viernes, 28 de septiembre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
Chávez será reelecto por la inversión social
Chávez será reelecto por la inversión social
Candidato de la Patria Hugo Chávez
El Centro de Investigación Económica y Política (CPR), con sede en Washington aseguró en su último informe del 26 de septiembre “que el Presidente Hugo Chávez será reelecto gracias a las inversiones en las áreas sociales”.
Así lo dieron a conocer los economistas Los economistas Mark Weisbrot y Jake Johnston, quienes evaluaron positivamente la política económica y social del gobierno venezolano.
El informe, llamado “¿La recuperación económica de Venezuela es sustentable?” señala que “La actual recuperación de la economía de Venezuela, así como el aumento de la calidad de vida, la reducción de la pobreza y un mayor acceso a la educación y a la salud, desde que el gobierno tomó el control de la industria petrolera hace 10 años, pueden explicar porqué el presidente Hugo Chávez probablemente será reelecto el 7 de octubre”, afirma el informe.
Para Weibrot director del CEPR la mayoría de los “analistas” durante los trece años de gobierno de Chávez, el colapso económico estaba a la vuelta de la esquina, “previsiones que no eran basadas en datos concretos sino en deseos”.
El CEPR indica que la modificación que el presidente Chávez le dio a la política petrolera, “fue lo que creó fondos para la inversión en el área social”.
El informe elogia los programas sociales del Gobierno de Chávez, como la construcción de casas populares y asistencia financiera para personas en extrema pobreza.
La construcción de obras civiles en el país creció 22% en 2011, impulsada por la Gran Misión Vivienda, que construyó 147 mil viviendas hasta el año pasado y planea 200 mil hasta finales de 2012.
El informe también dice que el país caribeño construyó 2,5 veces más viviendas que los Estados Unidos en 2011. “Estos números son grandes si se comparan con la población venezolana”.
El estudio menciona los fondos de desarrollo chino-venezolano, control de cambio del país, al control de las cuentas públicas y a las grandes inversiones como pasos claves para la estabilidad económica del país.
Para responder a la pregunta del propio informe, los economistas concluyeron que la mayor reserva de petróleo del mundo comprobado, “cerca de 500 billones de barriles” y la manutención de la estabilidad política, “que ha pasado” desde que el país controla la industria petrolera, dará a Venezuela “la capacidad para mantener tasas sólidas de crecimiento económico”
El informe analiza la reacción del país delante de las recesiones económicas sufridas por el actual gobierno, en 2003 y 2009. Para los dos momentos, el texto afirma que la reacción de Venezuela fue positiva.
Los economistas explican que la primera recesión vino con la tentativa de golpe de estado en 2002 y el paro petrolero de 2003, huelga de los funcionarios de Pdvsa (Petróleos de Venezuela) que llevó la producción del crudo casi a cero y trajo serias consecuencias a la economía del país
La segunda recesión llegó como consecuencia de la caída de los precios del petróleo (2008) y de la crisis económica mundial (2009).
A pesar que la mayoría de las previsiones sobre crecimiento económica eran sombrías “En 2011 la economía venezolana desafió la mayoría de las previsiones creciendo 4,2% y está en 5,6% en el primer semestre de 2012”, dice el texto.
También según el informe, con un superávit en cuenta corriente de US$ 24,6 billones en reservas (6,6% del PB en los últimos 12 meses) y con las previsiones de estabilidad o aumento de los precios del barril del petróleo, es improbable que ocurriera cualquier problema en los pagos internacionales del país.
“Durante la recuperación de la economía después de la huelga petrolera el Fondo Monetario Internacional (FMI) hace previsiones subestimadas de la recuperación económica del país, con márgenes de 10,6%, 6,8% y 5,8% para los años 2004 a 2006”. En este periodo, Venezuela creció 16,8%, 9,3% y 10,3%.
Sobre la inflación los análisis del CEPR también son positivos, delante el crecimiento de los índices en los últimos meses.
Sobre la inversión en papeles del tesoro, Weisbrot, señaló que es un buen negocio. “Con base en la capacidad de pago de la deuda pública y mirando hacia el futuro, los títulos del tesoro venezolanos están ciertamente por debajo del precio” afirma.
Venezuela y empresa rusa acuerdan impulsar proyectos en la Faja Petrolífera
Venezuela y empresa rusa acuerdan impulsar proyectos en la Faja Petrolífera
Venezuela firmó este jueves un nuevo acuerdo energético con la empresa rusa Rosneft para impulsar proyectos en la Faja Petrolífera del Orinoco.
El convenio, entre otros aspectos, crea la empresa mixta Petromiranda, informó el Presidente Hugo Chávez, desde el Palacio de Miraflores. “Teníamos previsto iniciar la producción el año próximo”, precisó.
“Nosotros estamos hoy en 3 millones de barriles, en 2014 debemos estar en cuatro millones y en 2019 seis millones de barriles diarios”, pronosticó el mandatario.
Por su parte, el Ministro del Petróleo, Rafael Ramírez, precisó que la jornada celebra la firma de ocho acuerdos:
Los primeros tres permitirán la constitución de la empresa mixta Petrovictoria para explorar el bloque Carabobo 2.
Otro acuerdo impulsará la exploración de gas.
De igual manera, será creada otra empresa mixta para Carabobo 2, cuya consideración será sometida a la Asamblea Nacional.
Asimismo, otro punto abarca la creación de la empresa mixta para perforación y rehabilitación de pozos y taladros.
Otro convenio permitirá la construcción de infraestructura petrolera y no petrolera.
La firma también viabilizará el impulso de una planta de 300 megavatios para la generación energética.
El presidente ruso, Vladimir Putin, saludó el acuerdo en una carta enviada al Jefe de Estado venezolano.
Aun no ha cerrado la campaña electoral, pero ya hay un gran derrotado: El PSUV
Aun no ha cerrado la campaña electoral, pero ya hay un gran derrotado: El PSUV
Por aquellos tiempos cuando Hugo Chávez lanzó el llamado para que algunos partidos se disolvieran y se fusionaran en un partido único, muchas fuerzas y tendencias proclives a la revolución y la izquierda en general, abrieron un debate al respecto, sumándose algunos finalmente y negándose otros. Había muchas dudas entre militantes y simpatizantes del proceso, pues bastante se aducía el temor a que se impusiese un pensamiento único en una instancia donde coincidiría cualquier variedad de pensamiento e ideologías políticas.
Sin embargo, se hizo un gran esfuerzo y mucha gente que incluso jamás había tenido militancia partidista, se sumó a aquel llamado, con toda la iniciativa y disposición de aportar y construir una instancia que inspirara, fijara y elaborara políticas en aras de consolidar el proceso revolucionario. Masiva fue la inscripción en el que entonces pasó a convertirse en el partido político más grande de Venezuela: el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Era un reflejo más de un país en el que hacia ya algunos años, la mayoría de sus habitantes habían decidido cambiar, pues para muchos sumarse al llamado del presidente y hacerse miembro del partido, significaba una gran posibilidad de demostrar que abundaban las ideas que les rondaban en su cabeza y querían cuando menos proponerlas y debatirlas, que se les escuchara, que se les atendiera. Muchos se sumaron con la firme convicción que el gran partido que surgía de una propuesta inicial del propio presidente, se convertiría en el gran instrumento que guiara al pueblo en su afán emancipador y por ello se consolidarían en tal espacio las grandes tesis del pueblo luchador y revolucionario Venezolano. Pero una cosa fue el propósito de una gran mayoría de la base social del proceso revolucionario y otra muy distinta lo que pudo fraguarse en esa extensión partidista, donde militar realmente, se convirtió en una autentica quimera.
El primer gran obstáculo, fue que nunca se logro una disociación gobierno-PSUV que era más que necesaria. Un verdadero partido político no debe ser apéndice jamás de ninguna otra instancia, pero más obstáculo aun fue, cuando desde las bases se manifestaba tal apreciación y desde las estructuras de dirección solo contestaban con desden, o mejor dicho: siguen contestando, a lo poco que queda en su seno, con más carácter administrado que cualquier otra cosa.
La razón como arte, la dialéctica, la democracia y la libre participación se convirtieron en una ilusión, casi llegando a espejismo en el corazón del que inicialmente creyó el pueblo, era su partido. Por contrario, la precisa realidad nos mostró que el ventajismo, la zancadilla, el maltrato y la burocratización serian el conjunto de operaciones imperantes desde su fundación hasta lo que tristemente es hoy. Un resultado final, que nos aboca a experiencias históricas muy lamentables.
La gran realidad de hoy es que el PSUV es un cascaron vació. Y como variante de ese resultado, están las derrotas electorales que hemos recibido desde su constitución. Es un partido que se parece al gobierno y ni minimamente al proceso revolucionario: dicho proceso esta muy vivo, a pesar de los burócratas, a pesar del PSUV.
En el 2007 perdimos la reforma, en el 2008 perdimos gobernaciones y alcaldías que “eran nuestras” y en el 2010 en las elecciones parlamentarias, como todo el mundo sabe sacamos menos votos que la derecha, aunque eso pudo disfrazarse obteniendo mas diputados que ellos. Esto puede notarse en síntesis, en el pobre carácter político y de movilización de la presente campaña presidencial, campaña que a la vez refleja el descontento, la desmotivación y el distanciamiento moral y ético que hay entre los jefes burócratas del gobierno (que a la vez son ministros, diputados y como no, jefes del PSUV… ah, y de una vaina que llaman polo patriótico, si mal no estoy) y el pueblo.
Sin embargo, consecuentemente este pueblo saldrá a votar por Chávez, fundamentalmente porque no quiere nada con el capital y su sistema. Pero tampoco quiere nada con los burócratas, esos mismos que repiten y repiten que tienen un partido con casi 8 millones de inscritos pero que jamás han convocado una mínima movilización independiente, sino siempre cabalgando sobre la figura de Hugo Chávez, pero cada vez con movilizaciones mas exiguas, que ya ni dar discursos inspiran. Saquen sus conclusiones, sobre quien puede estar derrotado ya, a 2 semanas del 7-O.
Venezuela: los dilemas de octubre
Venezuela: los dilemas de octubre
(para DEBATE SOCIALISTA)
La derecha argentina viaja a Venezuela a empujar contra Chávez.
El PRO, partido liderado por el empresario Mauricio Macri, que aglutina lo más rancio del viejo videlismo (referencia a la dictadura militar del general Videla) junto con todo lo “nuevo” del empresariado capitalista que supo promover el neoliberalismo de los últimos 20 años, se juega abiertamente a voltear a Chávez.
¿Hacen mal? No! Hacen muy bien. De forma transparente admiten públicamente que en Venezuela se juega una batalla internacional. La derecha es nítida, definida y no se confunde. La izquierda del continente debería hacer exactamente lo mismo en un sentido opuesto. No perder el rumbo ni paralizarse ante lo borroso de la letra chica o confundirse con las limitaciones del proceso bolivariano. La disyuntiva es clara y no es válido mirar para el costado. Hay que apoyar a Chávez y el proceso bolivariano profundizando las transformaciones en dirección al socialismo.
Pero la urgencia de las elecciones de octubre y la necesidad imperiosa de la victoria electoral no deben confundirnos. El combate en Venezuela no es sólo electoral. El imperialismo estadounidense (bajo el disfraz sonriente y “multicultural” del presidente Obama, igual de guerrerista que los anteriores mandatarios yanquis), la gran burguesía venezolana y sus socios políticos están desplegando un plan extra-electoral destinado a sabotear el proceso y/o desconocer los resultados. Planean desestabilizar hasta lograr los mismos objetivos intervensionistas que en Libia o en Siria. Por ello mismo, la solidaridad con la revolución bolivariana debe expresarse en todos los escenarios de lucha hasta garantizar la derrota definitiva de esos esfuerzos sediciosos y la profundización y extensión definitiva del tránsito hacia el socialismo.
Los dilemas de octubre se inscriben en un condensado nudo geopolítico. El imperialismo y sus burguesías serviles quieren barrer completamente del mapa la insolencia de un militar latinoamericano, mestizo y bolivariano, antimperialista y admirador del Che Guevara, que los desobedece y los desafía desde hace dos décadas. Necesitan imperiosamente recuperar la renta petrolera y “ordenar” el norte de Sudamérica, desplazando a Chávez, neutralizando y desarmando de una buena vez a las FARC-EP y regando el continente de nuevas bases militares que garanticen su monopolio sobre los recursos naturales. Frente a esa ofensiva imperial, la geopolítica bolivariana no debería quedar satisfecha con el UNASUR y la unidad institucional de los estados. A largo plazo, lo que definirá la pulseada será la unidad de los pueblos (incluyendo a sus expresiones sociales e insurgentes), no sólo los pactos entre los estados. Los apretones de mano con Santos, presidente corrupto y asesino, no frenarán el paramilitarismo y el lumpenaje de la burguesía colombiana ni garantizarán una estabilidad duradera en la región mientras las fuerzas armadas colombianas sigan manteniendo medio millón de soldados criollos —dirigidos en vivo y en directo por generales yanquis y asesores israelíes— que amenazan con invadir Venezuela si se profundiza el camino al socialismo. Que siga existiendo el bolivarianismo de las FARC-EP como punta de lanza del movimiento popular colombiano es la mejor garantía para que Venezuela no sea invadida por Estados Unidos a través del vecino ejército colombiano.
La unidad continental de los pueblos es la clave del triunfo bolivariano a escala internacional (ninguna revolución puede triunfar aislada, en un solo país). En lo nacional, en cambio, la lucha de clases se expresa en todos los terrenos, no sólo en lo electoral (sin duda el más visible). La segura victoria de Chávez en octubre no debe hacernos olvidar que al interior del proceso bolivariano también hay conflicto. Un segmento que apoya al líder histórico de la revolución bolivariana, aun manteniendo la retórica oficial, hace todo lo que puede (y más) para retardar o esquivar la opción socialista. Día a día pretende “inventar” seudo alternativas, siempre calificadas como “populares”, “autogestionarias” y “bolivarianas” para no profundizar el camino al socialismo. Como si se pudiera marchar al socialismo siendo amigo de todo el mundo y socializando sólo los márgenes de la sociedad (aquellos que no molestan al mercado ni interesan a las grandes empresas porque no son rentables). Como si se pudiera construir la transición al socialismo sin confrontar con los millonarios de la burguesía y el empresariado.
Uno de los grandes desafíos del presidente Chávez y de todo el proceso bolivariano, posterior al seguro triunfo electoral de octubre, consiste en apoyarse en la organización política de las clases populares, explotadas y sulbalternas (su principal y más leal fuerza de lucha) e ir encontrando formas concretas de gestión de la propiedad estatal o nacionalizada que debiliten socialmente el enemigo escuálido y sienten las primeras bases económicas de la transición socialista. Hay que golpear y debilitar a los escuálidos no sólo en la retórica, en la comunicación, en las urnas y en la sensibilidad cultural (algo fundamental e imprescindible) sino también en las columnas vertebrales del mercado capitalista de la economía venezolana. Para vencer al tigre hay que animarse a ponerle sal en la cola. O se enfrenta a la burguesía debilitándola socialmente o la burguesía terminará por devorarse al proceso bolivariano como le ocurrió a la revolución sandinista en 1990. No se puede “civilizar a la burguesía” (expresión poco feliz de Tomás Borge en 1986). ¡Hay que enfrentarla y derrotarla!
Chávez lo puede hacer. Le sobra energía, proyecto, valentía y decisión política. Incluso puso en riesgo su propia vida (recordemos el golpe de estado y la digna actitud que entonces asumió, tan distinta de la pusilanimidad y la cobardía de la mayor parte de la elite política de América Latina). Su decisión personal no es lo único que aquí juega. La revolución bolivariana se apoya en muchos logros que van más allá del liderazgo carismático de un individuo:
* Internacionalizó la disputa política y cultural al punto de involucrar a todo un continente en cada una de las peleas sociales internas de Venezuela.
* Politizó completamente a la sociedad: hasta el más indiferente o distraído hoy debe pronunciarse (a favor o en contra). Quedó atrás la era del “pragmatismo eficientista” y la despolitización posmoderna de las masas populares que recorrió no sólo Venezuela sino toda Nuestra América en los años 90.
* Recuperó una mirada histórica (bolivariana) de nuestra identidad popular poniendo en crisis el individualismo cínico del posmodernismo que nos invitaba tramposamente a desconfiar de “los grandes relatos” y a vivir al día, pensando únicamente en consumir, sin ideales, sin historia y sin proyectos colectivos.
* Relegitimó los símbolos, la cultura y la tradición política del socialismo, que eran una mala palabra demoníaca en los años ’90.
* Redistribuyó la renta petrolera en los sectores populares y en proyectos políticos regionales, cuando antes era un botín de guerra de la burguesía venezolana destinado a su consumo frívolo y suntuario.
* Reinstaló una opción antimperialista a nivel regional y continental, incluso diríamos mundial, estableciendo vínculos con muchos pueblos y gobiernos del mundo (los “malos” en el lenguaje hollywoodense de las administraciones norteamericanas), desde América Latina hasta África y Asia.
Por todo eso, resulta vital apoyar resueltamente la continuidad del proyecto encarnado por Chávez al mismo tiempo que se torna impostergable la profundización de la revolución bolivariana apuntando a la expropiación de las grandes fortunas, las grandes firmas, los grandes bancos y las grandes empresas (nacionales y extranjeras). Si la revolución bolivariana no marcha al socialismo de una vez por todas —socializando en serio las grandes empresas, nacionalizando las palancas fundamentales de la economía y estableciendo, contra la regulación mercantil, una planificación socialista de gran escala, más allá incluso del ámbito nacional hacia lo regional a través del ALBA—, necesariamente retrocederá y será derrotada por sus enemigos históricos, internos y externos.
No será tendiéndole la mano al presidente Santos, vecino perverso, hipócrita y siniestro, ni poniendo nuevamente la mejilla a las amenazas golpistas escuálidas de la derecha venezolana que amagan con patear el tablero si no ganan las elecciones, como se profundizará la revolución. No es hora de prestar la oreja a los mansos y tramposos socialdemócratas que en nombre del «realismo» siempre aconsejan aminorar la marcha —como hicieron en Chile en 1973, en Nicaragua en 1990 y así de seguido— para terminar, invariablemente… en la derrota. No. El comandante Chavez y la revolución bolivariana deben aprovechar esta crisis mundial del capitalismo y la actual debilidad de los EEUU y de Europa occidental para apretar el acelerador. No sólo el pueblo venezolano sino todos los pueblos del mundo estamos atentos. Lo que se juega en esta disputa tendrá sin duda repercusiones mucho más allá de la tierra natal de Simón Bolívar.
Ex alcalde Barreto en Maracaibo: “Redes aportará tres millones de votos para la reelección de Chávez”
Ex alcalde Barreto en Maracaibo: “Redes aportará tres millones de votos para la reelección de Chávez”
El coordinador nacional del movimiento Redes, Juan Barreto, visitó el estado Zulia para sostener una reunión con la militancia de ese partido que forma parte del Gran Polo Patriótico (GPP)y que apoya la reelección del presidente Hugo Chávez. Aseguró en rueda de prensa “vamos a ser la gran sorpresa, el gran fenómeno político electoral de esta campaña. Estamos alrededor de un 15 por ciento y esos números hay que mejorarlos. Tenemos que trabajar para la construcción de este proyecto revolucionario, porque Redes es un movimiento que nace de las bases y que poco a poco se ha ido arraigando en el pueblo”.
Para el ex alcalde “la construcción del socialismo no es fácil y tiene que ser producto del esfuerzo y de la voluntad”. En tal sentido sostiene que Redes nació para impulsar los consejos comunales y los gobiernos comunales y para llegar a distintos espacios públicos donde está presente la comunidad y el pueblo.
Admite que ” somos una organización pequeña y joven. Apenas sacaremos una votación de dos o tres millones de votos, mientras que en el Zulia esperamos sacar unos 300 mil votos. Pero eso nos garantiza que somos un movimiento de movimientos y lo más posible es que llevemos un candidato propio a las gobernaciones”.
Barreto, se refirió a la relación que tiene con el candidato a la gobernación del Zulia y diputado, Francisco Arias Cárdenas, de la cual dijo que siempre ha sido cordial y muy cercana, desde el 4 de febrero de 1992. Aseguró que en todos los estados están integrados y trabajando por el triunfo de Hugo Chávez y desestimó las críticas que se han hecho en el Zulia acerca de una supuesta exclusión del partido de las planificaciones del GPP.
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