miércoles, 8 de agosto de 2012

Capítulo IV: Las 1000 caras del Capritalismo

Capriles inventa falsa reinauguración




Petrocasa Ventanas I, Guacara sector III

El candidato opositor, Capriles Radonski, aseguró que el Ejecutivo Nacional volvió a inaugurar la empresa socialista Petrocasa este lunes en Guacara, desconociendo que esta industria es la fábrica de Ventanas I, y no la fábrica de viviendas que está ubicada en otro sector, inaugurada en junio del 2007.

“Si es como la fábrica (Petrocasa) que inauguraron en el 2007 y se volvió a inaugurar ayer en el 2012″, refirió Capriles.

En rueda de prensa, Capriles intentó hacer ver que la fábrica de ventanas de la línea Petrocasa inaugurada este lunes, sería la misma de perfiles que se puso en funcionamiento en junio del 2007, pero sólo al verificar la ubicación y tipo de producción se comprueba que la acusación de Capriles es infundada, pues no se trata de la misma fábrica como lo quiso hacer ver en la conferencia de prensa.

Es preciso aclarar que el pasado lunes 6 de agosto, el presidente Hugo Chávez inauguró la fábrica de ventanas de Petrocasa en Guacara III, mientras que la referida por Capriles, inaugurada en junio del 2007, se ubica en el sector industrial Guacara I, es decir cada fábrica corresponde a una planta distinta con diferentes ubicaciones en la misma región.

El pasado lunes, Chávez realizó un recorrido por Guacara III, donde se producen las ventanas que se incorporan a cada una de las unidades habitacionales fabricadas en Guacara I, que finalmente pasan a fromar parte de la producción de unidades habitacionales para satisfacer las necesidades de la población a través de la Gran Misión Vivienda Venezuela

Una vez mas el candidato derechista confunde la gestión del candidato Chávez e intenta confundir al pueblo venezolano al no verificar la fuente y la veracidad de sus declaraciones.

ElJuri: Capriles está desfasado

ElJuri: Capriles está desfasado


Presidente del INE Elias Eljuri

Es totalmente falso que cuatro millones de venezolanos se acuesten sin comer, tal y como lo aseguró el candidato de la extrema derecha! Henrique Capriles Radonski. Así lo aseguró el presidente del Instituto Nacional de Estadísticas, Elías Eljuri, quien calificó de desfasada su apreciación.

Eljuri indicó, que el promedio de consumo va en ascenso, al contrario de lo que dijo Capriles, “y se ha podido verificar a través de la encuesta de seguimiento al consumo”.

“Hoy en día el Gobierno ha desarrollado una política masiva dentro de lo que es la alimentación”, refiriéndose a Mercal, Pdval y los Mercados Bicentenarios.

El presidente del INE afirmó que según las cifras del Instituto Nacional de Nutrición, se puede certificar que durante estos 10 años, el promedio de los venezolanos ha crecido 2 centímetros, en relación con 10 años anteriores, por lo que alega que “de no haber buena alimentación, no habría ese incremento”, dijo.

“El número de calorías que está recibiendo cada persona, ya pasa de las 3 mil, y se trata de la disponibilidad que hay de éstas, lo que quiere decir que han aumentado”, manifestó el representante del INE.

Xenofobia contra Barrio Adentro

Xenofobia contra Barrio Adentro
Por: Chebolivariano
Este lunes en su recorrido por el estado Lara, el candidato de la derecha, Henrique Capriles Radonski, acusó al Gobierno Nacional de usar una “fachada” como las reivindicaciones sociales, para regalar el dinero a otros países como Cuba. En este sentido, para el representante de las oligarquías, invertir en las necesidades sociales de la población venezolana, representa un despilfarro, y aunque no lo admita claramente sin tapujos, no es difícil percatarse del fondo de su propuesta.

En su discurso, Capriles no mide el impacto de sus palabras, el desconcierto que causa ante la contrariedad de lo que ofrece y lo que rechaza, por un lado propone no enviar un barril más de petróleo a la isla caribeña, y por otro asegura mantener la continuidad de Barrio Adentro. Ahora, desnudando el discurso de Capriles, tal propuesta es incompatible e inviable, porque resulta que más del 90% de la plataforma de Barrio Adentro, en todos sus niveles, es atendida por médicos cubanos, quienes dan respuesta inmediata a las necesidades de salud en las comunidades.

Aunque Capriles haga boicot contra la delegación humanitaria cubana, por resentimiento a ser justamente castigado por su asedio a la embajada de Cuba en los hechos del golpe de abril del 2002, no es correcto que manipule a sus seguidores en contra de quienes también pudieran salvarle la vida en cualquier circunstancia que lo requiera.

En este sentido se evidencia claramente que Capriles antepone su resentimiento y su xenofobia contra los cubanos, ante el derecho que tienen todos los venezolanos, en este caso los de menos recursos, a la atención médica inmediata las 24 horas del día, que bien se traduce en mejor calidad en la salud y más vidas salvadas en los venezolanos.

Tras el contradictorio discurso de Capriles, surge el planteamiento que ha pronunciado el presidente Hugo Chávez, si se llegara a eliminar el envío de Petróleo a Cuba con el que Venezuela salda el servicio de atención médica de estos galenos en Barrio Adentro, quién asumirá la sacrificada tarea de salud en las comunidades venezolanas, porque hay que recordar que cuando nació la Misión en el año 2003, se convocó a nivel nacional a todos los galenos criollos y al llamado sólo acudieron 50, y de ellos , 30 se negaron rotundamente a internarse en las comunidades.

Ante tal experiencia, sale a la palestra, una vez más, el papel fundamental de las universidades tradicionales cuando forman a un médico para “atender a clientes y no a pacientes”. Este es el principio fundamental que mueve a Capriles, la privatización de la medicina, porque en todo el tiempo de Barrio Adentro, el candidato opositor no creó un sistema alternativo gratuito de atención médica en ninguna de las alcaldías o gobernaciones que haya administrado.

Los venezolanos vemos muy difícil que los médicos graduados de las universidades de élite y privadas vayan a dar servicio de salud gratuito en las barriadas de José Félix Ribas, en Petare o en Nuevo Horizonte en Catia, por mencionar un ejemplo, no obstante, la propuesta contradictoria de Capriles es una “misión imposible”.

“No te dejes confundir busca el fondo y su razón, recuerda se ven las caras y jamás el corazón”… (Ruben Blades)

La carta debajo de la gorra

La carta debajo de la gorra
Por: George Sand



Bastó que el Consejo Nacional Electoral advirtiera al Comando Venezuela sobre la violación de la normativa electoral, en la utilización de los símbolos patrios por parte del candidato burgués, para que sus seguidores -como niños malcriados- y en posición desafiante a las instituciones del país, utilizaran adrede la indumentaria en todos los actos de campaña electoral.

Capriles Radonski utiliza una gorra con la bandera de Venezuela y el Escudo Nacional, en flagrante violación de la Ley electoral.

Una vez más, el aspirante de la derecha le hace caso omiso a las reglas y claras advertencias del CNE.

Pero ya nada nos sorprende del candidato opositor, acostumbrado a violentar y a banalizar las reglas.

¿Qué se trae Capriles? , ¿Qué se trae el ala violenta de la oposición? Porque sería infantil, como ellos han querido -a través de sus medios de comunicación social- hacer creer, que lo importante es la prohibición de la utilización de la gorra.

La gorra definitivamente no es el tema central a discutir, lo fundamental es lo que está debajo de ella, como diría el dicho “la carta debajo de la manga”, la tiene Capriles escondida en la gorra, no hay duda.

Debajo de la gorra de Capriles está el golpismo, el asedio, está el desafío a las instituciones, está lo oculto, está la justificación a lo que hará el 7 de octubre; cantar fraude.

¡No exijamos que se quite la gorra! Pues estaríamos prestándonos a la banalización que del tema han hecho, ¡exijámosle! a Capriles que cumpla con el Acuerdo del Consejo Nacional Electoral, que cumpla con las reglas, que por primera vez en su historia asuma su responsabilidad de “líder” de la oposición, con sus seguidores.

Quizás si eres sincero, una vez al menos, con quienes votaran por ti, quizás de esa forma sumes algunos seguidores a tu desinflada y escuálida candidatura.

Capriles está marcado por la esvástica

Capriles está marcado por la esvástica

Por: Rafael Rojas



Henrique Capriles Radonski ha dicho que él no es un fascista, que por el contrario es católico, ya que su familia vivió el fascismo y por eso no comparte esa ideología.

Pero la mentira tiene “paticas cortas” y es que muchos de los venezolanos no hemos olvidado cuando Marieta Santana (conductora del programa “A puerta cerrada” que se transmitía por RCTV) invitó, por allá en los 90’s, a dos representantes de la organización Tradición Familia y Propiedad (TFP) mejor recordada como “La Secta Satánica”.

Dos muchachos, quienes se identificaron como: Henrique Capriles y Leopoldo López, vestidos de pantalón y chaqueta de cuero negro, con el cabello rapado, autodenominados “neo-nazis”, explicaron vehementemente, a los televidentes, su lucha en contra del marxismo, el socialismo, el comunismo, la teología de la liberación y los sectores progresistas, considerados (por esta congregación) como “contrarias al orden establecido”

Pero ¿qué es Tradición, Familia y Propiedad?

Es una agrupación fascista de laicos católicos. Aunque nunca ha habido un pronunciamiento de la Santa Sede sobre ella, su vinculación con grupos muy conservadores de la Iglesia Católica (como el Opus Deis), donde es vista con simpatía, le ha valido el rechazo por sectores liberales y progresistas. Fundada en Sao Paulo, Brasil, el 26 de julio de 1960, por Plinio Correa de Oliveira bajo el nombre de Sociedade Brasileira de Defesa da Tradição, Família e Propriedade. El programa de la TFP, como se le conoce popularmente, está basado en la tesis del Prof. Plinio Correa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución, en la que este analiza la decadencia espiritual de la Civilización Cristiana Occidental, desde la Edad Media hasta nuestros días.

¿Qué es el orden establecido?

No es más que lo que se conoce como el status quo. En política como en religión hace referencia a las cosas establecidas por la autoridad superior o ente celestial. Donde todas las cosas se deben cumplir sin ser cuestionadas ni alteradas. Nadie escoge su destino, pues ya está marcado o designado. Toda ruptura o alteración del status quo es un acto revolucionario.

Nuevamente Capriles es alcanzado por su turbio pasado, esta vez su formación fascista, neo-nazi al lado de personajes como Peña Esclusa, es una marca difícil de borrar.

Chávez en campaña

Chávez en campaña
IGNACIO RAMONET 

 Es la decimocuarta. Desde que ganó sus primeras elecciones presidenciales en diciembre de 1998, Hugo Chávez se ha sometido ya –directa o indirectamente– trece veces al sufragio de los electores de Venezuela. Casi siempre ha ganado (1), en condiciones de reconocida legalidad democrática, avalada por las misiones de observadores enviadas por las instituciones internacionales más exigentes (ONU, Unión Europea, Centro Carter, etc.).

Ignacio Ramonet – Le Monde Diplomatique

El sufragio del próximo 7 de octubre constituirá pues la decimocuarta cita del mandatario con los ciudadanos venezolanos (2). Esta vez, lo que se juega es su reelección a la presidencia. La campaña electoral oficial arrancó el pasado 1 de julio con dos singularidades notables con respecto a precedentes votaciones. Primero, Hugo Chávez está saliendo de trece meses de tratamiento contra el cáncer detectado en junio de 2011. Segundo, la principal oposición conservadora apuesta esta vez por la unidad.

Se ha reagrupado en el seno de una Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que, después de unas primarias, eligió como candidato, el pasado 12 de febrero, a Henrique Capriles Radonski, un abogado de 40 años, gobernador del Estado Miranda.

Hijo de una de las familias más ricas de Venezuela, Henrique Capriles fue uno de los artífices del golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y participó, junto con un grupo de putschistas, en el asalto a la embajada de Cuba en Caracas (3). Aunque procede de la organización ultraconservadora Tradición, Familia y Propiedad (4) y es apoyado por los sectores más derechistas (entre ellos los medios masivos de comunicación privados que siguen ­dominando ampliamente la información), Capriles hace hábilmente campaña reivindicando todos los logros sociales del gobierno bolivariano. Y hasta jura que su modelo político es el izquierdista del ex Presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (5)… Pero, sobre todo, apuesta por el debilitamiento físico del Presidente ­Chávez (6).

En esto se equivoca. El autor de estas líneas, presente el pasado mes de julio en Venezuela, siguió las dos primeras semanas de campaña del Presidente, conversó varias veces con él, asistió a algunos de sus extenuantes mítines multitudinarios. Y puede testimoniar de su buena salud y de su excepcional forma física e intelectual.

Desmintiendo las falsas noticias que han circulado en algunos medios de comunicación (The Wall Street Journal, El País) según los cuales, a causa de supuestas “metástasis en los huesos y en la espina dorsal”, le quedarían apenas “seis o siete meses de vida”, Chávez –que cumplió 58 años el 28 de julio– reveló para consternación de sus adversarios: “Estoy totalmente libre de enfermedad; cada día me siento en mejores condiciones”.

Y, a los que apostaban por una presencia virtual del líder venezolano en la campaña, les volvió a sorprender anunciando su decisión de “retomar las calles” y empezar a recorrer los rincones de Venezuela para alcanzar su tercer mandato: “Dijeron de mí: ‘Ese va a estar encerrado en Miraflores (el palacio presidencial) en una campaña virtual, por Twitter y vídeo’; se burlaron de mí como les dio la gana, pues aquí estoy de nuevo, retornando, con la fuerza indómita del huracán bolivariano. Ya extrañaba yo el olor de las multitudes y el rugir del pueblo en las calles”.

Este rugir, pocas veces lo he oído tan poderoso y tan fervoroso ­como en las avenidas de Barcelona (Estado ­Anzoátegui) y de Barquisimeto (Estado Lara) que acogieron a Chávez los ­pasados días 12 y 14 de julio respectivamente. Un océano de pueblo. Una torrentera escarlata de banderas, de símbolos y de camisas rojas. Un maremoto de gritos, de cantos, de pasiones, de arrebatos.

A lo largo de kilómetros y kilómetros, en lo alto de un camión colorado que avanzaba hendiendo la multitud, Chávez saludó sin descanso a los centenares de miles de simpatizantes que acudieron a verle en persona por vez primera desde su enfermedad. Con lágrimas de emoción y besos de agradecimiento hacia un hombre y un gobierno que, respetando las libertades y la democracia, han cumplido con los humildes, pagado la deuda ­social y dado a todos, por fin, educación gratuita, empleo, seguridad social y vivienda.

Para despojar a la oposición de la mínima esperanza, Chávez, en los largos discursos electorales que pronunció sin dar muestras de fatiga, empezó diciendo: “Soy como el eterno ­retorno de Nietzsche, porque en realidad yo vengo de varias muertes… Que nadie se haga ilusiones, mientras Dios me dé vida estaré luchando por la justicia de los pobres, pero cuando yo me vaya físicamente me quedaré con ustedes por estas calles y bajo este cielo. Porque yo ya no soy yo, me siento encarnado en el pueblo.

Ya Chávez se hizo pueblo y ahora somos millones. Chávez eres tú, mujer. Chávez eres tú, joven, Chávez eres tú, niño; eres tú, soldado; son ustedes, pescadores, agricultores, campesinos y comerciantes. Pase lo que me pase a mí, no podrán con Chávez, porque Chávez es ahora todo un pueblo invencible”.

En sus intervenciones, no dudó incluso en criticar duramente a algunos gobernadores y alcaldes de su propio partido que han fallado en sus compromisos con los electores: “Me he convertido en el primer opositor”, declaró. Aunque también advirtió: “Uno puede criticar a la revolución, pero no puede votar a la burguesía; eso sería traición. A veces podemos fallar, pero tenemos en el corazón amor de verdad por el pueblo”.

Orador fuera de serie, sus discursos son amenos y coloquiales, ilustrados de anécdotas, de rasgos de humor y hasta de canciones. Pero son también, aunque no lo parezcan, verdaderas composiciones didácticas muy elaboradas, muy estructuradas, preparadas de manera muy seria y profesional, con objetivos concretos. Se trata, en general, de transmitir una idea central que constituye la avenida principal de su recorrido discursivo. En esta campaña va exponiendo y explicando metódicamente su programa (7).

Pero, para no aburrir, ni ser pesado, Chávez se aparta a menudo de esa avenida principal y realiza lo que podríamos llamar excursiones en campos anexos (anécdotas, recuerdos, chistes, poemas, coplas) que no parecen tener nexo con su propósito central. Sin embargo, siempre lo tienen. Y eso le permite al orador, después de haber aparentemente abandonado por bastante tiempo su curso central, regresar a él y retomarlo en el punto exacto donde lo dejó. Lo cual, de modo subliminal, produce un prodigioso efecto de admiración en el auditorio. Esa técnica retórica le permite declamar discursos de muy larga duración.

En sus recientes discursos electorales, Chávez compara las políticas de demolición del ­Estado de bienestar (cita, en particular, los brutales recortes realizados por Mariano Rajoy en España) que se están llevando a cabo en varios países de la Unión Europea y los importantes logros sociales de su gobierno empeñado en seguir “construyendo el socialismo venezolano”.

En sus catorce años de existencia (1999-2012), la Revolución Bolivariana ha conseguido, en el ámbito regional, considerables avances: creación de Petrocaribe, de Petrosur, del Banco del Sur, del ALBA, del Sucre (sistema único de compensación regional), de la Unasur, de la Celac, el ingreso de Caracas en el Mercosur… Y tantas otras políticas que han hecho de la Venezuela de Hugo Chávez un manantial de innovaciones para avanzar hacia la definitiva independencia de América Latina.

Aunque agresivas campañas de propaganda pretenden que, en la Venezuela bolivariana, los medios de comunicación están controlados por el Estado, la realidad –verificable por cualquier testigo de buena fe– es que apenas un 10% de las emisoras de radio son públicas, el resto, o sea el 90%, son privadas. Y únicamente el 12% de los canales de televisión son públicos, el resto, o sea un 88%, son privados o comunitarios. En cuanto a la prensa escrita, los principales diarios El Universal y El Nacional, son privados y sistemáticamente hostiles al Gobierno.

La gran fuerza del Presi­dente Chávez es que su acción ­concierne ante todo a lo social (salud, alimentación, educación, vivienda), lo que más interesa a los venezolanos humildes (75% de la población). Consagra el 42,5% del presupuesto del Estado a las inversiones sociales. Ha dividido por la mitad la tasa de mortalidad infantil. Erradicado el analfabetismo. Ha multiplicado por cinco el número de maestros en las escuelas públicas (de 65.000 a 350.000). Venezuela es hoy el segundo país de la región con mayor número de estudiantes matrículados en educación superior (83%), detrás de Cuba pero delante de Argentina, Uruguay y Chile; y es el quinto a ­escala mundial superando a Estados Unidos, Japón, China, Reino Unido, Francia y España.

El gobierno bolivariano ha generalizado la sanidad y la educación gratuitas; ha multiplicado la construcción de viviendas; ha elevado el salario mínimo (el más alto de América Latina); ha concedido pensiones de jubilación a todos los trabajadores (incluso a los informales y a las amas de casa) y a todos los ancianos pobres aunque nunca hayan cotizado; ha mejorado las infraestructuras de los hospitales; ofrece a las familias modestas alimentos, mediante el sistema Mercal, un 60% más baratos que en los supermercados privados; ha limitado el latifundio a la vez que favorece la producción del doble de toneladas de alimentos; ha formado técnicamente a millones de trabajadores; ha reducido las desigualdades; ha rebajado en más del triple la pobreza; ha disminuido la deuda externa; ha acabado con la antiecológica pesca de arrastre; ha impulsado el ecosocialismo…

Todas estas acciones, llevadas a cabo desde hace casi 14 años de manera ininterrumpida, explican el apoyo popular a Chávez, el cual promete en su campaña: “Todo lo que hemos hecho es pequeño con respecto a lo que vamos a hacer”.

He sido testigo de que millones de personas humildes lo ­veneran como a un santo. Él –que fue un niño muy pobre, vendedor ambulante de dulces por las calles de su pueblo–, repite con calma: “Soy el candidato de los humildes, y me consumiré al servicio de los ­pobres”. Seguramente lo hará. Una vez, la escritora Alba de Céspedes le preguntó a Fidel Castro cómo podía haber hecho tanto por su pueblo: educación, salud, reforma agraria, etc. Y Fidel simplemente le dijo: “Con gran amor”. A propósito de ­Venezuela, Chávez podría responder lo mismo. ¿Y qué contestarán los electores venezolanos? Respuesta el 7 de ­octubre.