jueves, 12 de julio de 2012

Una agenda de seguridad nacional para el nuevo gobierno

Una agenda de seguridad nacional para el nuevo gobierno
María Cristina Rosas

Las declaraciones recientes del virtual Presidente electo, Enrique Peña Nieto, a propósito de la crisis de seguridad que aqueja a México, alertan en torno a la posibilidad de que bajo su gobierno, se le de continuidad a un modelo que simple y llanamente no funciona. Hace un par de días, el mexiquense fue enfático al señalar que él no vislumbra grandes cambios en la agenda de seguridad nacional en su gestión al frente del ejecutivo, pese a que la victoria de este personaje obedece, entre muchas otras razones, al voto de castigo de miles de mexicanos contra las políticas de seguridad de la actual administración y las víctimas fatales emanadas de la lucha contra el crimen organizado que superan a las 50 mil personas.

Desafortunadamente, ni en la campaña ni en los debates, definió Peña Nieto las directrices o algún esbozo al menos, de una necesaria política de seguridad. Pero antes de continuar, es pertinente puntualizar por qué es necesaria una nueva agenda de seguridad nacional debidamente estructurada y con visión de largo plazo.

Para comenzar, la agenda de seguridad nacional de la presente administración se elaboró de manera empírica, sobre la marcha, sin una visión de Estado. Ciertamente el gasto en seguridad creció de manera considerable, pese a lo cual, existe la percepción en la ciudadanía de que la violencia relacionada con el combate del crimen organizado va en aumento. Las cifras de más de 50 mil muertos a lo largo del sexenio (por más que se insista en que en su mayoría se trata de criminales), han lastimado a la sociedad mexicana. La imagen de México en el mundo se ha deteriorado considerablemente, no sólo por la mala prensa y/o la ausencia de una diplomacia pública capaz de difundir los logros del presente gobierno (a diferencia de, por ejemplo, lo que hizo Lula da Silva en Brasil, otro país donde la criminalidad y la violencia son rampantes, si bien, pese a ello, la imagen de esa nación en el mundo, es muy positiva). Numerosos inversionistas extranjeros definitivamente han optado por buscar otros países para hacer negocios, debido a los costos que la inseguridad tiene para ellos. Las fuerzas armadas, por su parte, han sido involucradas en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, con el riesgo de que se desprofesionalicen, amén de que ese tipo de tareas deberían ser realizadas por la policía. Esto, a todas luces, tiene que cambiar.

Seguridad nacional de México en la historia

En términos históricos, lo que en México se caracteriza como agenda de seguridad nacional, no corresponde a una política de Estado, sino de gobierno. Una muestra es, justamente, la agenda de seguridad nacional de la administración de Felipe Calderón. De entrada, su gobierno heredó una indefinición conceptual sobre el particular, reiterando la eterna falta de consenso interno entre las diversas instancias a nivel federal, estatal y municipal en la configuración de una agenda de seguridad que corresponda a un proyecto de nación. Muchas son las explicaciones que se dan a este hecho. Por un lado, hay quienes piensan que esa “fractura” entre definiciones y conceptos ha sido deliberadamente impulsada por la clase política, a efecto de limitar el margen de maniobra de las fuerzas armadas y evitar escenarios como los que fueron la norma en el Cono Sur, con las tristemente célebres dictaduras militares.

Otra explicación tiene que ver con la inducción, en particular a lo largo de los gobiernos priístas, de un concepto que aun cuando oficialmente era de “seguridad nacional”, en realidad era una noción encaminada a salvaguardar al régimen en turno, “protegiéndolo” de todo disenso y/o crítica que lo cuestionara y/o que pusiera en riesgo su permanencia en el poder. Así, de manera deliberada, México “confundió” a la seguridad nacional con la seguridad del régimen. Esto fue cambiando tanto por presiones externas –i. e. el asesinato del agente Camarena y las fuertes críticas de la administración de Ronald Reagan contra el gobierno de Miguel de la Madrid a mediados de la década de los 80- como por sucesos internos –i. e. el terremoto de 1985 y el “surgimiento” de la sociedad civil organizada.

Fue justamente en la primera mitad de ese decenio que se dieron a conocer por parte de las autoridades nuevas propuestas conceptuales que empezaron a “ampliar” la noción de seguridad nacional, aun cuando se mostraban ambiguas y seguían privilegiando la idea del “enemigo interno.”

A continuación, en los 90, con el fin de la guerra fría y el debate internacional para dotar a la seguridad de nuevos significados y competencias, amén de las reformas internas que terminaron por debilitar al Estado mexicano (limitando sus márgenes de maniobra y, presumiblemente, su capacidad coercitiva y represiva sobre la sociedad), continuó la reestructuración de la agenda de seguridad nacional. La llegada de los gobiernos de la “alternancia” y la democratización tuvieron importantes consecuencias para la seguridad, por ejemplo, la creación de una legislación sobre el particular, la divulgación de archivos clasificados sobre los movimientos estudiantiles de los años 60, etcétera.

La seguridad nacional en la presente administración

Pese a ello, se sabe que el camino es largo y falta mucho por hacer. Al respecto, conviene recordar que bajo la presidencia de Felipe Calderón, la política de seguridad ha dado tumbos, ha prevalecido la improvisación y el trabajo reactivo, inducido por la creciente inseguridad y no por una correcta planeación de lo que tendría que haber sido una política de seguridad de Estado. Baste mencionar que en la Ley de seguridad nacional de 2005 se provee un marco legal para la regulación de las actividades de inteligencia civil en México, que sin embargo, no aplica a todos los aparatos del Estado. Asimismo, llamar Ley de seguridad nacional a una norma que versa fundamentalmente sobre tareas de inteligencia, ha sido denunciado de manera reiterada por los especialistas como erróneo y confuso. La ley, además, no hace una mención puntual del narcotráfico como amenaza a la seguridad nacional. Claro está que esta ley vio la luz durante la administración de Vicente Fox, quien, por cierto, mermó severamente al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), lo que, sin duda constituyó un severo retroceso en la configuración de una burocracia debidamente capacitada, actualizada y tecnología para las tareas de inteligencia.

Con el arribo de Felipe Calderón a la presidencia, sobrevino el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, donde, si bien se enfatiza el flagelo que representa el narcotráfico para la sociedad mexicana y se le caracteriza como amenaza a la seguridad nacional, no se establece en dicho plan una vinculación entre seguridad nacional, seguridad pública y defensa nacional –mencionados reiteradamente en el documento de referencia- y en cambio se les presenta de forma desordenada y se genera, por lo mismo, confusión.

La Ley general de protección civil, recientemente reformada, sí establece parámetros de colaboración y coordinación entre ministerios como la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, y gobiernos estatales y municipales de cara a los fenómenos naturales.

Desafortunadamente subsiste una carencia conceptual respecto a la importancia de los fenómenos naturales para la seguridad nacional, pese a la incidencia de éstos en todo el territorio del país.

No sería sino hasta que se promulgó el Programa para la seguridad nacional 2009-2012 que finalmente se incluyeron temas y propuestas que previamente no habían sido considerados en la agenda de seguridad nacional del país (véase http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5106082&fecha=20/08/2009). Así, por ejemplo, el programa menciona puntualmente a las amenazas a la seguridad nacional (delincuencia organizada, narcotráfico, grupos armados, terrorismo y vulnerabilidades en fronteras). También el programa incluye los riesgos a la seguridad nacional (conflictos políticos y sociales, pérdida de cohesión social, dinámicas migratorias, epidemias y pandemias, medio ambiente y calentamiento global, y desequilibrios en el desarrollo nacional). Sin embargo, no hay mención específica a las vulnerabilidades que enfrenta el país, algo que muchos estiman necesario, dado que incluso se puede polemizar en torno a lo que se identifica en el citado programa como riesgos para la seguridad nacional (es decir, ¿son riesgos o vulnerabilidades?).

Pese a los avances que se observan, sobre todo, en el Programa para la seguridad nacional 2009-2012, todavía hay vacíos conceptuales (e incluso diversas nociones), indefinición de competencias entre los distintos niveles de gobierno, insuficiencias legales y doctrinales, etcétera.

Hacia una nueva agenda de seguridad y defensa nacionales

Por lo tanto, es muy importante que un tema que tanta relevancia tiene para la sociedad mexicana y para el progreso del país, cuente con una política de Estado correctamente estructurada y que debería incluir, por lo menos, las siguientes características:
Una doctrina de seguridad nacional. A la fecha, no se cuenta con una doctrina sobre el particular, lo cual redunda en un mal empleo de los recursos materiales y humanos de que dispone el país para tareas de seguridad y que, dicho sea de paso, son finitos.

Una agenda de defensa nacional. Hasta ahora el debate se ha centrado en la agenda de seguridad nacional, haciendo de lado la agenda de defensa nacional. En las naciones más avanzadas (y también en algunas en desarrollo), por ejemplo, se define a la seguridad nacional como la condición alcanzada por un país como consecuencia del desarrollo armónico de un poder nacional y de haber adoptado previsiones y acciones tendentes a atenuar o eliminar su vulnerabilidad de modo que asegure el logro de sus objetivos nacionales, pese a los riesgos y amenazas externas e internas, con pleno respeto de una normativa legal y reglamentaria. Asimismo, se establece la clara distinción respecto a la defensa nacional, la que se caracteriza como el conjunto de medios materiales, humanos y morales que una nación puede oponer a las amenazas de un adversario, en contra de sus objetivos nacionales para asegurar su soberanía e integridad territorial. Por lo tanto, más que hablar de una agenda de seguridad nacional, lo más correcto debería ser la configuración de una agenda de seguridad y defensa nacionales.

Una agenda de seguridad nacional de consenso. Como se sugería anteriormente, hay varias agendas y conceptos de seguridad nacional, lo que limita las acciones de las autoridades para atender los diversos flagelos que enfrenta el país. Será necesario generar consensos entre las instancias responsables de la seguridad nacional del país, a fin de adoptar un concepto afín que a todos satisfaga.

Distinción clara entre amenaza, riesgo y vulnerabilidad. Esta distinción no es ociosa, como se explicaba en líneas precedentes. La amenaza es todo aquello que compromete la supervivencia de la nación, en tanto el riesgo es un flagelo que se opone al desarrollo nacional y que al ser desatendido podría eventualmente convertirse en amenaza a la seguridad nacional. La vulnerabilidad, por su parte, ocurre cuando existe la incapacidad de parte de una comunidad en un entorno determinado, para enfrentar los efectos de un evento interno o externo, y que podría entonces devenir en riesgo o escalar incluso hasta el nivel de amenaza. La claridad conceptual ayudaría, entonces, a configurar una agenda preventiva, en función de las capacidades humanas y materiales de que se dispone, frente a las vulnerabilidades y riesgos existentes, de manera que se evite la escalada de éstos al nivel de amenazas.

Crear un proyecto de nación. El proyecto de nación permitiría caracterizar al México que se desea tener en el 2100 o 2200, de manera que cada plan nacional de desarrollo se convertiría en factor coadyuvante para concretar ese proyecto de nación. Incluso, con el proyecto de nación correctamente definido, se podría actuar de cara a las amenazas, mitigando sus efectos y evitando que se comprometa la supervivencia de la nación.

Una política de seguridad nacional de Estado, no de gobierno. Este es un aspecto nodal: con una política de Estado, se podría dar continuidad a aquello que coadyuve a la seguridad y la prosperidad de la nación. Por el contrario, una política de gobierno, sólo se apoyará en la inmediatez, en una visión de coyuntura/corto plazo, y, en buena medida, en la improvisación. Asimismo, considerando que el virtual Presidente electo pertenece al partido que gobernó por casi siete décadas al país y que casi todo ese tiempo igualó la seguridad nacional a la seguridad del régimen, es crucial que Peña Nieto se desmarque de un retorno a ese esquema. Es cierto que cuando él se proclamó vencedor de la contienda electoral en la noche del 1 de julio, afirmó tajante que no habría vuelta al pasado. Con todo, es menester que sobre todo en lo que tiene que ver con la seguridad nacional, mire el presente y el futuro con una visión de estadista (de Estado, pues).

Agenda de seguridad nacional en función de necesidades y capacidades propias. Como se mencionó previamente, en la lista de amenazas a la seguridad nacional que figura, por ejemplo, en el Programa de seguridad nacional 2009-2012, aparece el terrorismo. Su presencia muy posiblemente obedece al lugar que ocupa este flagelo en la agenda de prioridades de Estados Unidos, lo cual es entendible, hasta cierto punto, de cara a lo sucedido en aquel país el 11 de septiembre de 2001. Posiblemente ha influido igualmente la presión de España a propósito de la presencia de etarras en territorio nacional. Empero, vale la pena debatir si el terrorismo al que se hace alusión en la agenda de seguridad nacional es el que le preocupa a Estados Unidos y/o España, o si es aquel que opera en México y que está estrechamente ligado al crimen organizado. Asimismo, sería importante aclarar lo que para la legislación mexicana es terrorismo, dado que en los últimos años se han producido ambigüedades lamentables, “terrorizando” problemas que claramente no tienen fines políticos.

Descriminalizar la lucha contra el narcotráfico. Se ha perdido de vista que además de ser un problema de seguridad, el narcotráfico constituye un serio desafío en materia de salud pública. Si se divorcia una cosa de la otra, se corre el riesgo de evolucionar a un escenario similar al estadunidense, donde el mercado consumidor de estupefacientes alimenta a las organizaciones de narcotraficantes que lo abastecen. Hoy México ya no es sólo un país de tránsito sino de consumo de enervantes de manera creciente.

Generar la legislación adecuada. Aun cuando todavía se debate entre las principales fuerzas políticas si habrá o no un período extraordinario de sesiones en el poder legislativo (ante la infinidad de temas pendientes que urge desahogar), es claro que, en cualquier caso hay que aprobar la nueva Ley de seguridad nacional.

No olvidar el binomio seguridad-desarrollo. Pensar a la seguridad sin desarrollo o al revés, es ilógico, en particular en un país con problemas tan severos de pobreza y distribución de la riqueza como México. Deben evitarse situaciones en donde el gasto en desarrollo se reoriente/sacrifique a favor del de seguridad y viceversa. Cada rubro merece atención y el financiamiento adecuados, pero se les debe asumir a los dos de manera integral, dado que los desafíos de la seguridad son complejos y demandan, por lo mismo, soluciones igualmente complejas.

En las siguientes semanas, éstos y otros aspectos adicionales serán desarrollados en una propuesta de agenda de seguridad y defensa nacionales para el nuevo gobierno, por parte del Centro de Análisis e Investigación sobre Paz, Seguridad y Desarrollo Olof Palme A. C. (iniciativa coordinada por quien esto escribe y que será dada a conocer el próximo mes de octubre).

- María Cristina Rosas es Profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los nuevos golpes del siglo XXI

Los nuevos golpes del siglo XXI
Marco Consolo

Bajo el silencio ensordecedor de los grandes medios de comunicación internacionales, la ofensiva estadounidense en contra de los gobiernos progresistas de América Latina, ha cobrado otra víctima. El pasado 22 de junio, Fernando Lugo, Presidente de Paraguay desde el año 2008 y ex obispo católico, ha sido destituido con una velocidad supersónica en un “juicio político” realizado por el Parlamento, que le ha concedido menos de 24 horas para preparar su defensa y dos horas para hacer la presentación de la misma frente a las Cámaras. Un golpe parlamentario, un parla-golpe institucional muy parecido al de Honduras del año 2009.

El vice-presidente Federico Franco, una real “serpiente en el seno del gobierno”, ha sido nombrado enseguida como “nuevo Presidente” por las fuerzas de la oposición. La destitución de Lugo estaba planeada desde hace tiempo, según informaciones enviadas por la embajada estadounidense en el 2009 y publicadas por wikileaks [1]. Después de 22 tentativas, la oposición esperó el momento justo sólo para concretar el golpe. El pretexto utilizado fue la oscura matanza ocurrida en los días previos en Curuguaty, durante una ocupación de tierras, dónde murieron 11 campesinos y 6 miembros de la policía (además hubo 80 heridos y 54 personas con acusaciones graves). La matanza, según muchas denuncias, habría sido ni más ni menos que una trampa organizada ad hoc, para proveer de argumento político a la magistratura y al parlamento, instituciones que están entre las más corruptas del País. Si el acto de acusación del Parlamento [2] no fuera realmente trágico parecería una broma de mal gusto, una perla hecha de afirmaciones sin pruebas y fotocopias de artículos de diarios.
Después de innumerables tentativas, el exitoso parla-golpe dispara al corazón del difícil proceso de transformación del País iniciado con la victoria electoral de Lugo en abril del 2008. Una victoria que habìa puesto fin a 60 años de un poder absoluto del reaccionario Partido Colorado y a los 35 años de Alfredo Stroessner [3], capo de una de las más sanguinarias dictaduras militares latinoamericanas, la que diò refugio entre otros al nazi Joseph Mengele y al dictador nicaragüense Alfredo Somoza. Una trampa muy bien hecha contra la transición democrática, el protagonismo y la movilización popular, causas que asustaron al bipartidismo tradicional de los partidos Colorado y Liberal. Pero posible también gracias a la ingenuidad política de Lugo, el “obispo de los pobres” sin ninguna experiencia de gobierno.

Los protagonistas visibles de este parla-golpe, son las mismas fuerzas cavernícolas de la oligarquía criolla que no se han dado nunca por vencidas y que han tratado de parar de todos los modos posibles, las transformaciones sociales y el protagonismo popular en Paraguay, además siempre obstaculizando la integración latinoamericana. Hoy, de manera grotesca, aquel mismo Parlamento en manos de los partidos tradicionales, en gran parte expresión de los latifundistas y la oligarquía más retrógrada, se yergue en defensa de la democracia, mientras en realidad trata de defender sus privilegios, en alianza con el poder judicial y los grandes medios de comunicación como el periódico ABC Color, real artillería del golpe.

Tras los bastidores, además de Washington, están las multinacionales de la alimentación y la química (Monsanto “in primis”) y del aluminio (Rio Tinto Alcán). La primera está empeñada en extender “el imperio de la soja” cuyas fronteras se pierden entre Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Para los campesinos defender o recobrar la tierra es literalmente una cuestión de vida o muerte, y numerosos son los conflictos con las bandas paramilitares de los así llamados “brasiguayos” (empresarios brasileños de la soja que se han apoderado de millares de hectáreas), los mejores aliados de la Monsanto y su verdadero brazo armado. La misma Monsanto tiene intereses concretos en el golpe, puesto que en los meses pasados el SENAVE, (Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas) no quiso dar luz verde a las nuevas semillas transgénicas, como pedìan Monsanto y los latifundistas.

Por su parte el gigante canadiense del aluminio, Rio Tinto Alcán, hace muchos años que trata de instalar en el País el modelo extractivista expoliador, que desde hace tantos años está dañando el continente.

Luz y sombras de la gestión de Lugo

Demos un paso atrás.

Con un parlamento en que la base de apoyo real del Presidente fue menos que el 5% y con un poder judicial entre los más corrompidos y desprestigiados en América latina, desde el 2008 el gobierno de Lugo ha tratado de afrontar los problemas históricos del País, tales como la pobreza endémica y la corrupción dominante. Se dieron algunos pasos adelante, partiendo por la educación, el acceso a la vivienda, la creación de un sistema sanitario público y gratuito, con la realización de más de 500 “unidades de salud familiar” que han permitido la cobertura sanitaria de casi 1.5 millones de personas, verdaderos fantasmas, siempre “olvidados” en las estadísticas. Quién escribe retiene en sus ojos el orgullo de una médica paraguaya que reivindicaba la ley que permitió por primera vez a los pobres el acceso a un derecho que históricamente les había sido negado.

El gobierno tuvo como prioridad las políticas sociales, sobre todo contra la pobreza y la reducción de la desigualdad, en particular hacia las poblaciones originarias, mal llamadas “indígenas”. El programa de lucha contra la pobreza “Tekoporá” que reunió fondos para el apoyo a comunidades selectas, pasó de las 14.000 familias beneficiadas en el 2008, a 112.000 en junio del 2010, con un crecimiento del 800% [4].

El otro tema decisivo ha sido la renegociación con Brasil y Argentina de la cuenta energética de las dos grandes centrales hidroeléctricas (Itaipù y Yacireità), que ha permitido aumentar significativamente los ingresos estatales e iniciar aquella “soberanía energética” que apuntaba a la integración con el resto del continente.

También se dieron pasos adelante en el terreno decisivo de la información, con la creación de la “TV Pública Paraguay” que nunca había existido en la historia del País. La TV fue inaugurada el 14 de mayo del 2011, realizando su primera transmisión oficial el 29 de octubre del 2011 con la puesta al aire de la Cumbre Iberoamericana celebrada en el capital de Asunción. Y la misma Radio Nacional, que fue el instrumento de propaganda gubernamental del Partido Colorado y del dictador Stroessner, empezaba a transformarse en la Radio Pública de todos los paraguayos.

Pero sin duda el punto crucial ha sido y es la cuestión agraria. A pesar de las tentativas de diversificar la economía históricamente basada en la explotación de recursos primarios y en la agro-exportación, la tierra es la llave de desarrollo, como lo ha sido por siglos. También aquí la acumulación capitalista ha sido hecha con la violencia armada y el abuso. Según denuncia de la Comisión Verdad y Justicia, hay casi 8 millones de hectáreas (19% del País) de tierras estatales “malhabidas”, es decir robadas y asignadas de manera fraudulenta y clientelista durante la dictadura de Stroessner (y hasta el 2003) a militares, políticos amigos, ex-presidentes, latifundistas, etc. Tierras que el gobierno de Lugo estaba tratando de recobrar.

Además entre el 2006 y el 2010, con la expansión de la soja, muchos grupos agro-industriales brasileños, franceses, alemanes, portugueses, españoles y japoneses han comprado cerca de 1,8 millones de hectáreas, y casi 9-10 millones en los últimos 20 años. Y a pesar de las declaraciones, desde el 2008 poco se ha avanzado sobre el terreno decisivo de la reforma agraria, reclamada a grandes voces por los “sin tierra” y por los pequeños campesinos, contra la brutal concentración del latifundio. En efecto al día de hoy, el 2% de la población controla el 80% de las tierras fértiles mientras los pequeños propietarios, cerca del 40% de la población, sólo el 5%. El 30% de la población rural está sin tierra [5].

Entre las sombras de la gestión de Lugo hay que señalar la aprobación de la Ley Antiterrorista auspiciada por los Estados Unidos en todo el mundo después del 11 de Septiembre y utilizada para criminalizar los movimientos sociales, especialmente el movimiento campesino. En los últimos años ha crecido la presencia militar colombiana para el entrenamiento de las FF.AA. paraguayas en la lucha “antinarcóticos y anti-terrorista.” En el 2010 Lugo ha autorizado la así llamada “Iniciativa Zona Norte” que es más bien la instalación de tropas y civiles estadounidenses al Norte de la Región Oriental, en la frontera con Brasil, en teoría por actividad a favor de las comunidades campesinas de la zona. Sin embargo ya desde mayo del 2005, antes de la victoria de Lugo, el mismo Parlamento había autorizado la entrada de tropas estadounidenses con inmunidad, permiso de tránsito y permanencia prorrogable automáticamente.

El Paraguay renunció así a su propia jurisdicción, para que las tropas con armamento, material y medicinas pudieran actuar en todo el País, sin necesidad de nuevas autorizaciones. En aquella ocasión entró un primer contingente de 400 soldados de Washington, un duro golpe contra el Mercosur.

Hay otra noticia que pasó casi inadvertida: en las horas del golpe una misión de generales estadounidenses viajó a Asunción para reunirse con parlamentarios (ligados a la pasada dictadura) de la Comisión de Defensa del Parlamento [6] para discutir la posibilidad de instalar nuevas bases de EE.UU. en Paraguay. Hoy en dìa, a solo 11 minutos de vuelo de Bolivia, está la base aérea llamada "Mariscal Estigarribia", con una pista de aterrizaje de más de 3 kilómetros de largo, en un País prácticamente sin aviación. La pista, “made in USA” y modernizada en los últimos años, es diseñada para recibir millares de soldados y aviones de grandes dimensiones con material y armamento. Como la pista de la base de Palmerola en Honduras.

En el 2009 Lugo se opuso a la posibilidad de fuertes maniobras militares del Comando Sur en Paraguay, pero en realidad las tropas de las "estrellas y barras" no se han ido nunca del territorio. Cuando el dictador Stroessner fue depuesto por “sus amigos” con un golpe en febrero de 1989, quedaron en el poder los militares que habían sido protagonistas directos de la larga dictadura. Gracias a acuerdos firmados entonces, el País perdió el derecho de poder investigar los delitos cometidos por tropas extranjeras y denunciar a Washington en la Corte Penal Internacional, violando así su misma legislación.

La situación que vive el Paraguay se entrelaza con la remilitarización estadounidense en todo el continente. Junto a la reedición de la IV flota (parada desde el final de la segunda guerra mundial) que navega delante de Venezuela y Brasil, a la sólida presencia en Colombia, a las decenas de viejas y nuevas bases militares o de inteligencia esparcidas en América latina, la infraestructura estadounidense se fortalece en un País de importancia geo-estratégica limítrofe con Bolivia, Brasil, Argentina. Una presencia militar que hipoteca el control del acuífero Guaraní, una de las reservas de agua potable mayores del mundo, en la “Triple Frontera”, entre Paraguay, Argentina y Brasil.

Como dice un chiste en boga en el continente, en las “Américas” el único país que no ha tenido un golpe es Estados Unidos, porque allí no hay ninguna embajada norte-américana. Sólo en la última década hemos visto en el 2002 la tentativa fallida de derrocar por la fuerza al Presidente Chávez y a la Revolución Bolivariana en Venezuela; en el 2009 el exitoso golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras; en el 2010 la tentativa de golpe contra el Presidente Correa y la “revolución ciudadana” en Ecuador; en Bolivia después de la fracasada secesión de la “media luna”, en los últimos meses los intentos de desestabilización contra el Presidente Evo Morales. Son todas señales de la estrategia imperial contra los procesos de cambio político y social en América latina.

El Vaticano del lado de los golpistas

A favor del nuevo gobierno golpista, junto a Canadá, España, Taiwán y Alemania, se ha alineado enseguida el Vaticano, con el Nuncio Apostólico que ha aconsejado a Lugo de hacerse a un lado y aceptar la farsa grotesca del “juicio político”. Idéntico guión del intento de golpe del 2002 en Venezuela contra Hugo Chávez, cuando el Nuncio en Caracas trató de convencerlo a firmar su renuncia “para evitar derramamientos de sangre.”

Al contrario, la Unasur, el Mercosur, la Celac y los Países del Alba, condenaron inmediatamente el “juicio político” contra el Presidente Fernando Lugo, aislando a los golpistas en el continente. En los días siguientes tanto el Mercosur como la Unasur han suspendido a Paraguay de las correspondientes alianzas regionales. Los mismos gobiernos de la derecha (Colombia, Chile y paradojalmente el mismo Honduras), han tenido que tomar distancia del golpe echando mano al argumento que “faltó el debido proceso y sus garantías” para juzgar a Lugo.

Segùn las ultimas denuncias del mismo Lugo [7], ....en el SENAVE (órgano de control de las semillas) el nuevo presidente, un vendedor de agrotóxicos, militante del Partido Liberal (PLRA), ha echado a más de cien funcionarios con la acusación de “ser luguistas”. En Itaipu Binacional, el sindicato controlado por Honor Colorado, STEIBI, en alianza con el actual director general paraguayo, dirigente del PLRA, anuncia el despido de 300 funcionarios con la acusación de ser “zurdos”. El nuevo régimen trató de asaltar la TV Pública, lo que generó una heroica defensa de sus funcionarios. Pero ya se iniciaron también las amenazas para dejar de resistir e iniciaron despidos masivos.....

En Paraguay, la variada base social de Lugo, hecha de movimientos sociales y de las muchas y siempre en conflicto organizaciones de la izquierda, sólo en marzo del 2010 se han unido en el Frente Guasù (Frente Amplio en lengua Guaraní), juntando así una ventena de organizaciones. Con una base social debil, sin fuerza organizada en las calles y en el Parlamento, la gestión de Lugo ha sido marcada por buenas intenciones, por ineficiencia y por mucha ingenuidad. Y la fragmentada izquierda ha encontrado demasiado tarde cohesión para desplegar una masa crítica suficiente como para parar las fuerzas golpistas, las que perdieron parcialmente el gobierno, pero de ninguna manera el poder real. Hoy la resistencia a los golpistas se reorganiza bajo una nueva forma e impulsa movilizaciones populares en todo el País [8].
En el 2013 en Paraguay deberían realizarse las nuevas elecciones. Al momento parece difícil que la situación pueda volver a la “normalidad” que había antes del parla-golpe. Seguramente los Estados Unidos y sus aliados harán lo imposible para parar cualquiera transformación radical en sentido progresista en su “patio trasero”. En México los numerosos fraudes electorales también nos están hablando en “este sentido”…


11-7-2012



[3] Hijo de un imigrado aleman, Hugo Strößner de Hof, Baviera y de Heriberta Matiauda, tomò el poder el 15 de agosto de 1954, aboliendo la constituciòn. Candidato unico a la presidencia en varias elecciones, con el apoyo de los EE.UU quedò en el poder por 35 años. Fué presidente y dictador de su Paìs desde el 15 de agosto 1954 hasta el 3 de febrero 1989.

[4] Fuente: Gobierno de la República del Paraguay, Contraloría General de la República, Dirección General de Control de Recursos Sociales, Informe Final. Auditoría a la Secretaría de Acción Social “ Programa Tekoporá”, Ejercicio fiscal 2007, (Asunción, julio 2009); y Secretaría de Acción Social. Dirección General de Protección Social y Desarrollo Humano. Programa de Transferencias Monetarias con Corresponsabilidad, Informe Trimestral 1º, Informe Trimestral 2º, (2009).




Aún lejos de elecciones justas

Aún lejos de elecciones justas
Mark Weisbrot

Los medios reescriben la historia cada día, y al hacer esto, a menudo impiden que entendamos el presente. Las últimas elecciones presidenciales en México son un buen ejemplo: informaciones en la prensa indican que Felipe Calderón, el actual presidente del PAN (Partido de Acción Nacional) “ganó las elecciones de 2006 por un estrecho margen.”

Pero esto no es realmente cierto. Y tal vez sea más difícil comprender el escepticismo del pueblo mexicano en cuanto al resultado de las elecciones actuales al no entender lo que realmente sucedió en 2006. Los resultados oficiales indican que Enrique Peña Nieto, candidato del PRI (Partido Revolucionario Institucional), ganó 38.2 por ciento del voto, comparado con 31.6 por ciento a Andrés Manuel López Obrador, del PRD (Partido Revolucionario Democrático) y 25.4 por ciento a la panista Josefina Vázquez Mota. No ayuda aliviar ese escepticismo el hecho de que las elecciones actuales han sido manchadas por reportes de compra de votos. Según el Washington Post:

Fue una elección que no fue ni limpia ni justa,” dijo Eduardo Huchim de la Alianza Cívica, una organización ciudadana en México financiada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Esto fue soborno en una escala masiva, dijo Huchim, quien es también ex-funcionario del IFE (Instituto Federal Electoral). “Fue, tal vez, la operación de compra de voto y coerción más grande en la historia del país.

Puede ser que no esto no bastara para cambiar el resultado de la contienda presidencial, pero para ellos que entienden lo que realmente pasó en 2006, la falta de confianza por parte de los votantes es completamente comprensible. Ese año, el margen oficial entre Calderón y López Obrador, candidato perredista también en 2006, fue de 0.58 por ciento. Pero hubo irregularidades electorales masivas. La más sobresaliente, que la prensa internacional mayormente ignoró, fue los problemas con la suma de los votos. Según el procedimiento electoral mexicano, cada lugar de votación recibe una cantidad de boletas electorales en blanco. Después del voto, el número de boletas en blanco sobrantes, más el número de votos emitidos, deben sumarse al número original de las boletas en blanco. En casi la mitad de los lugares de votación, estos números no sumaron bien.

Pero la situación fue aún peor que sólo eso. Como respuesta a la presión pública, las autoridades electorales mexicanas llevaron a cabo dos recuentos parciales de las boletas electorales. En el segundo, recontaron una muestra grande —un 9 por ciento del voto total. Pero sin ninguna explicación, se negaron a publicar el resultado del recuento.

Entre el 9 y el 13 de agosto, el IFE publicó en su sitio de web miles de hojas de los resultados del recuento, las cuales incluyeron los totales de casillas recontadas. Entonces sería posible, con cientos de horas de trabajo, reconstruir el desenlace del recuento y compararlo con los resultados previos. En el Centro de Investigación en Economía y Política, hicimos esto con una muestra aleatoria grande (de 14.4 por ciento) de las casillas recontadas. En estas casillas, el margen de Calderón desapareció.

Puede que esto explique por qué el IFE nunca anunció al público los resultados del recuento, y por qué el IFE negó llevar a cabo un recuento completo —que habría sido justificado en unas elecciones con tan estrecho margen y con tantas irregularidades. Un recuento completo podría haber cambiado el resultado, o determinado que el ganador no podía ser definido.

En aquel momento me llamó la atención la falta de interés de los medios en cuanto al problema de sumar de los votos, y el resultado del recuento. Los dos resultados estuvieron disponibles en el web. Aunque fuera laborioso cuadrar los datos del recuento, cualquier organización mediática con unos miles de dólares podría haber contratado temporalmente a algunas personas para hacer las cuentas. Pero el tema no le interesó a ninguna.

López Obrador cometió un error al reclamar que las elecciones de 2006 fueron robadas sin exigir que los resultados del recuento fueran publicados — posiblemente porque no confió en que éstos serían más legítimos que el cómputo original. Él sí llamó atención al problema de la suma de los votos, pero los medios no le hicieron caso y generalmente lo presentaron como mal perdedor.

Tanto las elecciones de 2006 como las de 2012 fueron manipuladas de otras maneras. Un estudio de la Universidad de Texas revela que hubo prejuicio mediático significativo en contra de López Obrador en 2006, y que éste bastaba y sobraba con influenciar el resultado de una elección de margen tan estrecha. Casi el 95 por ciento de las emisiones televisivas están controladas por sólo dos empresas, Televisa y TV Azteca, y la hostilidad de estas hacia el PRD ha sido documentado.

Durante la campaña presidencial actual, este duopolio mediático fue criticado por no transmitir en cadena nacional el primer debate presidencial del 6 de mayo. Después de que manifestantes estudiantiles fueron calificados como agitadores, se lanzó un movimiento de protesta en contra de los medios televisivos. Fue llamado “#YoSoy132,” después de que 131 de los manifestantes originales grabaron un video viral en que mostraron sus cédulas estudiantiles para comprobar que eran estudiantes auténticos.

John Ackerman hizo bien en criticar al Presidente Obama cuando él felicitó a Peña Nieto como ganador antes de haber recibido la confirmación del resultado. Esto fue parecido a los esfuerzos de la administración de Bush de ayudar a Calderón en 2006, que empezaron inmediatamente después del voto. Calderón lanzó una campaña para establecerlo como el “ganador” y usando como ejemplo la estrategia de Bush en 2000 de aprovechar “la ventaja local” en Florida, como explica Jeffrey Toobin en su excelente libro “Too Close to Call” (“Resultados demasiado cercanos para declarar ganador”).

Como ya he notado, no es porque los votantes mexicanos sean derechistas que México se ha inclinado hacia el lado contrario de la tendencia política de los últimos 14 años en América Latina. Un país tras otro (Brasil, Venezuela, Argentina, Ecuador, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Honduras, El Salvador, Nicaragua, y otros) han elegido y reelegido gobiernos izquierdistas en reacción al fracaso económico de largo plazo de 1980-2000, el peor en más que un siglo. Y la situación económica en el resto de la región ha mejorado durante la última década —pero en México, no.

Algunos han destacado que los otros presidentes izquierdistas de las Américas también enfrentaron a un sector mediático hostil y prejuiciado, y no obstante, lograron ganar. Esto sí ha sido cierto en todos los países mencionados —algunos, como Bolivia, tienen medios aún peores que los de México. Pero México, según se dice, está “tan lejos de Dios y tan cerca a Estados Unidos.” Es una cosa presentar un líder ecuatoriano o boliviano como “otro Hugo Chávez,” como hicieron los medios allá y en otras partes. En su mayoría estos candidatos se lo tomaron con risa. Pero cuando los medios en México le hacen lo mismo a López Obrador —tal como han estado haciendo desde 2006— tiene otro significado. México comparte con Estados Unidos una frontera de 2,000 millas y dirige hacia el norte un 80 por ciento de su exportación no petrolera—esto sin mencionar los 12 mil millones de mexicanos viviendo en Estados Unidos. Los medios derechistas de México están bien orientados para montar una campaña de miedo eficaz.

Desde Grecia a Irlanda a México, es así como las élites mantienen su poder en economías en fracaso —no por ofrecer la esperanza, por delicada que sea, de un futuro mejor— sino por propagar el miedo de que cualquier intento a crear una alternativa positiva causará el Apocalipsis.

Mientras que la derecha en México siga controlando los medios televisivos —y puedan seguir contando con un seguro extra por manipular el proceso electoral como lo sea necesario—México tendrá una democracia muy limitada y el país no alcanzará su potencial económico.

Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, D.C. Obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de Michigan. Es también presidente de la organización Just Foreign Policy.

La economía sumergida en España

La economía sumergida en EspañaGermán Gorraiz López

La economía sumergida, o el mercado negro, consiste en aquellas actividades económicas que total o parcialmente esquivan la regulación fiscal y social del Estado. De hecho, es un tipo de fraude absolutamente transversal que practican desde los millonarios que desvían su dinero a paraísos fiscales hasta los que trabajan en negro o que manipulan facturas para no declarar todo lo que ingresan.

Según un informe elaborado por el instituto Tax Research , (que intenta cuantificar la economía sumergida y los ingresos que pierden los Estados por culpa del fraude fiscal) , la economía sumergida en España representa el 22,5% del PIB nacional y si este montante de dinero tributara, el Estado podría recaudar 72.709 millones de euros anuales y España sería capaz de absorber su deuda pública en 8 años, según los autores del informe “Closing The European Tax Gap” encargado por el Grupo de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europe para analizar la economía sumergida en cada uno de los países de la Unión Europea.

Por su parte, FUNCAS informó que hasta 1984 trabajaron en la economía sumergida 1,4 millones de personas, pero entre 2006 y 2008 la cifra se disparó a 4 millones de personas. Sin embargo, tratar de regularizar la economía sumergida conllevará una drástica reducción en los intercambios generadores de valor que existen actualmente en la economía, con la consiguiente constricción de las actividades económicas marginales y riesgo de solvencia del mismo Estado, de lo que sería paradigma las cerca de 40.000 empleadas de hogar que trabajaban por horas y que hasta ahora pagaban sus propias cuotas a la Seguridad Social y que pasarán a formar parte de la economía sumergida al no haberse regularizado su situación por parte de sus empleadores .

Fraude fiscal

Según el análisis realizado sobre el fraude por la consultora i2 Integrity y que recoge europapress, los fraudes "preferidos" son evitar el IVA, crear facturas por falsas ventas, contratar en "negro", cobrar subvenciones indebidas, no prestar los servicios contratados, fraguar insolvencias, realizar operaciones internacionales fraudulentas, ocultar capitales y crear empresas "tapadera". De hecho, el informe afirma que solo las cuotas de IVA dejadas de ingresar en el último año podrían acercarse a los 18.000 millones de euros, (cantidad superior a la suma del gasto sanitario anual de Madrid ).
Así, según el Banco de España, un 10% de familias acaudaladas concentraban el 70% de la riqueza financiera en el 2010 y según el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA) “las grandes fortunas y las grandes empresas evadieron a Hacienda 42.711 millones de euros en 2010, un 71% del total del fraude en España.

Por otra parte, el contrabando de tabaco se ha triplicado desde 2010 y representa más del 15% del mercado, según un estudio de la tabacalera Japan Tobacco Interantional que publica eleconomista.es y según Aduanas y del Comisionado del Mercado de Tabacos, dicho contrabando equivale a un fraude fiscal de entre 500 y 600 millones de euros al año, en un sector que mueve anualmente unos 12.000 millones .

Además,según indicaron a Europa Press en fuentes del sector, los cigarrillos podrían subir de precio entre 30 y 45 céntimos por cajetilla debido al incremento del tipo general del IVA del 18% al 21% ,de lo que se infiere que dicha subida coadyuvará al incremento del contrabando. Así,según denunció el pasado mes de octubre Mario Espejo, el presidente de la Unión de Estanqueros de España, " la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), ha detectado ya la existencia de fábricas ilegales que están falsificando marcas como Marlboro, Chesterfield o Ducados Rubio".

Internet, espacio sin ley?:Durante el tercer trimestre del pasado año, las ventas por Internet en España alcanzaron un nuevo récord al facturar 2.421 millones de euros, lo que supone un aumento del 27,4% respecto al mismo periodo del año anterior y el décimo trimestre consecutivo de crecimiento, según revela el último informe de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT).

Según Estrelladigital.es, en Internet asistimos a la aparición de negocios alegales, trabajadores que no se dan de alta como autónomos porque no es un servicio que hagan todos los días aunque les aporta un ingreso extra para acabar el mes y el mismo Ministerio de Trabajo reconoce que ”cuando se trata de ventas por Internet y a contra-reembolso,resulta complicado de controlar pues ese dinero no queda registrado" .

A ello habría que añadir el negocio de las apuestas online, que generará este año unos ingresos de alrededor de 800 millones de euros, (según algunos de los datos incluidos en el libro 'El Juego online' presentado en Madrid por la Fundación Codere ) y cuyo vacío legal haría perder al Estado español alrededor de 30 millones anuales en materia impositiva según la Asociación Española de Apostadores por Internet (Aedapi).

La web oscura

Según rpp.com.pe , hay un mundo desconocido para la gran mayoría de usuarios de Internet que recibe la denominación de “web oscura” por su clandestinidad que escapa a los filtros de las autoridades. Este espacio digital es usado básicamente para actividades delictivas como el tráfico de drogas, falsificación de documentos, venta de armas de fuego e intercambio de pornografía infantil entre pedófilos.

El acceso a este espacio no es posible con los buscadores tradicionales, pues los usuarios descargan un software libre que se basa en el sistema de intercambio de archivos P2P y el pago de las transacciones se hace mediante “bitcoins”, el cual se intercambia por dinero real a través de un tercer sistema llamado Gox Bitcoin Exchange ( un Bitcoin equivale entre $7 y $8 dólares, aunque el valor fluctúa a diario, como cualquier otro sistema monetario).

El mercado negro en Internet, compras de datos de tarjetas de crédito o envíos de 'spam', mueve alrededor de 70.000 millones de euros cada año en todo el mundo, unos 500 millones en España, según un estudio elaborado por la empresa de seguridad informática Gdata.

El “pasillo” de las drogas

El “pasillo” de las drogas
Marco A. Gandásegui, h.

Según Barak Obama, presidente de EEUU, Panamá es el‘pasillo’ de las drogas que salen de Colombia.Evita señalar, sin embargo, que EEUU financia las operaciones y es el mayor consumidor de drogas ilícitas del mundo (algunos calculan que el consumo de la población de ese país supera el 50 por ciento de toda la producción mundial). El gobierno norteamericano publicó su informe anual sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos (INCSR), elaborado para el Congreso con propósitos mediáticos. El documento presenta la posición política de Washington frente a los países con los cuales tenía pactos militares en la lucha por controlar todos los aspectos del tráfico internacional de drogas en 2011.

La creciente militarización del Istmo, dirigida por EEUU (compra de armas y adiestramiento), no contribuye a sacar a Panamá de lista nefasta de países traficantes fabricada por Obama. Seguimos siendo parte del grupo de países que más drogas ilícitas producen o en los que hay mayor tráfico. Estamos en compañía de países asiáticos como Afganistán, Birmania, India, Laos y Pakistán. EEUU también destaca otros países centroamericanos, suramericanos, caribeños y México. A Venezuela lo incluye para presionar políticamente el gobierno de ese país.

Para mantener su influencia en la región, EEUU ha militarizado a la Policía panameña y monta espectáculos mediáticos en supuestos escenarios "selváticos" del Darién, la costa caribeña de Veraguas y en Kuna Yala (donde acechan todos los peligros de nuestras fantasías creadas en Hollywood y Disneyworld).

En otro golpe mediático, el ministro de Seguridad panameño acusa a los partidos de oposición de estar infiltrados por financistas narcotraficantes. Tergiversa la realidad actual y se olvida (o ignora) la historia de este país. En la década de 1940 las bases militares norteamericanas eran un hervidero de tráfico de drogas para financiar operaciones clandestinas norteamericanas de todo tipo. Para garantizar estos movimientos de ilícitos y dinero comprometieron a la Policía de aquel entonces comandada por Remón, quien fuera elegido Presidente de la República en 1952. Tres años más tarde Remón fue asesinado por un sicario de la mafia de Nueva York. La conspiración dejó todas las preguntas sin respuestas.

Desde entonces, EEUU ha utilizado a Panamá - con o sin la Zona del Canal - como trampolín para sus actividades ilícitas que incluyen el tráfico de drogas en asociación con toda clase de personajes panameños. No cabe duda que entre ellos se encuentran muchos políticos, tanto de un bando como del otro. No hay que olvidarse que todos los personajes locales son meras mulas en las recuas que operan en el país, como Remón (asesinado), Noriega (en Renacer) y el primo de Martinelli (condenado en México).
El baile de marionetas que ha montado EEUU le cuesta caro a Panamá en vidas humanas, desarrollo de la juventud y dignidad. Sólo en gastos de los estamentos de Seguridad del gobierno, Panamá despilfarró 1,500 millones de dólares en los tres últimos años en juguetes de guerra. Una vergüenza nacional.

Preocupan mucho las palabras del exsecretario de Defensa (Pentágono), Robert Gates, quien dijera que “la fuerza pública panameña es militar en todo, menos en el nombre”. Lo dijo en 2008 para justificar el apoyo militar que Washington le proporciona al ‘ejército’ de Panamá.

Pese a la enorme inversión en Seguridad, la tasa de homicidios se ubica en 9.5 por cada 100 mil habitantes. Hay dos crímenes cada 24 horas. En nombre de la defensa nacional y del ataque ‘frontal’ al crimen organizado, el país ha hecho una inversión sin precedentes en la especialización y equipamiento de sus estamentos. ¿Tendría el general Noriega mil millones de dólares para sus Fuerzas de Defensa. El presupuesto del Ministerio de Seguridad Pública en 2012 es de 548 millones de dólares, el año pasado fue 420 millones y en 2010, 515 millones de dólares.

El presidente Ricardo Martinelli y el ministro de Seguridad aún tienen pendiente la tarea de garantizarle a la ciudadanía la tranquilidad que le prometieron durante la campaña electoral. El rosario de leyes que han aprobado en los últimos tres años de gobierno sólo consolida el crimen organizado en el país. La tasa de homicidios en 2012 sigue igual en comparación con el mismo período de 2011. Un total de 355 homicidios durante los primeros seis meses de 2012. Los casos se concentran en el corregimiento capitalino de Calidonia y en Mateo Iturralde y Belisario Porras (distrito de San Miguelito), según las estadísticas oficiales.

Según la encuesta de Ipsos TGM, realizada para Telemetro y La Estrella de Panamá en junio de 2012, el 72 por ciento de los panameños opinó que el principal problema que enfrenta es el aumento del precio de la canasta básica. Al mismo tiempo, el 66 por ciento plantea que lo más preocupante es la inseguridad, la violencia y la delincuencia. Lástima que el presidente Obama no tiene un observatorio en la Casa Blanca para medir la violencia y la delincuencia que provocan sus políticas militaristas en Panamá. Otro estudio de Ipsos — para la Cámara de Comercio — revela que el 54 por ciento de los encuestados percibe un incremento de la delincuencia en Panamá.

Marco A. Gandásegui, hijo, es docente de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA) Justo Arosemena.

Siria: Moscú y Pequín frenan a Washington

Siria: Moscú y Pequín frenan a Washington
Angel Guerra Cabrera

La arremetida subversiva contra Siria del último año y medio se inserta en un plan estadunidense mucho más abarcador que conviene recapitular. Recuérdese la previa demolición de Libia y linchamiento de su líder llevados a cabo igualmente por la OTAN, los monarcas de Arabia Saudita y Qatar y demás tiranuelos del Consejo de Cooperación del Golfo(CCG). Estos se mueren de miedo antes la posibilidad de que traspasen sus fronteras los aires de rebelión popular árabe y por eso aplastan a sangre y fuego la de Bahrein de la que no se habla en los medios corporativos.

En la euforia belicista posterior al 11/S, George W. Bush pronunció aquella sentencia marcial: los que no están con nosotros están contra nosotros. Ella corría parejo con el proyecto neoconservador de reestructuración del Gran Medio Oriente y de instaurar un estado policial mundial que preservara la ya precaria hegemonía de la superpotencia aprovechándose del clima sicológico creado por los atentados terroristas y su conveniente manejo mediático para justificar las guerras coloniales contra Afganistán e Irak. La citada reestructuración se proponía el control por Washington del petróleo, el gas y el agua en un arco que comprende desde el norte de África, pasando por la península Arábiga y el golfo Pérsico hasta Afganistán y Paquistán. Como complemento, dominar la infraestructura de ductos y vías marítimas principales. El Plan permitiría también rodear de bases militares a Rusia y China, como en efecto hicieron.

Ello exigía el desarrollo de varias guerras, abiertas o encubiertas, con el despliegue de importantes fuerzas y medios militares así como acciones subversivas para acabar con todos los gobiernos y fuerzas populares de esa región que opusieran algún grado de resistencia al dominio imperialista. Como apoyos en la aventura Estados Unidos contaba con sus complacientes socios europeos y una colección de marionetas de distintas latitudes con los que ocupó Afganistán e Irak. En la retaguardia disponía de todas las facilidades a cargo del CCG, devenido hace dos años en alma de la contrarrevolución árabe. Mientras, para mantener a los palestinos enjaulados, perseguidos, acosados y continuar privándolos de sus ya disminuidos territorios y fuentes de agua allí estaba su aliado consentido, Israel, al que convirtió en gran potencia nuclear. Pese a ello, la supuesta invencibilidad militar del ejército sionista fue puesta en solfa por la resistencia patriótica libanesa de Hezbolá que lo ha derrotado dos veces (2000 y 2006); y los palestinos no han descansado un día en su resistencia.

Obama, es evidente, ha sido un fiel continuador de la política exterior de Bush. Aunque se viera obligado a una humillante retirada de Irak y difícilmente se libre de una derrota vergonzosa en Afganistán, ha extendido una guerra de baja intensidad contra Paquistán, Yemen y Somalia, al tiempo que participado activamente en las operaciones contra Libia y ahora en el sangriento intento de cambio de régimen en Siria. Curiosamente, en ambos países los aliados principales de la OTAN lo han sido bandas terroristas sectarias, algunas vinculadas a Al Qaeda, armadas por el CCG y entrenadas y apoyadas por la CIA y grupos de operaciones especiales ingleses y franceses. Es el caso del llamado Ejército Sirio Libre. Por Damasco se llega a Teherán, pletórico de hidrocarburos y serio obstáculo a los planes de dominación yanqui en la zona. Las aventuras contra Libia y Siria se han caracterizado por una desvergonzada participación de los “medios”, que fabricando protestas, matanzas y desenlaces falsos desempeñan una función cada vez más decisiva en los planes del Pentágono.

Ahora bien, lo que ha impedido una intervención militar abierta en Siria -aparte de su indudable capacidad militar- es la firme oposición de Rusia y China que han trabajado arduamente a favor de una salida política del conflicto. Es por ello que “Occidente” se ha visto obligado a aceptar a regañadientes que el mediador Kofi Annan involucre a Irán e Irak en el diálogo para buscar una solución negociada. Al parecer, un ataque a Siria o a Irán deberá esperar ahora a que pasen las elecciones en Estados Unidos. Pero ya hay una lección importante y es que Washington y sus aliados no pueden actuar como si Rusia y China no existieran, sin contar con otras fuerzas que, sin ser superpotencias, también disponen de la voluntad y capacidad de oponérseles.

Twitter: @aguerraguerra

Audacia, entereza y compromiso

Audacia, entereza y compromiso
Piedad Córdoba, Carlos Lozano Guillén

Estimado Atilio Boron: recibe un fraterno abrazo de las y los miembros de Marcha Patriótica. Agradecemos tu artículo de opinión en el que presentas un balance a la opinión pública internacional, sobre la XVIII edición del Foro de San Pablo, realizado del 4 al 6 de julio pasados en Caracas.

En tu escrito planteas un análisis crítico de lo allí discutido, como un aporte que no dudamos está inspirado en el espíritu de reflexión que nos llevará a mejores condiciones para resistir y transformar el modelo económico hegemónico, como lo haces junto a otros prestigiosos intelectuales y dirigentes de América latina, cuya apuesta es la dignidad de los pueblos, su derecho a la vida, su afirmación de un proceso de liberación y poder que, como señaló Simón Bolívar, y nos lo recordó el presidente Hugo Chávez el viernes 7 de julio, represente la posibilidad de la mayor suma de felicidad para la humanidad.

Tu texto generó la respuesta del secretario ejecutivo del Foro, Valter Pomar, sobre varios puntos, uno de los cuales concierne a nuestra presencia en Caracas, participando de las deliberaciones del Foro, en medio de la inmensa acogida y el manifiesto apoyo a nuestra labor como expresión del anhelo del pueblo colombiano en la búsqueda y construcción de la justicia y la paz.

Si bien fue para nosotras y nosotros una experiencia enriquecedora, de otro lado fue también frustrante, por las limitaciones que impidieron, por esta vez, que la Marcha Patriótica fuera aceptada como miembro de tan importante escenario de la izquierda mundial. Efectivamente, nuestra expectativa era ser recibidos como miembro con pleno derecho, comprendiendo que para ello debe surtirse un trámite, cumpliendo unas reglas que en esta ocasión por diversas circunstancias no pudieron verificarse.

Fue por eso que atentos a las difíciles condiciones bajo las cuales se desenvuelve la vida política colombiana insistimos no sólo sobre nuestra membresía sino también en la necesidad de recurrir a cuantos medios estén a nuestro alcance para comprometer a las y los humanistas, a organizaciones de la izquierda continental y mundial, en iniciativas de análisis, debate y acompañamiento de propuestas que nos ayuden a superar la cruenta guerra que se vive en Colombia. Cuando nuestra representante en el Foro, Piedad Córdoba Ruiz, propuso redoblar esfuerzos, concretar y caracterizar una misión para ser enviada a Colombia, desde la Secretaría del Foro se le impidió formalizar esta solicitud y dar a conocer los términos para la misma. No sólo se le impuso que adicionalmente debería hablar con un diputado latinoamericano, que aprobara la inclusión previa de unos párrafos sino que también se le negó el uso de la palabra, con la excusa de que si se le otorgaba a ella habría también que dársela a otras personas de Colombia, cuando existía un amplio consenso para que nuestra representante fuera escuchada.

En su frustrada intervención Piedad Córdoba Ruiz deseaba a agradecer en nombre de Colombianas y Colombianos por la Paz, y de organizaciones y grupos comprometidos en la búsqueda de caminos que permitan la finalización del conflicto armado, las gestiones de la presidenta Dilma Rousseff y del ex presidente Lula, de Brasil, quienes facilitaron las liberaciones de personas cautivas en poder de la insurgencia, y al presidente Hugo Chávez su preocupación por la paz en Colombia, además de desearle su pronta recuperación.

Manifestamos también que el elemental pero importante resultado debatido y resuelto allí sobre la realidad de Colombia, que consiste en organizar una delegación o comisión del Foro a nuestro país para comprobar la situación política, las propuestas existentes y la forma de contribuir a las más sólidas formulaciones de construir una paz basada en el diálogo y la justicia, es una propuesta que directamente nos compete, así como al Congreso de los Pueblos, al Polo Democrático, a Izquierda Liberal en Marcha y a otras expresiones sociales y políticas que ha forjado y forjará con un horizonte de unidad el pueblo colombiano. En dicha iniciativa de antemano nos comprometemos para su concreción y frutos.

Agradecemos la reiterada solidaridad que tantas personas y organizaciones han expresado hacia nuestra naciente formación, hacia el Congreso de los Pueblos y otras, que hacen parte del tejido que ya existe y se está fortaleciendo para la lucha por la dignidad y los derechos del pueblo y la nación colombiana. Asimismo, saludamos el espíritu crítico y despierto que levanta la voz de los pueblos y que resignifican los más costosos e imprescindibles valores y principios de la izquierda para confrontar con lucidez el actual estado de barbarie del mundo, en esta encrucijada de crisis que trae consigo el capitalismo y la guerra.

- Piedad Córdoba es Ex senadora colombiana.
- Carlos Lozano Guillén es Vocero de Marcha Patriótica.