, a partir de mi experiencia en el PT y en el Foro de Sao Paulo, es que nosotros no estamosdesentendiéndonos alegremente de la decisiva problemática de la organización. Lo que ocurre es que la decisiva problemática de organización, en una institución internacional y plural como el Foro, es mucho más compleja que una organización nacional. Mucho más, no siempre los que hablan de organización son los más exitosos en términos organizativos.

Boron simplifica tanto el problema, que llega confundir las situaciones del Foro del Sao Paulo y del Foro Social Mundial. La comparación entre uno y otro no tiene el menor sentido, inclusive porque en el FSM los partidos son rechazados y la hegemonía es de los grupos que por principio son contra las definición de prioridades político programáticas.

Habría otras cosas por decir, acerca del balance hecho por Boron.

Veamos lo que el dice sobre Haití, por ejemplo: La declaración aprobada en Caracas condena las tentativas golpistas en contra de Evo Morales, Mel Zelaya, Rafael Correa y la más reciente contra Fernando Lugo. Olvida señalar, lamentablemente, el golpe perpetrado contra Jean-Bertrand Aristide en Haití, en el año 2004. Falla grave porque no se puede disociar este olvido de la desafortunada presencia de tropas de varios países latinoamericanos –Brasil, Chile, Argentina, entre otros- en Haití cuando en realidad lo que hace falta en ese sufrido país son médicos, enfermeros, maestros.

Tal vez Boron no sabía, pero las declaraciones finales son consensuadas en las reuniones del Grupo de Trabajo. Del cual participaron, en este XVIII Encuentro, dirigentes haitianos, quienes presentaron una resolución, aprobada en plenaria, acerca de la situación de Haití. Es legítimo debatir si esta resolución y la Declaración deberían o no hacer referencia al derrocamiento de de Aristide . Pero la mala fe de vincular este supuesto olvido a la desafortunada presencia de tropas de varios países latinoamericanos Brasil, Chile, Argentina, entre otros, omitiendo quienes son estos otros, omisión (más que olvido), que sirve para reforzar una insinuación que Boron debería explicar, para que el debate pueda hacerse claramente.

Para que no me acusen también de mal humor, reconozco que Boron tiene razón cuando reclama que podríamos haber incluído en la Declaración la exigencia del cierre de las bases militares que se extienden por toda América Latina y el Caribe. Sin embargo, el tema (inclusive sus desdoblamientos colombianos) fue ampliamente tratado en varios momentos del Foro, en un taller y en un seminario. Reconozco, también; que la frase acerca de los limitados logros de los TLC's, permite asimismo una doble interpretación.

Concuerdo finalmente en que vivimosen un momento en el que la moderación, lejos de ser una virtud se convierte en un pecado mortal. Además aprecio mucho la recomendaciónde "audacia, audacia, audacia". Que tal frase haya sido dicha por Danton comprueba, de hecho, que no todo radicalismo verbal es consecuente.

- Valter Pomar
Dirigente nacional del Partido de los Trabajadores y secretario ejecutivo del Foro de Sao Paulo.


Traducido por: Moralí del Valle Rondón Pérez

Chávez plantea relanzar los primeros programas sociales implementados por la Revolución

Chávez plantea relanzar los primeros programas sociales implementados por la Revolución
El jefe de Estado venezolano mencionó como ejemplo el Plan Avispa ideado por el actual gobernador del estado Vargas, Jorge Luis García Carneiro, en los primeros años de la Revolución y que consistía en la sustitución del rancho por vivienda digna


El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez expresó este miércoles que tiene planes de relanzar los primeros programas sociales implementados por la Revolución Bolivariana.

Durante el acto de entrega de asignaciones económicas a los beneficiarios y beneficiarias de la Gran Misión Hijos de Venezuela y de la Gran Misión En Amor Mayor realizado en el Palacio de Miraflores, el jefe de Estado instruyó a ministras y ministros presentes en el acto para dicho relanzamiento.


Mencionó como ejemplo el Plan Avispa ideado por el actual gobernador del estado Vargas, Jorge Luis García Carneiro, en los primeros años de la Revolución y que consistía en la sustitución del rancho por vivienda digna.

“Ese Plan Avispa lo inventó García Carneiro cuando era general en jefe ya en retiro”, recordó el dignatario

Comentó que cuando García Carneiro se desempeñaba como comandante de la Guarnición de Táchira le planteó el proyecto y solicitó recursos para poner en marcha el plan de cambio de ranchos por viviendas dignas. “Yo le di unos realitos e hizo maravillas”, puntualizó.

Ingreso de Venezuela al Mercorsur disminuirá costos de productos agrícol...

Admiten pedido de Lugo sobre inconstitucionalidad de destitución

Admiten pedido de Lugo sobre inconstitucionalidad de destitución


La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Paraguay admitió la acción de inconstitucionalidad que presentó el presidente Fernando Lugo contra el juicio político exprés ejecutado el 22 de junio pasado por el Congreso de ese país.

La información fue confirmada por el presidente de la Corte, Víctor Núñez. El magistrado agregó que la acción ya fue enviada al Ministerio Público y que el fiscal general, Javier Díaz Verón, tendrá un plazo de 18 días hábiles para emitir un dictamen.

Sobre Díaz Verón reposa la responsabilidad de decidir la anulación o no del juicio ilegítimo que utilizó el Congreso para destituir al presidente Lugo.

Una vez pronunciada la Fiscalía General, los senadores responsables del golpe de Estado institucional tendrán otros 18 días para manifestar su posición al respecto. Luego, la Sala Constitucional cuenta con 30 días para dictar sentencia, reseñó el diario paraguayo Última Hora.

La acusación que presentó el Poder Legislativo contra el presidente Lugo fue expuesta por los senadores sin prueba alguna que la sustentara. Los denunciantes se limitaron a esgrimir que las causas “son de pública notoriedad, motivo por el cual no necesitan ser probadas”.

El documento que contenía el orden del día del Senado paraguayo establecía como punto final, sin admitir debate, que se “declarará culpable” al presidente Fernando Lugo y “se lo separará de pleno de derecho de su cargo”.