miércoles, 8 de agosto de 2012

ElJuri: Capriles está desfasado

ElJuri: Capriles está desfasado


Presidente del INE Elias Eljuri

Es totalmente falso que cuatro millones de venezolanos se acuesten sin comer, tal y como lo aseguró el candidato de la extrema derecha! Henrique Capriles Radonski. Así lo aseguró el presidente del Instituto Nacional de Estadísticas, Elías Eljuri, quien calificó de desfasada su apreciación.

Eljuri indicó, que el promedio de consumo va en ascenso, al contrario de lo que dijo Capriles, “y se ha podido verificar a través de la encuesta de seguimiento al consumo”.

“Hoy en día el Gobierno ha desarrollado una política masiva dentro de lo que es la alimentación”, refiriéndose a Mercal, Pdval y los Mercados Bicentenarios.

El presidente del INE afirmó que según las cifras del Instituto Nacional de Nutrición, se puede certificar que durante estos 10 años, el promedio de los venezolanos ha crecido 2 centímetros, en relación con 10 años anteriores, por lo que alega que “de no haber buena alimentación, no habría ese incremento”, dijo.

“El número de calorías que está recibiendo cada persona, ya pasa de las 3 mil, y se trata de la disponibilidad que hay de éstas, lo que quiere decir que han aumentado”, manifestó el representante del INE.

Xenofobia contra Barrio Adentro

Xenofobia contra Barrio Adentro
Por: Chebolivariano
Este lunes en su recorrido por el estado Lara, el candidato de la derecha, Henrique Capriles Radonski, acusó al Gobierno Nacional de usar una “fachada” como las reivindicaciones sociales, para regalar el dinero a otros países como Cuba. En este sentido, para el representante de las oligarquías, invertir en las necesidades sociales de la población venezolana, representa un despilfarro, y aunque no lo admita claramente sin tapujos, no es difícil percatarse del fondo de su propuesta.

En su discurso, Capriles no mide el impacto de sus palabras, el desconcierto que causa ante la contrariedad de lo que ofrece y lo que rechaza, por un lado propone no enviar un barril más de petróleo a la isla caribeña, y por otro asegura mantener la continuidad de Barrio Adentro. Ahora, desnudando el discurso de Capriles, tal propuesta es incompatible e inviable, porque resulta que más del 90% de la plataforma de Barrio Adentro, en todos sus niveles, es atendida por médicos cubanos, quienes dan respuesta inmediata a las necesidades de salud en las comunidades.

Aunque Capriles haga boicot contra la delegación humanitaria cubana, por resentimiento a ser justamente castigado por su asedio a la embajada de Cuba en los hechos del golpe de abril del 2002, no es correcto que manipule a sus seguidores en contra de quienes también pudieran salvarle la vida en cualquier circunstancia que lo requiera.

En este sentido se evidencia claramente que Capriles antepone su resentimiento y su xenofobia contra los cubanos, ante el derecho que tienen todos los venezolanos, en este caso los de menos recursos, a la atención médica inmediata las 24 horas del día, que bien se traduce en mejor calidad en la salud y más vidas salvadas en los venezolanos.

Tras el contradictorio discurso de Capriles, surge el planteamiento que ha pronunciado el presidente Hugo Chávez, si se llegara a eliminar el envío de Petróleo a Cuba con el que Venezuela salda el servicio de atención médica de estos galenos en Barrio Adentro, quién asumirá la sacrificada tarea de salud en las comunidades venezolanas, porque hay que recordar que cuando nació la Misión en el año 2003, se convocó a nivel nacional a todos los galenos criollos y al llamado sólo acudieron 50, y de ellos , 30 se negaron rotundamente a internarse en las comunidades.

Ante tal experiencia, sale a la palestra, una vez más, el papel fundamental de las universidades tradicionales cuando forman a un médico para “atender a clientes y no a pacientes”. Este es el principio fundamental que mueve a Capriles, la privatización de la medicina, porque en todo el tiempo de Barrio Adentro, el candidato opositor no creó un sistema alternativo gratuito de atención médica en ninguna de las alcaldías o gobernaciones que haya administrado.

Los venezolanos vemos muy difícil que los médicos graduados de las universidades de élite y privadas vayan a dar servicio de salud gratuito en las barriadas de José Félix Ribas, en Petare o en Nuevo Horizonte en Catia, por mencionar un ejemplo, no obstante, la propuesta contradictoria de Capriles es una “misión imposible”.

“No te dejes confundir busca el fondo y su razón, recuerda se ven las caras y jamás el corazón”… (Ruben Blades)

La carta debajo de la gorra

La carta debajo de la gorra
Por: George Sand



Bastó que el Consejo Nacional Electoral advirtiera al Comando Venezuela sobre la violación de la normativa electoral, en la utilización de los símbolos patrios por parte del candidato burgués, para que sus seguidores -como niños malcriados- y en posición desafiante a las instituciones del país, utilizaran adrede la indumentaria en todos los actos de campaña electoral.

Capriles Radonski utiliza una gorra con la bandera de Venezuela y el Escudo Nacional, en flagrante violación de la Ley electoral.

Una vez más, el aspirante de la derecha le hace caso omiso a las reglas y claras advertencias del CNE.

Pero ya nada nos sorprende del candidato opositor, acostumbrado a violentar y a banalizar las reglas.

¿Qué se trae Capriles? , ¿Qué se trae el ala violenta de la oposición? Porque sería infantil, como ellos han querido -a través de sus medios de comunicación social- hacer creer, que lo importante es la prohibición de la utilización de la gorra.

La gorra definitivamente no es el tema central a discutir, lo fundamental es lo que está debajo de ella, como diría el dicho “la carta debajo de la manga”, la tiene Capriles escondida en la gorra, no hay duda.

Debajo de la gorra de Capriles está el golpismo, el asedio, está el desafío a las instituciones, está lo oculto, está la justificación a lo que hará el 7 de octubre; cantar fraude.

¡No exijamos que se quite la gorra! Pues estaríamos prestándonos a la banalización que del tema han hecho, ¡exijámosle! a Capriles que cumpla con el Acuerdo del Consejo Nacional Electoral, que cumpla con las reglas, que por primera vez en su historia asuma su responsabilidad de “líder” de la oposición, con sus seguidores.

Quizás si eres sincero, una vez al menos, con quienes votaran por ti, quizás de esa forma sumes algunos seguidores a tu desinflada y escuálida candidatura.

Capriles está marcado por la esvástica

Capriles está marcado por la esvástica

Por: Rafael Rojas



Henrique Capriles Radonski ha dicho que él no es un fascista, que por el contrario es católico, ya que su familia vivió el fascismo y por eso no comparte esa ideología.

Pero la mentira tiene “paticas cortas” y es que muchos de los venezolanos no hemos olvidado cuando Marieta Santana (conductora del programa “A puerta cerrada” que se transmitía por RCTV) invitó, por allá en los 90’s, a dos representantes de la organización Tradición Familia y Propiedad (TFP) mejor recordada como “La Secta Satánica”.

Dos muchachos, quienes se identificaron como: Henrique Capriles y Leopoldo López, vestidos de pantalón y chaqueta de cuero negro, con el cabello rapado, autodenominados “neo-nazis”, explicaron vehementemente, a los televidentes, su lucha en contra del marxismo, el socialismo, el comunismo, la teología de la liberación y los sectores progresistas, considerados (por esta congregación) como “contrarias al orden establecido”

Pero ¿qué es Tradición, Familia y Propiedad?

Es una agrupación fascista de laicos católicos. Aunque nunca ha habido un pronunciamiento de la Santa Sede sobre ella, su vinculación con grupos muy conservadores de la Iglesia Católica (como el Opus Deis), donde es vista con simpatía, le ha valido el rechazo por sectores liberales y progresistas. Fundada en Sao Paulo, Brasil, el 26 de julio de 1960, por Plinio Correa de Oliveira bajo el nombre de Sociedade Brasileira de Defesa da Tradição, Família e Propriedade. El programa de la TFP, como se le conoce popularmente, está basado en la tesis del Prof. Plinio Correa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución, en la que este analiza la decadencia espiritual de la Civilización Cristiana Occidental, desde la Edad Media hasta nuestros días.

¿Qué es el orden establecido?

No es más que lo que se conoce como el status quo. En política como en religión hace referencia a las cosas establecidas por la autoridad superior o ente celestial. Donde todas las cosas se deben cumplir sin ser cuestionadas ni alteradas. Nadie escoge su destino, pues ya está marcado o designado. Toda ruptura o alteración del status quo es un acto revolucionario.

Nuevamente Capriles es alcanzado por su turbio pasado, esta vez su formación fascista, neo-nazi al lado de personajes como Peña Esclusa, es una marca difícil de borrar.

Chávez en campaña

Chávez en campaña
IGNACIO RAMONET 

 Es la decimocuarta. Desde que ganó sus primeras elecciones presidenciales en diciembre de 1998, Hugo Chávez se ha sometido ya –directa o indirectamente– trece veces al sufragio de los electores de Venezuela. Casi siempre ha ganado (1), en condiciones de reconocida legalidad democrática, avalada por las misiones de observadores enviadas por las instituciones internacionales más exigentes (ONU, Unión Europea, Centro Carter, etc.).

Ignacio Ramonet – Le Monde Diplomatique

El sufragio del próximo 7 de octubre constituirá pues la decimocuarta cita del mandatario con los ciudadanos venezolanos (2). Esta vez, lo que se juega es su reelección a la presidencia. La campaña electoral oficial arrancó el pasado 1 de julio con dos singularidades notables con respecto a precedentes votaciones. Primero, Hugo Chávez está saliendo de trece meses de tratamiento contra el cáncer detectado en junio de 2011. Segundo, la principal oposición conservadora apuesta esta vez por la unidad.

Se ha reagrupado en el seno de una Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que, después de unas primarias, eligió como candidato, el pasado 12 de febrero, a Henrique Capriles Radonski, un abogado de 40 años, gobernador del Estado Miranda.

Hijo de una de las familias más ricas de Venezuela, Henrique Capriles fue uno de los artífices del golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y participó, junto con un grupo de putschistas, en el asalto a la embajada de Cuba en Caracas (3). Aunque procede de la organización ultraconservadora Tradición, Familia y Propiedad (4) y es apoyado por los sectores más derechistas (entre ellos los medios masivos de comunicación privados que siguen ­dominando ampliamente la información), Capriles hace hábilmente campaña reivindicando todos los logros sociales del gobierno bolivariano. Y hasta jura que su modelo político es el izquierdista del ex Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (5)… Pero, sobre todo, apuesta por el debilitamiento físico del Presidente ­Chávez (6).

En esto se equivoca. El autor de estas líneas, presente el pasado mes de julio en Venezuela, siguió las dos primeras semanas de campaña del Presidente, conversó varias veces con él, asistió a algunos de sus extenuantes mítines multitudinarios. Y puede testimoniar de su buena salud y de su excepcional forma física e intelectual.

Desmintiendo las falsas noticias que han circulado en algunos medios de comunicación (The Wall Street Journal, El País) según los cuales, a causa de supuestas “metástasis en los huesos y en la espina dorsal”, le quedarían apenas “seis o siete meses de vida”, Chávez –que cumplió 58 años el 28 de julio– reveló para consternación de sus adversarios: “Estoy totalmente libre de enfermedad; cada día me siento en mejores condiciones”.

Y, a los que apostaban por una presencia virtual del líder venezolano en la campaña, les volvió a sorprender anunciando su decisión de “retomar las calles” y empezar a recorrer los rincones de Venezuela para alcanzar su tercer mandato: “Dijeron de mí: ‘Ese va a estar encerrado en Miraflores (el palacio presidencial) en una campaña virtual, por Twitter y vídeo’; se burlaron de mí como les dio la gana, pues aquí estoy de nuevo, retornando, con la fuerza indómita del huracán bolivariano. Ya extrañaba yo el olor de las multitudes y el rugir del pueblo en las calles”.

Este rugir, pocas veces lo he oído tan poderoso y tan fervoroso ­como en las avenidas de Barcelona (Estado ­Anzoátegui) y de Barquisimeto (Estado Lara) que acogieron a Chávez los ­pasados días 12 y 14 de julio respectivamente. Un océano de pueblo. Una torrentera escarlata de banderas, de símbolos y de camisas rojas. Un maremoto de gritos, de cantos, de pasiones, de arrebatos.

A lo largo de kilómetros y kilómetros, en lo alto de un camión colorado que avanzaba hendiendo la multitud, Chávez saludó sin descanso a los centenares de miles de simpatizantes que acudieron a verle en persona por vez primera desde su enfermedad. Con lágrimas de emoción y besos de agradecimiento hacia un hombre y un gobierno que, respetando las libertades y la democracia, han cumplido con los humildes, pagado la deuda ­social y dado a todos, por fin, educación gratuita, empleo, seguridad social y vivienda.

Para despojar a la oposición de la mínima esperanza, Chávez, en los largos discursos electorales que pronunció sin dar muestras de fatiga, empezó diciendo: “Soy como el eterno ­retorno de Nietzsche, porque en realidad yo vengo de varias muertes… Que nadie se haga ilusiones, mientras Dios me dé vida estaré luchando por la justicia de los pobres, pero cuando yo me vaya físicamente me quedaré con ustedes por estas calles y bajo este cielo. Porque yo ya no soy yo, me siento encarnado en el pueblo.

Ya Chávez se hizo pueblo y ahora somos millones. Chávez eres tú, mujer. Chávez eres tú, joven, Chávez eres tú, niño; eres tú, soldado; son ustedes, pescadores, agricultores, campesinos y comerciantes. Pase lo que me pase a mí, no podrán con Chávez, porque Chávez es ahora todo un pueblo invencible”.

En sus intervenciones, no dudó incluso en criticar duramente a algunos gobernadores y alcaldes de su propio partido que han fallado en sus compromisos con los electores: “Me he convertido en el primer opositor”, declaró. Aunque también advirtió: “Uno puede criticar a la revolución, pero no puede votar a la burguesía; eso sería traición. A veces podemos fallar, pero tenemos en el corazón amor de verdad por el pueblo”.

Orador fuera de serie, sus discursos son amenos y coloquiales, ilustrados de anécdotas, de rasgos de humor y hasta de canciones. Pero son también, aunque no lo parezcan, verdaderas composiciones didácticas muy elaboradas, muy estructuradas, preparadas de manera muy seria y profesional, con objetivos concretos. Se trata, en general, de transmitir una idea central que constituye la avenida principal de su recorrido discursivo. En esta campaña va exponiendo y explicando metódicamente su programa (7).

Pero, para no aburrir, ni ser pesado, Chávez se aparta a menudo de esa avenida principal y realiza lo que podríamos llamar excursiones en campos anexos (anécdotas, recuerdos, chistes, poemas, coplas) que no parecen tener nexo con su propósito central. Sin embargo, siempre lo tienen. Y eso le permite al orador, después de haber aparentemente abandonado por bastante tiempo su curso central, regresar a él y retomarlo en el punto exacto donde lo dejó. Lo cual, de modo subliminal, produce un prodigioso efecto de admiración en el auditorio. Esa técnica retórica le permite declamar discursos de muy larga duración.

En sus recientes discursos electorales, Chávez compara las políticas de demolición del ­Estado de bienestar (cita, en particular, los brutales recortes realizados por Mariano Rajoy en España) que se están llevando a cabo en varios países de la Unión Europea y los importantes logros sociales de su gobierno empeñado en seguir “construyendo el socialismo venezolano”.

En sus catorce años de existencia (1999-2012), la Revolución Bolivariana ha conseguido, en el ámbito regional, considerables avances: creación de Petrocaribe, de Petrosur, del Banco del Sur, del ALBA, del Sucre (sistema único de compensación regional), de la Unasur, de la Celac, el ingreso de Caracas en el Mercosur… Y tantas otras políticas que han hecho de la Venezuela de Hugo Chávez un manantial de innovaciones para avanzar hacia la definitiva independencia de América Latina.

Aunque agresivas campañas de propaganda pretenden que, en la Venezuela bolivariana, los medios de comunicación están controlados por el Estado, la realidad –verificable por cualquier testigo de buena fe– es que apenas un 10% de las emisoras de radio son públicas, el resto, o sea el 90%, son privadas. Y únicamente el 12% de los canales de televisión son públicos, el resto, o sea un 88%, son privados o comunitarios. En cuanto a la prensa escrita, los principales diarios El Universal y El Nacional, son privados y sistemáticamente hostiles al Gobierno.

La gran fuerza del Presi­dente Chávez es que su acción ­concierne ante todo a lo social (salud, alimentación, educación, vivienda), lo que más interesa a los venezolanos humildes (75% de la población). Consagra el 42,5% del presupuesto del Estado a las inversiones sociales. Ha dividido por la mitad la tasa de mortalidad infantil. Erradicado el analfabetismo. Ha multiplicado por cinco el número de maestros en las escuelas públicas (de 65.000 a 350.000). Venezuela es hoy el segundo país de la región con mayor número de estudiantes matrículados en educación superior (83%), detrás de Cuba pero delante de Argentina, Uruguay y Chile; y es el quinto a ­escala mundial superando a Estados Unidos, Japón, China, Reino Unido, Francia y España.

El gobierno bolivariano ha generalizado la sanidad y la educación gratuitas; ha multiplicado la construcción de viviendas; ha elevado el salario mínimo (el más alto de América Latina); ha concedido pensiones de jubilación a todos los trabajadores (incluso a los informales y a las amas de casa) y a todos los ancianos pobres aunque nunca hayan cotizado; ha mejorado las infraestructuras de los hospitales; ofrece a las familias modestas alimentos, mediante el sistema Mercal, un 60% más baratos que en los supermercados privados; ha limitado el latifundio a la vez que favorece la producción del doble de toneladas de alimentos; ha formado técnicamente a millones de trabajadores; ha reducido las desigualdades; ha rebajado en más del triple la pobreza; ha disminuido la deuda externa; ha acabado con la antiecológica pesca de arrastre; ha impulsado el ecosocialismo…

Todas estas acciones, llevadas a cabo desde hace casi 14 años de manera ininterrumpida, explican el apoyo popular a Chávez, el cual promete en su campaña: “Todo lo que hemos hecho es pequeño con respecto a lo que vamos a hacer”.

He sido testigo de que millones de personas humildes lo ­veneran como a un santo. Él –que fue un niño muy pobre, vendedor ambulante de dulces por las calles de su pueblo–, repite con calma: “Soy el candidato de los humildes, y me consumiré al servicio de los ­pobres”. Seguramente lo hará. Una vez, la escritora Alba de Céspedes le preguntó a Fidel Castro cómo podía haber hecho tanto por su pueblo: educación, salud, reforma agraria, etc. Y Fidel simplemente le dijo: “Con gran amor”. A propósito de ­Venezuela, Chávez podría responder lo mismo. ¿Y qué contestarán los electores venezolanos? Respuesta el 7 de ­octubre.

Un tránsito entre votos, muchas encuestas, campañas sucias y amenazas

Un tránsito entre votos, muchas encuestas, campañas sucias y amenazas
ARAM AHARONIAN 

 A dos meses de las elecciones presidenciales venezolanas, recrudecen los ataques opositores contra la institucionalidad democrática (descalificación del Consejo Nacional Electoral, denuncia de fraude y parcialidad de los rectores) y cobra fuerza un eventual plan de violencia.


A esto se suma la tesis de un “ventajismo” de Chávez, aun cuando el primer boletín del árbitro electoral demuestra que es abismal la diferencia a favor de Capriles Radonsky en los medios de comunicación. Dentro de este contexto, Capriles, el candidato de la derecha venezolana, atacó nuevamente el último domingo de julio a las encuestadoras privadas que lo ubican hasta 20 puntos por debajo del abanderado del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Hugo Chávez, y calificó de “disparates” los sondeos electorales de cara a las presidenciales del 7 de octubre.

“Hablan de que la distancia entre los dos candidatos se reducirá de manera significativa y que podría presentarse un hecho que determinara una situación excepcional que influiría sobre el resultado de octubre. No hay explicación al respecto, tan solo la conjetura”, señaló el exvicepresidente José Vicente Rangel, para quien cada día aumenta la sospecha sobre la actitud de Capriles y de su equipo sobre los argumentos que emplea con “extrema irresponsabilidad”, y la campaña de desprestigio adelantada contra la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Y a la oposición se le ha presentado otro problema: Al fin se pudo elaborar científicamente, a través de la reconstrucción a partir de la imagen de su cráneo, el rostro real -y no versiones que de un modo u otro dejan traslucir la subjetividad- de Simón Bolívar, que muestra a las claras algunos rasgos negroides. Inmediantamente surgió el rechazo de la derecha al rostro mestizo de Bolívar.

Para esta parte de la sociedad, El Libertador tenía y tiene que ser blanco como ellos y no mostrar rasgos similares a los del resto del pueblo venezolano. “La característica de la oposición venezolana, su ADN, es la violencia abierta o simulada, lo cual explica la manera como adelanta su actual actividad electoral”, manifestó el exvicepresidente José Vicente Rangel. “Si alguna oposición en el mundo o en la región latinoamericana se ha caracterizado por el culto a la violencia, es la venezolana”, añadió.

Paralelamente, Salvatore Mancuso, exjefe de las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia, dijo a magistrados de Estados Unidos (donde se encuentra preso) que políticos, militares y empresarios venezolanos le ofrecieron armas y nacionalidad venezolana para participar en un golpe contra Chávez.

Como balde agua fría le cayó a la oposición las declaracions del jefe del Comando Sur de EEUU, general Douglas Fraser, quien afirmó que no cree que Venezuela represente una amenaza a la seguridad nacional estadounidense.yque no considera que la compra de armas que hace el presidente Hugo Chávez y el fortalecimiento de sus lazos con Irán en su forma actual, amenacen la seguridad de Estados Unidos.

Lo cierto es que de la observación de los últimos resultados de las principales cinco encuestadoras se desprenden importantes diferencias, contradicciones e interrogantes, pese a que todas dan sólida ventaja a Chávez frente a Capriles Radonski, quien aparece con 31-32% de simpatías, o sea poco más de seis millones de votos potenciales. Para GIS XXI, apenas 23% lo votaría (cuatro millones 600 mil). Para Datanalisis, encuestadora vinculada a la opositora Mesa de Unidad Democrática; la brecha es de 15% (tres millones de votos), pero Chávez no alcanza el 50% (en 1998, su primera elección, obtuvo 56,7%), con más de cuatro millones de indecisos (23%).

Según Consultores 30-11, los indecisos son apenas uno de cada diez: dos millones, la mitad de los estimados en Datanalisis. Una de las dos debe estar equivocada. Mientras en Datanalisis Chávez aparece con 46% (más de nueve millones) en Consultores 30-11 se eleva a 58,6% (unos 12 millones); la diferencia es de tres millones: 12,6%.

Es evidente que las dos no pueden estar reflejando la verdad de la votación chavista, aunque sorprendentemente coinciden en el 31% para Capriles. Las condiciones electorales han mejorado sustancialmente, y extraña que el tema se haya convertido en información de primera página a diario.

Sin duda, hay sectores que intentan así preparar el terreno que permita declarar fraude en caso de ganar Chávez. Algunos sueñan con una “primavera árabe” y otros especulan desde ahora que para reconocer hay que obligar primero al gobierno a negociar la noche del 7 de octubre.

En las elecciones venezolanas no compiten solamente candidatos y partidos, sino también diferentes factores sociales y políticos, nacionales e internacionales, participantes de una contienda por el poder que trasciende el comicio mismo. Ahí están el empresariado, los medios de comunicación, el factor militar, la Iglesia católica, por el lado vernáculo, y gobiernos, ONGs, fundaciones, partidos políticos y trasnacionales, financiando y aupando a la oposición.

Según estimaciones del Consejo Nacional Electoral, en las primeras dos semanas de campaña, el tiempo acumulado de informaciones favorables a los candidatos en Venevisión y Televen, fue a Capriles Radonski 1.680 segundos en Televen y 4.500 en Venevision, mientras a Chávez le dedicaron 900 y 540 respectivamente, y en Globovisión: 30.480 al candidato opositor y 3.360 al actual mandatario, y en el canal oficial VTV 12.180 a Capriles y 30.360 a Chávez.

El total general en esas cuatro televisoras emitidas desde la capital fue de 48.840 al opositor y 35.150 a Chávez. Un minuto en Venevisión y otro en Televen significan audiencias de 60%, pero ese mismo tiempo en Globovision y VTV no debe alcanzar al 10%. Pero héte aquí que en Venezuela operan 111 estaciones de televisión: 61 privadas, 13 públicas y 37 comunitarias con limitado alcance de audiencias.

En esas televisoras el apoyo al candidato opositor es abrumador. Eleazar Díaz Rangel, director del diario Últimas Noticias señala que, en cuanto a radio AM, 172 (87%) son del sector privado, dos de ellas con 60 frecuencias adicionales cada una, y 25 (13%) públicas.

En FM, operan 466 (57%) privadas, 82 (10%) públicas y 243 (31%) comunitarias. Deben circular en el país unos 100 diarios, de los cuales apenas unos 20 son progobierno o equilibrados. Sin ningún estudio científico, el editor Rafael Poleo lanzó a la ligera la tesis de que Capriles obtendrá 500 mil votos más que Chávez, pero esa supuesta “ventaja opositora desaparecerá porque, antes de llegar a su destino, los votos tropezarán con dos estaciones ilegales en las cuales serán interceptados y cambiados de signo”.

Poleo coincide con la reciente intervención de la diputada derechista María Corina Machado, según la cual es “necesario alertar a factores claves nacionales e internacionales de esta crisis política que estamos viviendo (…) porque la democracia no son sólo elecciones, hay que llamar a la resistencia civil”. Según el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD), Chávez aventaja al candidato opositor en las cinco regiones del país.

La intención de votos en la región occidente que comprende los estados de Zulia, Yaracuy, Lara y Falcón serían: Chávez 57,1 por ciento, el opositor Henrique Capriles 30,3, con una brecha favorable al mandatario de 26,8 por ciento. En la región de Oriente (Anzoágueti, Monagas, Sucre, Bolívar y Nueva Esparta), Chávez aventaja por 30,9 puntos porcentuales a su contendiente. Mientras, en la región Los Llanos (Portuguesa, Barinas, Apures, Cojedes y Guárico) la brecha es de 23,4 a favor de Chávez; en la Central (Carabobo, Aragua, Miranda, Distrito Capital y Vargas) 14,8, y en la Andina (Táchira, Trujillo, Mérida) de 2,3 por ciento.

Por grupos de edades, el estudio concluyó que de los entrevistados comprendidos entre 18 y 24 años, 45,4 por ciento votarían por Chávez, y 37,8 por Capriles. En tanto, de 25 a 34 años el 53,7 por ciento favorece a Chávez, frente al 30,7 que lo hace al opositor; y de 35 a 49 años, la relación es de 57,3 y 27,8 por ciento, respectivamente.En el grupo etario de mayores e iguales a 50 años, favorecen a Chávez el 50,8 por ciento y el 31,1 a C Según los voceros de la oposición, fueron las giras de Capriles por el país, las que obligaron a Chávez a iniciar recorridos, aparentemente superada su enfermedad.

La teoría de las campañas políticas indica que los candidatos están pendientes del elector rezagado, que espera a última hora para decidirse. En Venezuela, en los últimos 13 años, la oposición estuvo siempre cercana al 40 por ciento de los votos, por lo que siempre se especula sobre el vuelco de los indecisos hacia un lado o el otro. Chávez sí, pero los otros…

En numerosos estados del país, son multitudinarias las concentraciones bolivarianas con una novedad: la gente vitorea a Chávez, pero no a los gobernadores bolivarianos, generalmente de pobre gestión administrativa, por la desidia, el mal estado de la vialidad, los apagones y el maltrato de la burocracia hacia la gente. Y es que al comenzar agosto, se inició el proceso de postulaciones para gobernadores y diputados de consejos legislativos, cargos que serán electos el próximo 16 de diciembre.

l lapso para las inscripciones para gobernadores vence el 12 de octubre, cinco días después de las elecciones presidenciales. De acuerdo con el cronograma aprobado por el Consejo Nacional Electoral, el lapso para las inscripciones de quienes aspiren a ocupar una gobernación se extiende hasta el 12 de octubre, es decir, que cuentan con 73 días para formalizar sus aspiraciones. El 16 de diciembre se elegirán 23 gobernadores y 229 legisladores, de los cuales 54 son por lista y 175 nominales. Además, serán electos ocho legisladores por la representación indígena al Consejo legislativo

Capriles, crónica de una miseria anunciada

Capriles, crónica de una miseria anunciada

MARIO SANOJA OBEDIENTE

 Las ofertas engañosas del candidato de la derecha reflejan claramente su conocimiento elemental –si es que lo tiene- de la historia contemporánea de Venezuela, su falta de originalidad y su irresponsabilidad política. Intenta confundir al pueblo venezolano ocultando que la meta propuesta por la Revolución Bolivariana desde sus inicios es alcanzar, como lo estamos haciendo, la soberanía alimentaria y la productiva que son el fundamento de nuestra independencia nacional.


Las banales promesas electorales de Capriles Radonsky pretenden ocultar que fueron el egoísmo y la ausencia de ética de su propia clase social, la burguesía apátrida que apoya hoy día su candidatura, la causa de que Venezuela se convirtiese a partir de 1930 en un país netamente importador neocolonizado. La renta producida por el enclave petrolero fue mal invertida y despilfarrada por todos los gobiernos de la IV República. Pero, ¿Quiénes eran los verdaderos amos del poder, del Estado y los partidos políticos en Venezuela hasta 1999? Esa misma burguesía mercantil que hoy financia su candidatura.

El sector minoritario de dicha burguesía que logró desarrollar un cierto nivel de conciencia nacional, invirtió parte de sus capitales en un tímido proyecto de industrialización de la sociedad venezolana. Pero a partir de 1959, el sector mayoritario de la burguesía, a través de sus partidos políticos, estimulaba la migración de grandes contingentes humanos del campo a la ciudad creando los cinturones urbanos de miseria, reduciendo la fuerza laboral campesina e hiriendo de muerte el futuro de la producción agropecuaria y aumentando la extensión de las tierras ociosas, de los latifundios improductivos

El objetivo de aquella decisión que nos fue impuesta por los gobiernos de la IV República y sus mandantes de la burguesía venezolana, era contar supuestamente con un ejército de reserva localizado en el cinturón de miseria de las zonas urbanas, para apuntar así un hipotético desarrollo industrial rentable deprimiendo los costos salariales.

El programa de creación de “parques industriales” que se inició con CAP I, estaba supuesto servir de apalancamiento al programa de sustitución de importaciones tan caro al proyecto político de la socialdemocracia venezolana y latinoamericana. Cuando le toco el turno de gobernar al partido COPEI (Luis Herrera), se comenzó a aplicar en serio la política neoliberal que tuvo su expresión icónica en el famoso Viernes Negro, origen de las futuras crisis financieras de la banca venezolana. De allí en adelante comenzó un proceso acelerado de desinversión y desindustrialización agravada aparejada a un aumento de la inversión mercantil.

Tanto en Fedecámaras como en los organismos de gobierno comenzaron a tener vara alta los representantes del sector bancario y de la burguesía mercantil importadora apalancados con la renta petrolera nacional, desplazando a sectores burgueses nacionalistas como Pro Venezuela. Ello determinó el auge de la llamada “agricultura e industria de puertos”, la visión mayamera cuartorepublicana del t’a barato, la hiperimportación de bienes y alimentos y el consumismo exacerbado. Los famosos parques industriales iniciados desde la época de CAP-I, se convirtieron posteriormente en solares llenos de gamelote cuya utilidad –cuando la tenían- era servir a sus dueños como garantía para los préstamos hipotecarios.


Simultaneamente a la desinversión industrial se opero también un proceso de desinversión educativa que tuvo como objetivo político castrar el desarrollo intelectual de la mayoría pobre de la sociedad venezolana. Mientras sean más ignorantes, pensaban los burgueses, es más fácil dominarlos. El 27 de Febrero de 1989 y luego el 4 de Febrero de 1992, fueron la llamada desesperada que nos hicieron los hombres y mujeres de Venezuela, civiles y militares, para corregir ese curso de desastre por donde nos llevaban la burguesía apátrida venezolana y sus partidos políticos.

El paquete neoliberal indujo la desinversión en un área tan estratégica para la soberanía nacional como es la educación gratuita a todos los nivele lo cual, unido a la miseria y la pobreza generalizada, tuvo un efecto devastador sobre la calidad de vida biológica e intelectual de la población venezolana. Recuperar y promover nuestro pueblo como sujeto de la liberación nacional, de la lucha por nuestra soberanía política, alimentaria y productiva, es una tarea de largo aliento que ha emprendido con éxito la Revolución Bolivariana a través de las misiones sociales para forjar la conciencia revolucionaria bolivariana, base del cambio histórico que está ocurriendo en el siglo XXI venezolano.

La tarea de nuestra Revolución Bolivariana y de nuestro líder Hugo Chávez, es corregir aquel formidable pasivo, aquella deuda social acumulada que nos dejó la burguesía apátrida que hoy apoya a Capriles Radonsky, poniendo en marcha cambios revolucionarios que permitiran resolverla definitivamente. Para impedir el cumplimiento revolucionario de esa tarea, desde 2001 comenzó la conspiración de la burguesía apátrida contra el gobierno bolivariano: huelgas de empresarios, violencia callejera, campaña mediática subersiva para lavarle el cerebro a la población venezolana, etc., hechos que culminaron en el golpe de estado de 2002 y el sabotaje petrolero de 2002-2003 para bloquear el curso de la Revolución Bolivariana.

¿Quiénes fueron los artífices de esa conspiración golpista?: la horda imperial atrincherada en la burguesía transnacional estadounidense (CIA-Departamento de Estado), la burguesía fascista Española (Aznar y el Partido Popular) la oligarquía colombiana oculta tras la sombre perversa de Uribe Vélez, la burguesía venezolana atrincherada en Fedecámaras, los medios privados de comunicación (Globovisión, Radio Caracas TV, el Grupo Cisneros, la Asociación Bancaria Venezolana, la CTV, la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica, el Alto Mando Militar apátrida de la época y lo que quedaba de los viejos partidos políticos de la IV República. ¿Quiénes fueron los principales perpetradores materiales de dicho golpe de Estado?: Henrique Capriles Radonsky y Leopoldo López quienes ahora, cual dúo dinámico de Batman y Robin, se presentan ligaditos en la campaña presidencial de la burguesía.


¿Que pretendían los golpistas del 2002?: volver a aplicar en Venezuela el paquete neoliberal que se había iniciado con Carlos Andrés Pérez y Luis Herrera Campins, centrado particularmente en la privatización de Petróleos de Venezuela, para proceder a desmantelar el Estado Nacional Venezolano y ponerlo -sumisamente- bajo el control hegemónico del imperio estadounidense.

Como consecuencia del golpe de Estado de 2001 y 2002, la economía venezolana sufrió el severo embate de la conspiración golpista urdida por la extrema derecha desde el año 2001. El PIB que en 2001 había crecido 3,4%, se contrajo en el 2003 a –7,8 %, ocasionando una quiebra masiva de pequeños comercios, pequeñas y medianas empresas que si bien habían apoyado el lock-out patronal y el sabotaje a PDVSA, no contaban con la necesaria fortaleza para enfrentar y sobrevivir la crisis. Millares de empleos fueron destruidos y en consecuencia la tasa de desempleo alcanzóniveles sin precedentes.

El golpe de Estado del 2002 tuvo, sin embargo, una consecuencia positiva: para solventar la profunda crisis económica causada por la conspiración burguesa, fue necesario profundizar y acelerar la transición del proceso revolucionario hacia el socialismo. La Revolución Bolivariana comandada por nuestro líder Hugo Chávez ha estado desde entonces trabajando sin descanso, para derrotar la condición neocolonial contenida en el proyecto político de la burguesía apátrida venezolana.

Las misiones sociales bolivarianas son expresión del gran esfuerzo revolucionario que ha hecho el Presidente Comandante Chávez para transformar definitivamente la sociedad venezolana, hacerla libre, independiente, soberana y socialista. La Gran Misión Vivienda, es un esfuerzo transformador que no tiene parangón a nivel mundial; unida a las misiones educativas, a Barrio Adentro en sus diversas variantes, a Toda Vida, Amor Mayor, Madres del Barrio, entre otras, y a los numerosos proyectos socioproductivos en marcha, la Revolución Bolivariana ha creado la masa crítica que permitirá a partir del 7 de Octubre de 2012, bajo el renovado liderazgo de nuestro Presidente Comandante Hugo Chávez acometer la nueva etapa de construcción socialista que culminará en 2019.

El proyecto político que Capriles Radonsky y la burguesía que los apoya no se atreven a mostrarnos, es una versión más perversa del paquete neoliberal que nos aplicó el Fondo Monetario durante la IV República, el mismo que provoco un estado de pobreza generalizada en la Argentina y que ahora en Europa Occidental impacta negativamente la vida tanto de la clase media como de la clase trabajadora.Dicho paquete está produciendo altas tasas de desempleo, rebaja de sueldos a los que todavía conservan sus puestos de trabajo, aumento de las horas de trabajo, desaparición del derecho a la salud, a la educación, a la vivienda y al descanso, eliminación de las pensiones de retiro entrega de la soberanía y la renta nacional a la banca y las finanzas privadas.

En el campo de las relaciones internacionales afirman el derecho de la burguesía transnacional a reprimir policialmente a las masas insumisas, desconocer la soberanía de las naciones y bombardear y destruir la infraestructura de aquellos países que no entreguen sus riquezas a la voracidad de la banca internacional. Este panorama de miseria y desolación es la promesa oculta de Capriles Radonsky para nuestra clase media y trabajadora, la crónica de una miseria anunciada contenida el proyecto político del candidato de la burguesía y del imperio.

Estamos seguros que el presidente comandante Hugo Chávez será reelecto el 7 de Octubre de 2012 por la fuerza avasallante del pueblo venezolano, para derrotar de manera fulminante a la burguesía y sus candidatos fantoches. La historia no da marcha atrás ¡Adelante, victoria y patria socialista¡.