martes, 22 de noviembre de 2011

Merck Vs Monsanto: MORTAL COCTEL DE FARMAFIA y MAFIA ALIMENTARIA

Merck Vs Monsanto: MORTAL COCTEL DE FARMAFIA y MAFIA ALIMENTARIA


No podemos dejar de insistir para todo aquel que tenga un hijo y aprecie en algo su vida tenga en cuenta que la humanidad estamos siendo acechados y envenados por grandes corporaciones enjuiciadas en numerosas ocasiones por crímenes de lesa humanidad. Son lobos con piel de cordero, legalmente condenadas reiteradamente por actos criminales y envenenadores de seres humanos, escondidas taimadamente bajo el disfraz de la salud o la alimentación. Si en algo aprecia Vd. la salud de sus hijos, lea e infórmese de los silenciosos criminales que les acechan a Vd. y a su familia.

ESPAÑA ELECCIONES 2011: Así quedaría el Parlamento si todos los votos valieran lo mismo

ESPAÑA ELECCIONES 2011: Así quedaría el Parlamento si todos los votos valieran lo mismo


Hemos publicado varios artículos en DESPERTARES explicando diversas causas por las que el sistema electoral español y la supuesta democracia en la que vivimos es un fraude, un engaña bobos amañado, una actuación de circo destinada a mantener a la población en la creencia de que deciden algo por el hecho de echar un papelito en una vitrina de cristal (EL FRAUDE DE LOS ACTUALES SISTEMAS ELECTORALES DEMOCRATICOS).
La vergonzosa ley de proporcionalidad electoral (D'hont) que nos han metido en España hace que los votos de las personas según su ubicación geográfica tengan distinto valor, de manera que unos partidos obtienen escaños con muchos menos votos que otros. Los siguientes gráficos muestran este fraude y cómo habría quedado realmente el resultado de los escaños esta ley discriminatoria e injusta no existiese y todos los votos valiesen igual.

LYNDON LAROUCHE, EL DESPLOME DE LA ZONA TRANSATLANTICA y LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

LYNDON LAROUCHE, EL DESPLOME DE LA ZONA TRANSATLANTICA y LA TERCERA GUERRA MUNDIAL


¿Han oído hablar del derrumbe del sistema transatlántico? ¿Saben que aquellos criminales que mueven los hilos en este planeta por encima de los gobiernos tenían planeado desde hace más de 100 años tres grandes guerras mundiales? ¿Somos conscientes de que para esa élite de poder somos el rebaño humano de su propiedad que ha crecido [...]

ESPAÑA, LO QUE VIENE TRAS LAS ELECCIONES 2011

ESPAÑA, LO QUE VIENE TRAS LAS ELECCIONES 2011


Termina el inefable día de elecciones españolas en el que el rebaño humano corre presto a las urnas pensando en que van a decidir algo con su voto en medio del descarado fraude y engaño democráctico en el que vivimos inmersos (EL FRAUDE DE LOS ACTUALES SISTEMAS ELECTORALES DEMOCRATICOS). Nada sorprende, una vez ofrecidos los supuestos [...]

domingo, 20 de noviembre de 2011

El almuerzo desnudo

El almuerzo desnudo



¿Por qué los pollos tienen olor a lavandina y sus huesos se parten como si nada? ¿Cuántos peces mueren por cada plato de sushi? ¿Qué hay dentro de ese impoluto vaso de leche blanca? ¿Por qué todas las hamburguesas tienen el mismo sabor? ¿Sabía que cada vez menos chanchos tienen cola de rulito? ¿Por qué se suicidaron 200 mil agricultores en India? ¿Cuál es ese ingrediente fantasma incluido en el 75 por ciento de los alimentos procesados? Los alimentos y la alimentación es probablemente el tema en el que confluyen casi todos los problemas relevantes del mundo: la corrupción, la experimentación científica, la fuerza o debilidad de los Estados ante las corporaciones, la ecología y la salud de la población mundial. Por eso, son cada vez más los libros y documentales que echan luz sobre ese oscuro entramado que hace de cada plato de comida un expediente X. Radar vio y leyó buena parte de ellos y ofrece una guía y algunas respuestas.
 
El 31 de octubre, Naciones Unidas ungió con el título Ser Humano 7 mil millones a Danica, una bebé filipina. El nombramiento fue por supuesto simbólico: la persona 7 mil millones podría haber nacido bastante antes en una clínica privada, en un hospital público o en una carpa improvisada en las arenas ardientes del desierto africano. En un Estado en guerra o en una democracia reciente. Puede también estar por nacer y saltar inmediatamente al olvido desde el grueso margen de error sobre el que se sostiene este mundo superpoblado. Como sea, el número al que llegó nuestra especie alarma y vuelve la atención sobre cuestiones que van del azar de un nacimiento acontecido en una determinada coyuntura política al bochorno colectivo de un sistema mundial en crisis donde el acceso a la comida y su calidad ocupan el centro de la escena. ¿Estará el ser humano 7 mil millones del lado de los 925 millones de hambrientos que hay según datos de la FAO (Organización mundial de alimentos)? ¿O crecerá hasta volverse uno de los 1500 millones de obesos que estima la ONU habrá para el 2015? ¿Tendrá la mejor de las suertes y será de los que eligen qué y cuándo comer y qué arrojar a la basura, participando del descarte anual de 1300 millones de toneladas que van al tacho, también según la FAO? Y la última: incluso si perteneciera a la franja acomodada, comiendo lo que se come en las grandes ciudades, ¿estaría a salvo?

Teniendo en cuenta que en la actualidad se producen alimentos para que coman 12 mil millones de personas, la comida no tendría que ser un tema. Y sin embargo cada día lo es más. Al margen del fenómeno “gourmet”, la problemática sobre la comida se ha ido complejizando hasta volverse un género de denuncia en sí mismo, al que se vienen dedicando desde activistas hasta periodistas, estrellas de Hollywood, políticos, documentalistas y escritores. En este sistema de producción intensiva hay material para variados intereses: especulación financiera, experimentación biológica, expulsión de pueblos enteros del campo a la pobreza, acopio global de tierras y semillas por gigantes multinacionales, polución, envenenamiento, hacinamiento y tortura de millones de animales; enormes negociados para pocos y un “consumidor” que no tiene idea de qué es lo que se lleva diariamente a la boca.

ESA MALDICION LLAMADA SUSHI
 
Nada es lo que era. Ni una manzana, ni un vaso de leche. Pero tal vez (quitando el complejo universo de los granos) sea el pescado el alimento que mejor ejemplifique cómo ha cambiado todo.

El salmón es un plato paradigmático: si bien sigue figurando entre los gustos más exquisitos, su consumo se extendió desaforadamente en los últimos años, impulsando la aparición de numerosos bolichones de sushi en casi todas las ciudades del mundo. Este boom ocurrió irónicamente al mismo tiempo que los pescadores locales denunciaban que volvían a la costa con sus redes vacías y los mares eran declarados ecosistemas en crisis. ¿Cómo puede ser que un recurso que escasea y se denuncia en extinción se popularice y disminuya su precio al mismo tiempo? En primer lugar, las megaempresas pescadoras aumentaron el pique doblando la apuesta. Sus barcos adquirieron el tamaño de un estadio, se equiparon con computadoras, rayos infrarrojos y comunicación satelital para detectar a sus presas. Sus bocas de red cuentan con la capacidad para meter adentro trece aviones intercontinentales. Como si con eso no bastara, también se usa cada vez más el sistema de pesca de arrastre: una especie de arado con el que barren el fondo del mar removiéndolo todo y llevándose peces de consumo, especies exóticas que no sirven de nada, delfines, tortugas, aves marinas, corales y millones de etcéteras que después, como no se pueden vender, son devueltos muertos al mar.

Los pescadores locales, sin posibilidad de competencia, se tienen que mudar a las ciudades o emplearse en las empresas que más han crecido al amparo de esta desgracia (y completan el porqué de tanto pescado): las granjas marinas. Con un desarrollo tres veces superior al de la agricultura, del 35 al 40 por ciento del pescado (y casi todo el salmón que comemos) y los crustáceos que se venden en el mundo vienen actualmente de esas granjas líquidas. Enormes jaulas de agua en medio del mar que pueden contener millones de peces que crecen prácticamente inmóviles en aguas que se pudren producto del hacinamiento.Los ojos de estos peces estallan en sangre mientras sobreviven entre parásitos y bacterias. Entre otras porquerías se los alimenta con maíz, y se les suministran antibióticos, alguicidas y tranquilizantes. Las costas que albergan estos emprendimientos se vuelven lodazales, los peces salvajes de zonas aledañas o se mudan o se mueren. Así como están las cosas, “imaginen que les sirven un plato de sushi: si ese plato contuviera todos los animales que murieron para hacerlo, el plato debería medir 1500 metros”, escribe Jonathan Safran Foer en Comer animales (Seix Barral). En este libro de reciente edición en Argentina, Safran Foer recorre el terrible camino que siguen dentro de las granjas industriales no sólo los peces sino todos los animales que van a parar a nuestro plato y cómo eso ha modificado la vida del pescador y el granjero, de las aguas y de la tierra, a la vez que empobrece la comida mientras pone en riesgo la salud del mundo entero.

Comer animales generó debates en todos los países en los que fue presentado y sirvió para volver la atención sobre la inmensa producción de libros, películas y documentales que en los últimos años se arrojaron a desentrañar cómo se producen en la actualidad los alimentos. “La industria no quiere que se sepa lo que estamos comiendo porque si lo supiéramos tal vez no querríamos seguir comiendo.” La frase aparece al comienzo del documental Food Inc. y resume el propósito detrás de cada una de estas investigaciones: correr el velo y descubrir qué hay detrás de esta industria que factura 140 mil millones de dólares al año y ocupa un tercio de la superficie del planeta.

EL OTRO LADO DEL PLATO
 
Para dimensionar el fenómeno de producción cultural alcanza con intentar recopilarla: en el área de los documentales hay novedades semanales (hablando por supuesto no sólo de películas sino de cortos, animaciones y documentales para Internet). Sólo acotando la elección a los que tienen extensión de película, hay decenas. De 2005 hasta hoy se pueden encontrar desde clásicas deconstrucciones de la realidad alimentaria (un recorrido bastante simple sobre cómo llegamos hasta acá y cuál será el desenlace de no producir un cambio) como la famosa Food inc. o la más reciente Fresh –sobre los sistemas alternativos de producción de alimentos–, hasta joyitas como The Future of Food que devela los peligros –de salud, de medio ambiente y hasta de independencia de los Estados nacionales– detrás de los alimentos genéticamente modificados. Otras como Dying in abundance, que muestran la desalmada especulación financiera que se hace alrededor de los granos en los mercados bursátiles. También intentos de concientización más artie como la alemana Our Daily

Bread que, sin más recursos que una cámara quieta y un micrófono, reproduce las imágenes y los sonidos de este cruel sistema moderno: sólo la imagen y el sonido de pollos recién salidos del cascarón que de a cientos son arrojados como piedras al galpón en el que seguirán creciendo o a la basura porque no nacieron con las condiciones exigidas, es escalofriante. Sólidas investigaciones periodísticas como la francesa El mundo según Monsanto (que recorre la historia de la ominosa compañía que es dueña de la mayoría de las semillas del mundo y consigue acallar a quienes osan iniciarles demandas por problemas económicos, ambientales o de salud), y la inglesa The end of the line: documental sobre la pronta extinción de la fauna marina que advierte sobre aguas sin peces libres en las próximas décadas. También Got the Facts on Milk?: un viaje por las entrañas de la industria láctea y sus siniestros métodos –como vacas con ubres veinte veces más grandes a fuerza de inyecciones de hormonas– para aumentar la producción.

Las crónicas y denuncias periodísticas, por su parte, también se suceden descubriendo para el lector interesado un sinnúmero de aberraciones cotidianas. Hay periodistas especializados en comida que dejaron de hablar de tendencias gastronómicas y se volvieron activistas presentando interesantes campañas, como Hugh Fearnley-Whittingstall de The Guardian, que promovió un petitorio para frenar el descarte de 70 millones de peces que son devueltos muertos por año al mar y que en estos días está trayendo curiosos debates en la Unión Europea (¿está bien regalarles a los pobres el pescado que “sobra”? Si se paga a los pescadores por esas especies cuya pesca innecesaria pone en peligro el ecosistema, ¿no se comenzará a alentar la pesca de animales exóticos o en extinción?). En esa línea de denuncia se mueve también Michael Pollan, escritor del New York Times (con libros como El dilema omnívoro y Food Rules: An Eater’s Manual), que ha utilizado las páginas de ese diario para escribirle directamente a Obama instándolo a modificar un sistema agrícola que sólo beneficia a las grandes corporaciones. “Hay que promover un consumo ético”, dice Pollan, quien no es vegetariano como Safran Foer, e impulsa fervorosamente la ingesta de carne siempre y cuando no provenga de granjas industriales.

Con toda la información que circula, surgen y se nutren movimientos que no son nuevos pero sí cada vez más masivos: carnívoros selectivos y consumidores de carne ética como Pollan (personas que comen sólo sabiendo cómo fue criado y muerto el animal en cuestión), vegetarianos que no comen transgénicos, veganos (que no comen nada de origen animal) y freegans (“veganos libres” o anticonsumistas, que sacan su comida únicamente de las bolsas de basura de los ricos).

Pareciera que una vez que se aborda cualquier asunto alrededor de la comida no hay espacio para la indiferencia. Pero lo más interesante del suceso no es la cantidad de voces que se levantan, sino cómo entre todas logran devolverle visibilidad a un tema tapado a medida que el mundo adoptaba este sistema agroindustrial. Productores en bancarrota por asumir los costos de la bioctecnología y pueblos enteros intoxicados con agroquímicos. Personas que consideran inmoral que el 50 por ciento de los granos que se cultivan sean utilizados para alimentar a animales (que a su vez sólo alimentan a una pequeña porción de la humanidad) y que 100 millones de toneladas anuales de granos sean usadas para crear biocombustibles (un hecho condenado por Jean Ziegler, de la ONU, como crimen de lesa humanidad). Científicos que alertan sobre el consumo de transgénicos, consumidores enfermos o parientes de víctimas directas de la comida y ambientalistas con una denuncia cada vez más atendible: el sufrimiento al que son expuestos miles de millones de animales criados bajo las condiciones más sádicas con el fin de optimizar el tiempo y maximizar las ganancias de las compañías.

LA COMIDA QUE MATA
 
Soja, maíz, sorgo. Los cereales han aumentado su producción en cantidades aún mayores que los animales. Son tantas las hectáreas que tienen sólo diez empresas semilleras y agroquímicas, que si sumaran sus tierras dispersas y decidieran constituirse como país, serían el más grande y poderoso. Si bien la propuesta con la que han ido avanzando a lo largo del mundo desde su aparición tuvo que ver con paliar el hambre generando cultivos invencibles ante las plagas, lo cierto es que desde la Revolución Verde en los años ’60 hasta hoy se duplicó la producción mundial y el hambre continuó su avance. Los transgénicos no sólo no tienen genes que los vuelvan más ricos en algún nutriente (como se dijo algún día que ocurriría) sino que cada día están más sospechados y relacionados con alergias, enfermedades del sistema inmunológico, nervioso y endocrino y otras patologías. Los alimentos procesados están llenos de rellenadores económicos sucedáneos de la soja como la lecitina o endulzantes como el jarabe de alta, fructosa proveniente del maíz; conocidos como “anti nutrientes”, son responsables entre otras cosas de los altos índices de obesidad y diabetes que hay en las ciudades desarrolladas.

Estos cultivos que ocupan todo también afectan la biodiversidad. De las mil variedades de papas que había en el mundo, actualmente se cultivan intensamente cuatro. De los siete mil tipos de manzanas que nutrían la imaginación del siglo XIX, quedan las cuatro o cinco que se suelen ver. El 97 por ciento de la variedad de vegetales que había al comienzo del siglo XX se extinguió. Los campesinos o pequeños productores independientes desaparecieron o se volvieron empleados de esas grandes compañías. En India, más de 200 mil deudores desesperados (¡200 mil!) que ya no tenían cómo afrontar las deudas a las que se vieron expuestos desde que las multinacionales empezaron a cobrarles por sus semillas, se suicidaron.

En la expansión verde, las vacas se trasladaron del campo a los feedlots, los cerdos de sus chiqueros a galpones de engorde intensivo y los pollos a cámaras oscuras de crecimiento acelerado. La vida de los criadores y la calidad de todos estos alimentos se han empobrecido cuantificablemente: la carne de hoy es más rica en grasas saturadas y remedios. El cambio en sus dietas y los espacios cerrados en donde se hace vivir a los animales cubiertos por sus propios excrementos volvió el terreno propicio para la aparición de virus y bacterias nuevas, o viejas pero mutadas. Es tal la cantidad de antibióticos que se les aplica para que aguanten y sobrevivan y que luego consumimos nosotros en forma de carne que las enfermedades en humanos se han vuelto cada vez más resistentes. Escherichia coli, salmonella, gripe aviar y gripe porcina son riesgos que se relacionan directamente con las granjas industriales. Y la obesidad avanza, y el cáncer avanza y los problemas cardíacos y la infertilidad y una larga lista de etcéteras. Si bien la mayor responsabilidad de este desbarajuste recae en países como Estados Unidos y China, no hay sociedad que esté exenta de sufrir las consecuencias.

¿Existe el modo de salir de esto o la fecha de vencimiento de la humanidad está escrita en letra invisible sobre cada tiquet de supermercado? Uno de los fenómenos más llamativos en la proliferación de estos documentales y libros es que, pese a todo, subyace la esperanza. Porque hay quienes ven en el colapso las semillas del cambio: un modo de leer el presente compartido también por los que en estos meses copan las plazas del mundo protestando contra este sistema tan injusto. Se trata de barajar y dar de nuevo para recuperar las pequeñas producciones locales, redistribuir el consumo globalmente, resignar un poco de confort o del gusto entre los que vivimos en sociedades desarrolladas (disminuir el consumo de carnes, por ejemplo, sería un primer paso) y alentar los nuevos movimientos que surgen en beneficio de las personas y los ecosistemas. Así como estamos hoy, en el tiempo que toma leer esta nota, siete mil personas más están entre nosotros. Si no nacieron en un país en guerra, si llegan a sortear el hambre y la pobreza, si pueden crecer hasta elegir y cuentan con una sola herramienta para seguir adelante, ésa debería ser la información para saber qué es lo que están comiendo, cuál es su origen y el proceso que atravesó antes de llegar a su plato, para no ser uno más de los tantos que sin saber juegan en cada comida a la ruleta rusa.

Campaña Mundial para exigir Justicia Climática

Campaña Mundial para exigir Justicia Climática

Las negociaciones internacionales sobre el clima es uno de los espacios que requieren de esfuerzos concertados. Varias organizaciones han trabajado aunadamente en un llamado a una Campaña Mundial para exigir Justicia Climática, desde ahora hasta Durban y más allá. Invitamos a todos y todas a unirse a esta campaña Mundial y a firmar el llamado como una expresión de su compromiso.

movimientos y organizaciones comprometidos en numerosas luchas por un mundo nuevo, un mundo en el cual las necesidades, los intereses, derechos y aspiraciones de todos los pueblos tengan prioridad ante el lucro de las corporaciones y los excesos de las elites. En el año que tenemos por delante, nuestra solidaridad y acción colectiva son sumamente cruciales. El cambio climático ya tiene impactos devastadores a escala mundial y se está acelerando. El margen que nos queda para impedir que sobrevengan situaciones cruciales de ruptura y para detener la catástrofe climática se está achicando rápidamente.

El cambio climático es mucho más que una multiplicación de los sufrimientos de personas ya abrumadas por las injusticias del hambre, el desposeimiento y la violación de los derechos humanos. Es una crisis que también amenaza con exterminar vastas poblaciones y cambiar profundamente la vida en la Tierra. Debemos actuar con claridad, cohesión y coraje si queremos estabilizar el sistema del clima en el planeta y asegurar un mundo justo y sustentable.

Al igual que otras crisis mundiales, el cambio climático surge principalmente de estructuras económicas y sociales históricamente desiguales, de prácticas y políticas promovidas por países ricos, industrializados, y de sistemas de producción y consumo que sacrifican las necesidades de la mayoría en función de los intereses de una minoría. Los pueblos afectados del mundo tienen muy poca responsabilidad por la crisis climática y sin embargo sufren sus peores efectos y carecen de los medios para responder a ella.

Enfrentar esos desafíos exige una profunda transformación social en todos los países y a todos los niveles: local, nacional y mundial. Exige un cambio rápido hacia sistemas y métodos de producción y consumo que sean compatibles con los límites del planeta y estén dirigidos a satisfacer las necesidades de los pueblos, en lugar de la insaciable búsqueda de lucro.

Parte del proceso de una profunda transformación social es luchar por resultados inmediatos concretos, en términos de reducciones drásticas de emisiones de gases de efecto invernadero así como permitir que la gente pueda enfrentar los impactos de la crisis climática.

Es por todo esto que estamos embarcados en la lucha por una arquitectura climática internacional que se base en la ciencia, la equidad y la justicia. Los gobiernos reunidos este año en Durban para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima deben poner fin a años de dilaciones, y cumplir finalmente con su obligación moral, histórica y legal.

En lugar de honrar sus responsabilidades históricas y sus compromisos legales, los gobiernos de los países ricos industrializados han tratado de revertir los principios de la Convención sobre el Clima y desmantelar los acuerdos existentes.Este intento, que comenzó con el llamado Acuerdo de Copenhague, se profundizó con los resultados de Cancún y podría llegar a su culminación en Durban. Entre otras cosas procuran imponer un sistema nacional de “promesas y revisiones”, desreglamentar las normas multilaterales sobre el clima y promover falsas soluciones tales como la expansión de los mercados de carbono. A esos intentos debemos oponer una resistencia cada vez más firme.

Como parte de una lucha más amplia para alcanzar la justicia climática, indemnizar por la deuda climática y lograr una profunda transformación mundial, exigimos a todos los gobiernos que, para que las negociaciones internacionales tengan algún significado, lleguen a resultados que:

* Impidan un cambio climático catastrófico y aseguren una distribución justa y equitativa de la drástica reducción de emisiones. Limitar el aumento de la temperatura muy por debajo de 1,5º C y llevarla a 1º C lo más rápido posible. Los países industrializados ricos deben cumplir los compromisos existentes jurídicamente vinculantes y llevar a cabo una drástica reducción de sus emisiones, sin que medie ningún mecanismo de compensación, acorde a su proporción en el presupuesto mundial de carbono que tome en cuenta las emisiones históricas per cápita. Deben eliminarse las compensaciones y otros artilugios. Estados Unidos debe comprometerse con metas comparables, basadas en su responsabilidad histórica.

* Pongan fin a las falsas soluciones. Detener la aplicación y búsqueda de falsas soluciones tales como el comercio de carbono, los enfoques de mercado para los bosques, el suelo y el agua, la geoingeniería a gran escala y los remiendos tecnológicos, la energía nuclear, las mega represas, los agrocombustibles y el carbono limpio.

* Aseguren un financiamiento adecuado y apropiado sobre la base de la responsabilidad de los países para con la deuda climática y la obligación de indemnizar a todos los pueblos afectados. Los países industrializados ricos deben cubrir todos los costos que conlleva permitir que los pueblos de los países en desarrollo y otras comunidades afectadas hagan frente a los impactos del cambio climático (incluso pérdidas pasadas, presentes y futuras), así como los costos de permitir que los países en desarrollo cambien a sistemas post carbono equitativos y sustentables. La financiación climática no debe adoptar la forma de instrumentos de generen deudas y debería canalizarse a través de un fondo mundial democrático y responsable que sea independiente de otras instituciones financieras internacionales y que sustente los principios de un acceso directo y definido por los países, con decisiones participativas acerca del uso de los fondos.

* Aseguren transferencias de tecnologías apropiadas sin barreras de propiedad intelectual. Los países desarrollados deben asegurar la distribución libre de tecnologías seguras, apropiadas y ecológica y socialmente amigables.

* Avancen en la transformación de Sistemas Post-carbono Equitativos y Democráticos. Es necesario adoptar medidas decisivas hacia la transformación profunda del sistema, que se basen en la equidad, la ciencia y los derechos de los pueblos a vivir en armonía y con respeto por la Madre Tierra. Transformar estructuras sociales y económicas y tecnologías, y reorientar políticas para apartarse de los sistemas guiados por el lucro, orientados al crecimiento, con alto consumo de carbono, dominados por elites y basados en la explotación, y en cambio asegurar una transición justa hacia un desarrollo post-carbono pensado para la gente, que sea equitativo, democrático y sustentable.

Exhortamos a todos los movimientos, organizaciones populares, grupos de la sociedad civil y a todos los ciudadanos con conciencia a unirse en una Campaña Mundial para Exigir Justicia Climática. ¡Iniciemos juntos esta campaña con movilizaciones coordinadas en una Semana de Acciones Mundiales por la Justicia Climática, del 20 al 26 de noviembre!

IZQUIERDA UNIDA ANTE LA NUEVA LEY ORGANICA DEL TRABAJO

Izquierda Unida Venezuela

IZQUIERDA UNIDA ANTE LA NUEVA LEY ORGANICA DEL TRABAJO

¿UNA LEY DEL TRABAJO HECHA POR EL PATRONO?


Parece que asistimos a una ficción o a una comedia. Ahora nos plantean que el camarada Chávez es quien se encargará de reformar la Ley Orgánica del Trabajo o de impulsar una nueva Ley Orgánica del Trabajo haciendo uso de sus “facultades legislativas habilitantes”. El Presidente de la República, el patrono de más trabajadores en el país, será el encargado de confeccionar la nueva Ley del Trabajo.

PELIGROSA RENUNCIA A LA AUTONOMÍA SINDICAL.


Así lo solicitaron los voceros de la Central Sindical nacional, recientemente constituida o propuesta bajo el nombre de “Central Bolivariana Socialista de Trabajadores y Trabajadoras”. El designado presidente provisional  de dicha Central, actuando como vocero principal lo solicitó expresamente: “…que el  comandante presidente Chávez asuma el liderazgo de la nueva Ley del Trabajo”, dijo en su intervención. “Que sea el líder de la Ley Orgánica del Trabajo… y vamos a recoger millones y millones de firmas…”, afirmó; exigiendo a los ministros que deben prestar el apoyo para recoger esas firmas, es decir los patronos impulsarán la recolección de firmas. Remató diciendo que “… el líder tiene que tomar decisiones y nosotros tenemos que apoyarlo, si no, no tiene sentido que estemos aquí…”, no tiene sentido la lucha; “…camarada presidente la lucha es suya…”, es decir, reconocen que ellos no dirigen ni su casa, si les falta el mercado, un bombillo o el pasaje para el transporte público, es Chávez quien debe resolvérselo, tamaña irresponsabilidad, recargar al presidente como único hacedor de las tareas del Estado Venezolano, Chávez es el líder, pero todos debemos asumir nuestras responsabilidades, todas y todos debemos apuntalar la democracia participativa y protagónica que proclama nuestra constitución.
Tal situación revela la renuncia, totalmente irresponsable, de la indelegable función de los dirigentes sindicales de hacer propuestas con AUTONOMÍA frente al Estado, el gobierno y los patronos. Revela una total incomprensión del rol de las organizaciones sindicales y de sus miembros directivos y es una postura de entrega de los intereses y derechos de los trabajadores. Igual o tal vez peor que lo que ocurrió con la CTV en los primeros años de la década de 1960.

EL PRESIDENTE HA TENIDO FACULTAD PARA MEJORAR A LOS TRABAJADORES.


El Presidente Chávez, durante más de la mitad de su largo mandato, ha estado habilitado por el cuerpo parlamentario nacional para legislar sobre las más diversas materias y para ello no necesita “millones y millones de firmas” de respaldo. Han bastado las llamadas leyes habilitantes para que lo haya hecho en más de una centena de decretos leyes. Nada legal o constitucional le ha impedido reformar la Ley del Trabajo para mejorar la situación de los trabajadores en materias urgentes como la disminución de la jornada de trabajo, la democratización y profundización de la participación de los trabajadores en la gestión de las empresas de capital público, mixto y privado, el establecimiento de la estabilidad plena, el aumento de la participación de los trabajadores en las utilidades obtenidas por las empresas con el trabajo de sus trabajadores, entre otros temas. Así se lo han exigido miles de trabajadores durante todos estos años de mandato presidencial. Sin embargo el camarada Chávez no lo ha hecho, se ha limitado al aumento del salario mínimo, cosa que hacían también los gobiernos del pacto de Punto fijo, incluso estos gobiernos decretaron en varias oportunidades aumentos generales de salarios mejorando tanto el salario mínimo como el salario de otros niveles medios. También se ha mantenido la inamovilidad laboral, sujeta a la autorización de las Inspectorías del Trabajo, las cuales actúan con grandes deficiencias, un retardo muchas veces insoportable y con una intolerable parcialización en favor de los entes gubernamentales, empresas de capital público, intervenidas o nacionalizadas; cuando una reforma de la Ley del Trabajo puede establecer la estabilidad plena sometiendo el conocimiento de los despidos al Poder Judicial.

UN DEBATE SOBRE ¿POR QUÉ NO SE HA MEJORADO A LOS TRABAJADORES?


El presidente ha aceptado ser el líder de la reforma, según la solicitud referida, cuando habría bastado con dictar el decreto con fuerza y rango de Ley Orgánica y presentarlo por ante el Tribunal Supremo de Justicia conforme al artículo 203 de la Constitución a fin de pronunciarse sobre el carácter orgánico. Ahora más bien debería explicarnos cuál es la razón de mantener a los trabajadores sin el mejoramiento de sus derechos esenciales y su respuesta es materia de una discusión nacional entre los trabajadores y los revolucionarios. Muchos trabajadores han sufrido y sufren de sobre explotación y de enormes sacrificios e injusticias por no realizarse las reformas que hemos referido antes.

NO ES CONVENIENTE UNA COMISION ESPECIAL PRESIDENCIAL QUE TERMINARÁ SIENDO DE TECNOCRATAS Y “SABIOS”, PARA QUE ELABORE LA NUEVA LEY ORGANICA DEL TRABAJO REVOLUCIONARIA.


El anuncio hecho por el Presidente Chávez y ratificado por la Ministra María Cristina Iglesias, de constituir una comisión especial presidencial, para que sea ella quien se entienda con lo referente a la nueva ley orgánica del trabajo revolucionaria, debe ser rechazada por todo el pueblo trabajador, porque la experiencia, que es muy buena consejera, nos dice que en esas comisiones de alto nivel, la tecno-burocracia y presuntos sabios del derecho laboral, terminan imponiendo su criterio, generalmente aprendido en los claustros universitarios del capitalismo explotador, en desmedro de la clase obrera.

Indiscutiblemente que la irresponsabilidad e incompetencia de la “nueva central socialista”, de pasarle el relevo al presidente Chávez para que se encargara de esa “papa bien caliente” que quema, como es, lo tocante, a la tardía en actualizarse a la Constitución Bolivariana de 1999, la ley orgánica del trabajo; es mucho peso para el presidente, quien tiene bastante trabajo de por sí, no quedándole de otra, que trasladar esa papa que quema  a una “comisión presidencial”, lo cual es muy mal augurio, porque la experiencia nos dice que en esas comisiones se cuelan “notables”, “sabios” y tecnócratas burócratas, quienes terminan imponiendo su criterio y no el de la mayoría proletaria.

Esa comisión debe rechazarse y convocarse a una constituyente laboral, un inmenso proceso de debate y discusión que desencadene en un gran referéndum nacional, quitarle el relevo a la asamblea nacional, quien mantiene esta inmensa mora legislativa, ya que la constitución establecía un plazo de apenas un año para la redacción de la nueva ley, tarea que los diputados de la Asamblea Nacional no fueron capaces de cumplir, y que sospechosamente los mismos que han sido incapaces de cumplir la tarea le pasan la “papa caliente” al presidente Chávez, pues al frente de la nueva central obrera se encuentran diputados como Oswaldo Vera y “Siguaraya” quienes desde la Comisión permanente de Desarrollo Social Integral de la Asamblea Nacional fueron INCAPACES de llevar a la plenaria de la Asamblea Nacional el proyecto de Ley Orgánica del Trabajo que previa consulta con distintos gremios sindicales aprobó en segunda discusión la citada comisión permanente, con lo cual solo faltaba su discusión en el pleno parlamentario, quizás pudieron más las mezquindades políticas, ya que para la época no era el PSUV quien dirigía esa comisión, por eso ni los diputados ni la naciente central, esa que le ruega al presidente que realice la tarea que es deber de ellos como líderes sindicales y como parlamentarios, y que de ñapa le exigen que ponga a su disposición “el poder de fuego de todos los ministros”, ante tamaña irresponsabilidad no queda otro camino que dejar en manos de los trabajadores y trabajadoras del país, en ejercicio de su poder constituyente originario de todos los poderes la discusión definitiva de tan importante ley, a través de UNA CONSTITUYENTE LABORAL, cuya sede debe ser todo el país, y no las cuatro paredes de la asamblea nacional, o de una oficina en el ministerio del trabajo, por eso le exigimos al Presidente Chávez y al presidente de la Asamblea Nacional, el ex-guerrillero Soto Rojas (Que son los únicos de la burocracia roja rojita, con quienes a veces se puede medio hablar), que en nombre del pueblo en general y de los trabajadores en particular, CONVOQUEN A LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE LABORAL, se encargue de sintetizar el gran debate nacional en torno a la Ley y que ella se encargue de escrutar y sintetizar las propuestas de las bases, por supuesto se oirán opiniones de los técnicos y especialistas, pero estos no serán determinantes.

POR QUE UNA CONSTITUYENTE LABORAL Y NO UNA COMISIÓN TÉCNICA


Dentro de la discusión de cualquier ley del trabajo y sobretodo en Venezuela que se trata de adaptar una ley burguesa que tenemos, a un estado socialista como es el estado social de derecho y de justicia, existen dos concepciones, la burguesa, que siempre va ligadita con la pequeño burguesa, es más esta última le sirve de vocera a aquella; y la proletaria.

La burguesa trata de imponer el criterio que la ley del trabajo, es solo para discutir aspectos técnicos jurídicos “muy serios”, según su óptica, cuales son aumento de sueldo, utilidades, vacaciones, contratos individuales y colectivos, es decir los meros aspectos reivindicativos y economicistas.

La concepción proletaria, expone que en la ley del trabajo, aparte de los aspectos económicos, que son indispensables, deben darse aspectos de macro-política.

En Venezuela, aun en puntofijismo, se formaban peroratas, porque el aspecto de aumentos generales de sueldos o la sindicalización nacional, decían adecos y copeyanos, no eran temas para una ley del trabajo sino aspectos del ejecutivo y el legislativo en leyes especiales.

Si ese debate se dio espontáneamente, en el puntofijismo, que era un régimen de derecha, mucho más ahora se va a manifestar esa polémica, expresión de la lucha de clases, en donde hay una burocracia de derecha, que quiere retroceder el país a una socialdemocracia tardía e infuncional, ella no quiere ningún cambio y quiere que las cosas continúen como están, claro como ellos ahora están arriba, piensan de otra forma, son aspirantes fuertes a traicionar el espíritu del 27-F, el Caracazo.

Por ello alertamos al proletariado, para que no se deje meter esa “cabra”, que lo perjudicaría y desmejoraría; la cabra de una alta comisión especial presidencial, para que presente el proyecto de ley del trabajo, ya que allí la tecnoburocracia impondrá su criterio de traición y retroceso y el control obrero, las tomas de fábricas, la autogestión y cogestión quedarían haciendo “qui-qui” y jugarían quiquiriguique.

¿QUIÉNES SON RESPONSABLES DEL INCUMPLIMIENTO?


De otro lado es importante, para la determinación de las responsabilidades de los funcionarios en una República, y más en una República Bolivariana, descifrar qué pasó con la obligación de la Asamblea Nacional de realizar una reforma de la Ley Orgánica del Trabajo. Una obligación establecida en la Constitución para ser cumplida dentro del primer año después de su instalación en Agosto del año 2000 (Disposición Transitoria Cuarta, numeral 3). Por qué esto no se cumplió si la Asamblea Nacional ha contado desde su instalación con una mayoría del partido de gobierno, primero del MVR y luego del PSUV. Quién o quiénes son responsables de que esto no se haya cumplido?... Los diputados que aparecen como directivos en la recién creada Central, qué tienen que decir sobre este incumplimiento y ahora, qué explicación dan de su abdicación a la función y al abandono de su obligación? .

NEGACIÓN DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y PROTAGÓNICA


Finalmente, es lamentable que se reafirme el mesianismo y el culto a la personalidad: Chávez el único, Chávez el infalible, Chávez para todo. “La lucha es suya” dice el vocero de la recién creada Central, para rematar “…el líder tiene que tomar decisiones y nosotros tenemos que apoyarlo, si no, no tiene sentido que estemos aquí…”
Dónde queda el ejercicio de la participación protagónica?... Parece que esa participación se reduce a seguir a líder, apoyarlo, creerle y obedecerlo, según esas palabras del flamante nuevo presidente de la también novísima central, estamos seguros de que ese no es el pensamiento de Chávez.

UNA PROPUESTA DEL SENO DE LOS TRABAJADORES


Lo que deberían hacer los trabajadores, sus dirigentes es proponer un proyecto de Ley Orgánica del Trabajo que contenga sus aspiraciones socio-económicas y las líneas estratégicas de evolución de sus derechos y de su organización en esta etapa del proceso económico, político y social del país, que sea discutido en las bases y que se impulse para que sea aprobado por un referéndum Nacional, con amplias jornadas previas de debates y de movilización de los trabajadores y que el presidente apruebe porque representa lo que los trabajadores verdaderamente quieren y proponen conscientemente, y eso solo es posible a través de UNA CONSTITUYENTE LABORAL.

PERO ¿DE DÓNDE PARTIMOS? ¿CÓMO INICIAMOS EL DEBATE?


Evidentemente que este debate debe partir de un papel de trabajo inicial, y así como señalamos la irresponsabilidad de estos diputados que hoy aparecen al frente de la nueva central trabajadora, también debemos reconocer la labor que algunos otros parlamentarios realizaron al tratar el tema, por ello ya existe un documento base para el debate nacional, debemos asumir como propuesta inicial el documento aprobado en dos discusiones (las necesarias para su pase a plenaria de la Asamblea Nacional), por la Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral, ese papel de trabajo, el cuadro comparativo entre la ley vigente y lo propuesto por esa comisión, debe ser debatido en todos los centros de trabajo del país, tanto públicos como privados.

¿CÓMO ESTRUCTURARIAMOS ESA CONSTITUYENTE LABORAL? ¿CÓMO LA PONDRIAMOS EN PRÁCTICA?


La constituyente laboral debe ser expresión real de todas y todos los trabajadoras y trabajadores del país, por ello en cada centro de labores, público o privado, los trabajadores deben reunirse en asamblea, debatir el papel de trabajo de la ley, y seleccionar un grupo de voceros o voceras proporcional al número de trabajadores existentes en la nómina, ya sean estos fijos, contratados, o tercerizados, que representen ese centro laboral en una asamblea municipal de trabajadores, donde los voceros y voceras laborales deben llevar las observaciones y propuestas del grupo de trabajadores que los eligió, esa asamblea municipal a su vez debe elegir un número de 5 voceros del municipio, que serán los delegados con los cuales se instalara la gran Asamblea Constituyente Laboral, en la cual deben debatirse los contenidos definitivos del proyecto de ley, el cual deberá luego ser refrendado con un referéndum popular en que todos los venezolanos y venezolanas participemos directamente en lo definición de nuestro futuro laboral.

¿TENEMOS REALMENTE LA POSIBILIDA DE HACER LA CONSTITUYENTE LABORAL DE ESA FORMA?


Claro que tenemos todas las condiciones para hacerlo, legalmente nada le impide al presidente hacer nuevamente historia al convocar la CONSTITUYENTE LABORAL, y al pueblo venezolano nada le impide imponer su condición de poder originario constituyente, es casi imposible la manipulación de los voceros laborales de las asambleas municipales, ya que con un simple registro de las asambleas de trabajadoras y trabajadores realizadas en cada empresa o institución se impide la duplicación, la invención de empresas etc. A través del R.I.F. de cada empresa o institución, si nos damos un lapso de aquí a finales de febrero para realizar esas asambleas de trabajadores y ese registro tanto de voceros como de asambleas,  tendríamos tiempo suficiente para que las trabajadoras y trabajadores de los Dos millones Novecientos Diez Mil Trecientas Setenta (2.910.370) empresas legalmente existentes en el país, y de todos los entes y empresas públicas realicen sus debates y seleccionen sus voceros, así en el mes de marzo se realizarían las asamblea municipales de trabajadores y trabajadoras, y durante la primera quincena de abril se realizaría la Gran Asamblea Constituyente Laboral, y finalmente el primero de mayo del 2012, las trabajadoras y trabajadores venezolanos podríamos estar ejecutando la mayor muestra de ejercicio democrático del poder originario en el planeta, al darnos en elecciones libres un nuevo marco normativo de las relaciones laborales.

NO HAY OTRO CAMINO PARA LA EMANCIPACIÓN DE LA CLASE OBRERA QUE EL CAMINO DE LA CONSTRUCCIÓN COLECTIVA Y LA TRANSFORMACIÓN DE LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN, EN ESTE MOMENTO DE NUESTRO DESARROLLO COMO PAÍS, NO HAY OTRO CAMINO PARA LA NUEVA NORMATIVA DEL TRABAJO QUE LA CONSTITUYENTE LABORAL



Caracas, 17 de noviembre de 2011
Secretariado Político Federal
Izquierda Unida Venezuela