viernes, 6 de enero de 2012

Diecisiete llamados para la movilización mundial de abajo y a la izquierda

Diecisiete llamados para la movilización mundial de abajo y a la izquierda
x Pablo González Casanova 


Con los indignados de la tierra hemos de enfrentar la nueva política de la corrupción y la represión que emplea el capitalismo corporativo, con sus aliados y subordinados



Ponencia enviada por Pablo González Casanova, uno de los intelectuales más reconocidos de México, ex rector de la UNAM, al II Seminario Internacional “Planeta Tierra: movimientos antisistémicos”, celebrado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Si pensamos en el conocimiento y la acción de un movimiento mundial como el de los indignados, pronto advertimos que hay problemas teóricos y prácticos considerablemente distintos a los que se plantean en la academia, en los partidos y los gobiernos. Afortunadamente tenemos la posibilidad de enriquecer nuestro conocimiento con las preguntas que los pueblos se hacen y con las respuestas que se dan.
Teorías y prácticas que vienen de abajo y a la izquierda tienen la originalidad de criticar al poder cuando éste se siente distinto de la sociedad y cuando se separa de la sociedad.

Los nuevos movimientos del pueblo plantean una democracia que corresponda a las decisiones del pueblo, y que en caso de que se separe del pueblo dejará de ser democracia.

Depauperados y excluidos, indignados y ocupas formulan teorías que contienen un gran respaldo empírico. Se trata de explicaciones y generalizaciones basadas en gran cantidad de experiencias. Se trata de conocimientos, de artes y técnicas que corresponden al saber y al hacer de los pueblos, ese saber que tanto exaltara el antropólogo Andrés Aubry, y en que aparece, en vez del yo individualista, el nosotros tojolabal que Carlos Lenkersdorf rescatara para la filosofía de la solidaridad humana.

Teorías y prácticas tienen mucho de particular y también de universal… Y no exagero. Pensemos en la inmensa movilización de los indignados y los ocupas que luchan por otro mundo posible. Hoy –escriben admirados dos profesores ingleses–, la movilización es gigantesca. Nunca se había dado una de esa magnitud, y toda la movilización empezó (añaden) en las junglas de Chiapas con principios de inclusión y de diálogo.

Vemos así que desde abajo y a la izquierda y desde las selvas tropicales surge un movimiento que no sólo lucha por defender los derechos de los pueblos indios, sino por la emancipación de los seres humanos.

Y ese movimiento universal, en medio de sus diferencias, vive problemas parecidos. Es más, encuentra soluciones parecidas para la creación de otro mundo y de otra cultura necesaria, a la que los pueblos de los Andes expresan como el bien vivir, en que el vivir bien de unos no dependa del mal vivir de otros.
A esas aportaciones que de los indios de América vienen se añaden muchas más que corresponden a las experiencias de múltiples culturas e historias y que crean la historia universal de la lucha por la libertad, por la justicia y por la democracia, lema que levantó el movimiento zapatista y que anda por el mundo entero no como eco sino como las voces de un pensar y querer parecido.

Y allí están las juventudes griegas que luchan contra el tributo de la deuda externa, están los movimientos de la primavera árabe a quienes los militares no pueden transar, están las asambleas de los indignados españoles que articulan intereses vitales que el sistema no puede satisfacer, están los jóvenes estadunidenses que ocupan Wall Street como centro del poder corporativo contra el que todos luchamos, a los jóvenes chilenos que dan su vida para que no les quiten sus escuelas y universidades.
En todas las movilizaciones hay mucho de común. Todas o casi todas coinciden con lo incluyente y con lo dialogal, y un número cada vez mayor, con la idea de que el capitalismo corporativo es el origen de todos los problemas que afectan y amenazan a la humanidad.

Coinciden también en que la solución es esa democracia de todos para todos y con todos que no se delega, y que algunos llaman socialismo democrático y socialismo del siglo XXI y otros nomás democracia, y que es eso, y mucho más, pues es una nueva forma de relacionarse con la tierra y con los seres humanos… una nueva forma de organizar la vida.

Y es en medio de la riqueza y novedad de esta movilización mundial como se captan una serie de reflexiones que vienen de abajo y a la izquierda y cuya respuesta busca el triunfo de los indignados y de los pobres de la tierra.

La riqueza de las reflexiones y llamados es enorme y exige la atención y la profundización de algunos que enuncio escuetamente y en los que debemos trabajar más:

1. El llamado a perder el miedo antes que nada, que el movimiento zapatista destacó como un requisito para pensar y actuar.

2. El no pensar sólo en qué hacer sino en cómo lo hacemos.

3. El precisar con quiénes –lo hacemos– en las distintas circunstancias.

4. El aclarar nuestras diferencias internas con un nuevo estilo de discutir y acordar.

5. El rechazar terminantemente la lógica de la caridad. Y también la lógica del paternalismo, pues ambas ocultan la manipulación. Caridad y paternalismo son la cara buena de la cultura autoritaria.

6. Combinar la lucha por los derechos de los pueblos, los trabajadores y los ciudadanos con la lucha por la construcción de una sociedad alternativa en que los colectivos de los buenos gobiernos practiquen el mandar obedeciendo. Precisar con ejemplos en qué consiste la práctica del mandar obedeciendo.

7. Dar los pasos necesarios para que el proyecto emancipador sea realmente incluyente, y dé lugar a un trato respetuoso de las diferencias de raza, sexo, edad, preferencia sexual, religión, ideología y nivel educativo.

8. Redefinir los conceptos de la libertad, la igualdad, la fraternidad, la justicia, la democracia… Redefinirlos en la vida cotidiana, en el aquí y el ahora.

9. Aclarar que las redes no son sólo redes informáticas. Aclarar que se han organizado y se van a organizar redes de colectivos y de sistemas de colectivos que permitan el predominio de las organizaciones horizontales sobre el mercado y el Estado, que estimulen la cooperación y la solidaridad frente al individualismo del mercado, y en que los encargados manden obedeciendo los lineamientos que las organizaciones horizontales les den y no se sientan ni un minuto por encima de ellas. Al mismo tiempo crear organizaciones centralizadas y descentralizadas, como el EZLN, o como las policías de los pueblos del sureste y como las autonomías municipales.

10. Profundizar y promover los sistemas solidarios y cooperativos con flujos e intercambios que acerquen la producción, el consumo y los servicios, por ejemplo, la educación, salud, seguridad social.

11. Actualizar constantemente los conocimientos sobre las contradicciones en los propios movimientos emancipadores, y no sólo sobre las contradicciones externas.

12. Fomentar el respeto a la dignidad y a la identidad de personas y pueblos, sin caer en el individualismo o el aldeanismo, y antes cultivando la emancipación universal.

13. Combatir el maniqueísmo, y retomar el tipo de discusiones que invocan a los clásicos para comprender el aquí y el ahora, e incluir sus narrativas y reflexiones en la memoria creadora de nuestras generalizaciones.

14. Reconocer que en todos los grandes movimientos los pueblos –con una razón de enorme peso– no se inclinan por una revolución violenta, sino por la ocupación pacífica y multitudinaria de la sociedad y de la tierra.

15. Pensar que 99 por ciento de la humanidad va a ganar esta lucha y que de su triunfo y de la sociedad que construya dependerá la creación ecológica de un sistema terrestre sostenible, capaz de satisfacer las demandas vitales de una población creciente que hoy sufre hambre y frío por cientos de millones, y capaz de impedir que continúe un sistema económico-político en que la industria de guerra es el motor principal de la economía.

16. Plantear cómo se lucha y gana pacíficamente en una guerra de espectro amplio como la diseñada por el Pentágono. Si uno de los espectros es la guerra violenta y armada, podemos luchar en los otros que comprenden la guerra informática y cibernética, la guerra contra la educación, la guerra contra la cultura, la guerra económica con la deuda externa y derivados, la guerra social que deshace el tejido comunitario, familiar, de clase; la guerra ideológica y seudo-científica neoliberal, cínica, recolonizadora y neofascista: la guerra que destruye la biosfera y la guerra que siembra el terror acompañadas de la guerra inmoral para cooptar, macro-corromper y someter a una humanidad que se rinda y se venda.

17. Insistir en que los pobres de la tierra y quienes estamos con ellos debemos enfrentar la guerra de espectro amplio en todos los espectros pacíficos posibles: en el terreno de la educación para pensar y hacer, en el terreno de la economía de la resistencia que cuida el pan y el agua, el fogón y el techo, los servicios de salud y de seguridad: el tejido social de la familia y el de la comunidad, y el de una clase trabajadora que restructure la unión necesaria de los trabajadores regulados y desregulados; en la lucha ideológica contra las corporaciones, los líderes amarillos y las mafias que ocultan su guerra depredadora con otras guerras no menos infames –como las del terrorismo, el narcotráfico y la confusión… Y estar cada vez más conscientes de que la guerra actual de intimidación y corrupción busca sobre todo el despojo de los territorios comunales, de las parcelas campesinas, de las tierras nacionales, de los bosques y las minas, de los viveros de petróleo y de los mantos acuíferos; de los suelos y los subsuelos, de las costas y las tierras. Y no conforme con oprimir a los pobres entre los pobres y a los habitantes de la periferia mundial, en forma cada vez más abierta está empobreciendo a los sectores medios y privando de sus derechos y de su futuro a los jóvenes y los niños del mundo entero.

Con los indignados de la tierra hemos de enfrentar la nueva política del azúcar y el garrote, de la corrupción y la represión macroeconómica que emplea el capitalismo corporativo, con sus aliados y subordinados. Frente a sus intentos de intimidación y corrupción universal blandiremos la moral de lucha y el coraje de los pueblos. Lo haremos, conscientes de que somos cada vez más y de que serán cada vez más quienes en el mundo entero luchen por lo que en 1994 sólo parecía ser una rebelión indígena posmoderna y que en realidad es el principio de una movilización humana considerablemente mejor preparada para lograr la libertad, la justicia y la democracia a que todos aspiramos.
desInformémonos

La "sucesión tranquila" en Corea del Norte y el papel de China

La "sucesión tranquila" en Corea del Norte y el papel de China
x Alberto Cruz  
Tras la decisión de Obama de reorientar la estrategia política y militar estadounidense de Oriente Medio a Asia, los chinos han vuelto a certificar que no lo permnitirán



La muerte de Kim Jong-il ha vuelto a provocar un aluvión de “informaciones” sobre la situación de Corea del Norte y su supuesto colapso ante un difícil proceso sucesorio. No es nada nuevo. Desde la desaparición de la Unión Soviética y la caída de los países del “socialismo real” de la Europa del Este decenas de supuestos estudiosos, académicos e institutos de investigación, han venido vaticinando el fin de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), nombre oficial del país. Todo el mundo, casi sin excepciones, hace predicciones sobre las luchas de poder dentro de la élite gobernante y el colapso de lo que se denomina “último estado estalinista del mundo”.

Todas estas informaciones no hacen otra cosa que ocultar una absoluta ignorancia sobre la realidad de un país casi hermético, sí, pero al mismo tiempo orgulloso como pocos –tal vez únicamente comparable con Cuba- de su soberanía nacional e independencia. Es a lo que ahora comienzan a referirse, de forma tímida, esos analistas como la “idea Juche”. Cuando estos analistas establecen comparaciones con gobiernos o situaciones en otras partes del mundo lo hacen bajo parámetros que no se pueden aplicar directamente a Corea del Norte puesto que su razón de ser como país es radicalmente diferente.
Por lo tanto, a la hora de abordar como hipótesis de futuro la sucesión de Kim Jong-il los analistas occidentales deberían darse cuenta que no es esto lo que importa –más secundario de lo que parece-, sino la soberanía nacional. Y dentro de la “idea Juche” que impregna el sistema de gobierno de Corea del Norte y a la propia sociedad una cosa va ligada a la otra, aunque en este orden y no en el inverso. Es decir, que para mantener la soberanía nacional hay que mantener el mismo sistema de liderazgo que en el pasado. De ahí que en esa “dinastía comunista” se haya designado a Kim Jong-un, hijo menor del recientemente fallecido, como el nuevo dirigente.

Cuando en 1994 murió Kim Il-sung, padre de Kim Jong-il, se dijo exactamente lo mismo que ahora: “su sucesor carece de carisma y liderazgo”. Entonces Corea del Norte estaba en una situación mucho más difícil que en estos momentos por la caída de la URSS y el surgimiento de un mundo unipolar hegemonizado por EEUU, lo cual provocó un notable terremoto para el país a nivel interno y externo. Por una parte, supuso un corte brusco de los suministros que desembocó en una hambruna reconocida al sumársele una importante sequía y de la que aún se están viviendo algunas secuelas, mientras arreciaba la presión estadounidense; por otra, obligó a la élite gobernante a renunciar a la doctrina de una sola Corea. Fue entonces cuando se volcó hacia China, que ya era su principal socio y sostén. Desde entonces, Corea del Norte es casi tan imprescindible para China como al revés, aunque parezca una paradoja.

La “idea Juche”

La RPDC nació a partir de lo que quedaba de un país económicamente explotado por la ocupación japonesa y la Unión Soviética. A pesar que Corea del Norte y la URSS mantuvieron unas relaciones normales, que no especiales como en el caso de China, los norcoreanos nunca olvidarán los excesos cometidos por el Ejército Rojo en su territorio en el período inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial y aunque eso se está diluyendo en la historiografía oficial norcoreana ha habido momentos en los que se ha calificado a los soviéticos no como libertadores sino como explotadores y haberse comportado como ocupantes. Esto es lo que explica que Corea del Norte nunca formase parte del COMECON, el mercado común de los países socialistas (del que sí formó parte Cuba). No sólo era un recordatorio de la historia, sino un acicate para la “idea Juche”: la soberanía nacional en todos los aspectos, incluyendo el económico.

“Juche” viene siendo traducido como “autosuficiencia” y en parte es así. Pero si los analistas occidentales se hubiesen tomado la molestia de leer las fuentes originales llegarían a una conclusión mayor y más inquietante para Occidente. La “idea Juche” es algo más, es “dar a las masas la propiedad única de la revolución y construcción del país”. Como dijo Kim Il-sung en 1975, el Partido de los Trabajadores de Corea adoptó la “idea Juche” para “resolver los problemas de la revolución y la construcción del socialismo con independencia, según las condiciones propias de nuestro país, con nuestro propios enfoques; y nosotros, todo el pueblo, formaremos una piña alrededor del espíritu de una autoafirmación que nos llama a crear una revolución y construcción del socialismo y el comunismo en nuestro país, con nuestros enfoques y los recursos de nuestro país, separándonos de la idea de depender de otros”. Es decir, soberanía en todos los aspectos: políticos, económicos y militares.
Corea del Norte no se opone a la cooperación económica con ningún país, pero es un estado especialmente celoso en lo que se refiere a las prácticas abusivas, económicas y políticas, de los estados extranjeros con quienes tiene relaciones. Esta fue la razón principal por la que no entró en el COMECON y por la que sus relaciones con China son excelentes. China no interfiere en la política de Corea del Norte, ni siquiera cuando se producen episodios como las pruebas nucleares o los más recientes enfrentamientos militares con Corea del Sur. Todo lo contrario, apoyó y reforzó la cooperación en todos los aspectos con los norcoreanos (1), irritando con ello a un Occidente que pensaba que los chinos “meterían en cintura” a los norcoreanos.

Se podría afirmar que esta apreciación sobre la “idea Juche” no es correcta porque es evidente que hay un nuevo enfoque socioeconómico en el país que lleva a un progresivo alejamiento de la autosuficiencia, de la autarquía. Pero no se debe confundir esto como un signo evidente del abandono de los principios en que se sustenta el Estado. Por ejemplo, una visita a Pyongyang muestra una cierta transición hacia la comercialización privada a pequeña escala. Es un proceso que se puede equiparar con el de Cuba con la apertura hacia el pequeño comercio, el “cuentapropismo”. Es la consecuencia de la crisis alimentaria que vivió de forma dramática el país hace 20 años, provocando una importante hambruna y que se debe achacar tanto a las circunstancias sociopolíticas derivadas de la caída de la URSS como a la propia gestión gobernante.

Pero esa situación fue comenzando a remontar a partir de 2004 llegando a su cenit a comienzos de 2010 cuando el gobierno impulsó una serie de medidas económicas que han permitido un importante –para ellos- resurgimiento como consecuencia de esas medidas: reevaluación de la moneda, apertura de comercios y venta prácticamente libre por parte de estos comercios de productos importados de China. Unos enviados especiales de Ria Novosti, que visitaron el país a finales de octubre lo ponían así de manifiesto con una cierta sorpresa: “aunque son un poco tristes, las tiendas de Pyongyang están lejos de estar vacías. Cada edificio tiene algún tipo de taller en la planta principal y tiendas de alimentación se pueden encontrar dentro de uno o dos edificios de cualquier tipo. Aunque las tiendas son de estilo soviético, hay una amplia gama de productos. La gente aparece excepcionalmente bien vestida, no hay escasez de topa y las tiendas de telas se abren todos los días” (2).

Por lo tanto, hay que ser muy cautelosos a la hora de aceptar como una verdad absoluta lo que los analistas occidentales dicen de Corea del Norte. Si hay alguna certeza respecto a este país es que cualquier cosa que se diga desde Occidente, y más si va arropada de una predicción sobre el futuro inmediato, tiene muy pocas posibilidades no sólo de ser real, sino de cumplirse. Y no es en Occidente donde hay que informarse sobre Corea del Norte, sino en China.

Por lo general, se obvian cuestiones importantes como hacia dónde van las exportaciones, las importaciones y el total del comercio exterior norcoreano. Y en todos esos datos aparece un actor principal, por no decir exclusivo: China. De este país provienen el 50% de las importaciones y hacia él van el 27% de las exportaciones (el primer lugar lo ocupa Corea del Sur con el 34%). En total, el 41% del comercio exterior de Corea del Norte se realiza con China, según datos de un centro estadounidense en 2009 (3). Pero si se recurre a medios más cercanos, como The Asia Times, se puede encontrar que la cifra se eleva al 83% (4). Sea como fuere, lo que estas cifras ponen de manifiesto es la cada vez mayor importancia que China da a Corea del Norte y el interés del gigante asiático en promover la estabilidad en el país –con el importante aspecto de mantener tranquila a la importante minoría coreana que hay en China, en las provincias orientales de Heilongjiang, Jilin y Liaoning- y en fortalecer el sistema de gobierno norcoreano en unos momentos en los que EEUU establece una política de alianzas con Japón, India, Vietnam y Filipinas –además de las ya tradicionales de Corea del Sur y Taiwan- que se parece mucho a un cerco que impida o retarde el imparable ascenso chino hasta convertirse en la superpotencia mundial.

Todos y cada uno de los movimientos chinos respecto a la RPDC van en esta dirección. Occidente sabe que entre los dos países hay una relación estratégica que no hace más que profundizarse porque Corea del Norte es imprescindible para la geopolítica china. Así hay que interpretar la decisión China de sacar del marasmo económico a su vecino y la apuesta clara por la estabilidad y la “sucesión tranquila” tras la muerte de Kim Jong-il. Corea del Norte es un país que está recorriendo rápidamente el camino hacia el mejoramiento de la situación económica. Si ya en 2010 Corea del Norte abrió dos zonas francas a los productos y empresas chinas en Kaesong y Sinuiji, ahora está preparando para el 2012 en la ciudad de Kimchuck una feria comercial con la finalidad de “promover la comunicación, cooperación económica y comercial con China y los países de Asia del Nordeste” (5). Nunca en la historia se ha producido un hecho semejante y pone de manifiesto no sólo que la sucesión a Kim Jong-il será tranquila, sino que se centrará en el desarrollo del país y en la mejora de la vida diaria. Este es el gran reto del sucesor Kim Jong-un.

Por esta razón, son ahora cada vez más los occidentales que instan a China a que presione a la RPDC para que adopte una política similar a la de los chinos en el ámbito económico –es decir, manteniendo el poder del Partido de los Trabajadores- y no son pocos los que se atreven a calificar a Kim Jong-un como el posible Deng Xiaoping norcoreano.

El “principio Shogun”

Craso error. A la “idea Juche” se le aplica desde hace unos años el “principio Shogun”, surgido en los momentos más duros en el ámbito económico (la hambruna) y que significa que todo movimiento de recuperación pasa por el Ejército. El “principio Shogun” vendría a traducirse como “el Ejército lo primero”.

El Ejército norcoreano es poco cuestionado a nivel interno y con el “principio Shogun” se ha convertido en el principal órgano del Estado y es considerado como el guía espiritual del pueblo, el modelo de comportamiento a seguir. Si bien Deng Xiaoping era militar, no lo han sido sus sucesores en la presidencia del Partido Comunista Chino. En China se ha producido un proceso de “desmilitarización” del Partido, en Corea del Norte el proceso es justo el contrario. Fue Kim Jong-il quien aplicó el “principio Shogun” en unos momentos dramáticos y quien invirtió los términos. Hay una militarización evidente dentro del Partido de los Trabajadores de Corea. Muchos miembros de la Comisión de Defensa Nacional son miembros del comité central del PTC, por lo que aunque haya un sucesor nominal, integrante de la familia Kim, lo que hay en realidad en Corea del Norte es una dirección colegiada. Para los servicios secretos surcoreanos es un “comité asesor, presidido por la comisión militar del PTC quien se encargará de los asuntos clave hasta que el hijo del fallecido Kim Jong-il pase a dirigir el país formalmente” (6).

Dirección colegiada o comité asesor, la realidad es que sin los militares no se hace nada en Corea del Norte. Esa es la esencia del “principio Shogun”. Las Fuerzas Armadas son el elemento central del sistema norcoreano y aunque cuenta con material antiguo proporcionado por Rusia y China, han sido capaces de dotar a ese armamento del suficiente poder disuasorio como para ser tenido en cuenta y temido. Por ejemplo, ha podido modernizar con tecnología propia ese armamento y fabricar uno propio. Es el caso del sistema de artillería, misiles incluidos, y vehículos blindados.

Por no hablar de la cuestión nuclear. Corea del Norte se proclamó potencia nuclear en 2005, realizó su primera prueba en 2006 y la segunda en 2009. Los rusos dicen que cuenta con capacidad de construir, o tiene ya, entre 6 y 8 bombas atómicas. Un poder disuasorio que cobra mayor importancia tras la agresión a Libia, de la que los norcoreanos tomaron buena nota: “Ha quedado al descubierto que el desmantelamiento nuclear de Libia, tan pregonado por los EEUU como garantía de seguridad y mejora de las relaciones, resultó ser un modo de agresión puesto que con palabras dulces se desarmó al país para luego ser tragado por la fuerza” (6).

Esto hace, desde luego, ineficaces desde el punto de vista de la presión las sanciones que EEUU impone desde la ONU. Para los chinos son, simplemente, contraproducentes y apuestan por aceptar aunque sólo sea de facto a Corea del Norte como país nuclear. Exactamente al mismo nivel que a Israel. Para los norcoreanos, en el peor de los casos ser una potencia nuclear le supondría una carta importantísima a la hora de conseguir ayuda energética, alimentaria y económica como ha hecho en otras ocasiones, sobre todo en 2006 tras la primera prueba atómica, para paliar los efectos de unas devastadoras inundaciones. Para darse una idea más o menos cabal del futuro de Corea del Norte habrá que esperar a febrero de 2012. Este mes era clave (habría sido el 70 aniversario de Kim Jong-il) y se celebrará además en ese año el 100 aniversario de Kim Il-sung. Pero en el exterior, 2012 también es un año clave: elecciones presidenciales en EEUU, en Corea del Sur y el comienzo del proceso sucesorio en China, con la celebración de una reunión crucial del PCCh. Por lo tanto, no son previsibles grandes movimientos respecto a Corea del Norte ni en el interior del país ni fuera.

China sale reforzada

La muerte de Kim Jong-il y la asunción de su hijo Kim Jong-un al poder nominal –recuérdese lo de la dirección colectiva o “comité asesor”- no supone ni trauma ni cambio alguno en el proceso que se viene desarrollando en Corea del Norte. Aquí el fiel de la balanza es China, cada vez más molesta y furiosa por las claras medidas que EEUU viene poniendo en marcha para intentar contener a los chinos. De ahí que ya en noviembre los dos ejércitos, el chino y el norcoreano, anunciasen un “reforzamiento de sus vínculos estratégicos” (8), una clara señal a EEUU sobre el precio que habrá de pagar por las acciones hostiles que viene desarrollando en Asia y el mar Meridional de China. Otra señal, por si no hubiese quedado clara la primera, es que en un gesto inusual el presidente chino, Hu Jintao, visitó personalmente la embajada de la RPDC en Beijing para expresar sus condolencias al país por la muerte de Kim Jong-il. La “sucesión tranquila” es la apuesta de Beijing y, por lo tanto, la continuidad del actual sistema para desesperación tanto de Occidente como de Corea del Sur.

Además, el ministro de Asuntos Exteriores chino, Yang Jiechi, se puso en contacto telefónico con su colega ruso, Sergei Lavrov, el mismo día de la muerte de Jong-il con la finalidad de “mantener una estrecha comunicación y coordinación [entre los dos países] para conservar la paz y la estabilidad en la Península Coreana” (9). Es decir, la reciente alianza geopolítica entre los dos países (10) comienza a funcionar. Como ya se ha dicho, Corea del Norte es vital para China y al revés. Tras la decisión de Obama de reorientar la estrategia política y militar estadounidense de Oriente Medio a Asia (“vamos a asignar los recursos necesarios para mantener nuestra fuerte presencia militar en la región”), con la apertura de una base militar en Australia y la realización del “primer diálogo estratégico entre EEUU, Japón e India” (11) los chinos han vuelto a certificar que sólo un puñetazio encima de la mesa por su parte puede frenar toda esta estrategia. Estamos asistiendo, claramente, al resurgimiento de una nueva guerra fría, en esta ocasión entre EEUU y China aunque en esta ocasión los estadounidenses no son tan fuertes y están iniciando de forma clara su declive como superpotencia.

Por eso, los chinos han dado pasos como el apoyo a Corea del Norte –con lo que se anula a Japón con la permanente amenaza de los misiles norcoreanos- o la apertura de su primera base militar en el extranjero, en las islas Seychelles (12). Junto al acuerdo ya alcanzado con Sri Lanka para utilizar por su marina de guerra el puerto de Hambantuta, uno de los más grandes de esa zona del mundo, con el acuerdo alcanzado con las Seychelles se asegura la protección de las rutas marítimas desde África, uno de los lugares donde ve directamente amenazados sus intereses después de la agresión a Libia.

CAMPAÑA PARA PROHIBIR LAS PERJUDICIALES ONDAS WIFI EN LAS ESCUELAS

ESPAÑA, CAMPAÑA PARA PROHIBIR LAS PERJUDICIALES ONDAS WIFI EN LAS ESCUELAS


Teléfonos móviles, redes de comunicaciones WIFI, antenas repetidoras hábilmente camufladas… es un hecho que nos han hecho vivir rodeados de todo tipo de elementos emisores de ondas electromagnéticas gravemente perjudiciales para la salud. Como siempre encontraremos a comprados científicos, médicos, políticos, periodistas y todo tipo de individuos que han vendido su alma al diablo que a cambio de unas migajas aseverarán mezquinamente lo típico de “no se ha demostrado que sea perjudicial para la salud”. Sin embargo, los ciudadanos sabemos lo dañino que son cierto tipo de ondas electromagnéticas y ya se está luchando para eliminarlas con campañas como esta. Vd. debería hacer algo también.
DESPERTARES
Campaña que debería hacerse extensiva a ERRADICAR LAS ONDAS WIFI Y ELIMINARLAS DE LOS ESPACIOS PUBLICOS Y PRIVADOS POR COMPLETO. Pero, bueno, el post es para informar sobre una campaña ya existente con un objetivo a corto plazo muy claro. Erradicar el uso de las ondasWIFI en los centros escolares.
Como  no podía ser de otro modo, yo también me sumo a la campaña en la red para denunciar los efectos nocivos y, en muchos casos, devastadores, de las radiaciones, microondas, entre las cuales se encuentran también las super-famosas  ondas WI-FI que han inundado nuestras ciudades, bibliotecas, multitud de espacios públicos, parques, estaciones, espacios de transporte público y , desde el año 2009  (año en que fue implantado en los centros públicos del Estado el uso de ordenadores personales y del wifi  en  5º curso de primaria) también las escuelas.
Hay una campaña en la red  “www.escuelasinwifi.org“, además de la web “www.covace.org“, formada por personas que llevan desde el año 2009  haciendo ruido en la red para que la gente entienda que es un peligro para la salud y que, en ningún modo, deberíamos permitir que las ondas WIFI inundaran los espacios escolares, ni los centros infantiles. Como, ningún otro espacio de ningún tipo, pero proteger a los más pequeños con un cerebro más sensible a todo tipo de radiación es absolutamente necesario.
En estos sitios podremos encontrar una petición pública para retirar de las escuelas el WIFI
El próximo día 9 de enero de 2012 también los alumnos de 1º y 2º cursos de ESO tendrán que lidiar con el  sistema wifi, altamente perjudicial para su salud. Es posible que muchos afectados estén francamente encantados de tener acceso ilimitado WIFI a Internet desde las aulas, pero conviene que recordemos muy bien cierta información que está publicada en la red y en muchos otros lugares.
Siempre podemos mirar para otro lado y seguir contaminándonos y creyendo que es un mal menor, o por el contrario, entender que si el acceso a Internet puede ser importante, no lo sería en absoluto si estamos enfermos o debilitados o si lo están nuestros hijos. Por lo tanto, lo primero es lo primero. Siempre existen soluciones mejores para tener acceso a Internet.
Creo que todo el mundo tiene claro ya el poder que tenemos comos “consumidores” o a la hora de elegir y seleccionar lo que queremos. La fórmula es sencilla. Si un número  de padres se informa lo suficiente y decide que las ondas WIFI representan un peligro absolutamente gratuito para la salud de sus hijos, sabrán cómo presionar a los órganos directores y rectores de los consejos escolares para que se elimine el WIFI de los centros escolares y se erradique la proliferación de radiaciones en todos los espacios públicos. Pero, el primer y necesario paso, como de costumbre es la información y la concienciación de lo que tenemos aquí.
A continuación, he elaborado este listado de enlaces a artículos y estudios gracias a la estupenda información provista por la webradiacioneselectromagneticas.com:
Wi-fi en las escuelas: nuevo peligro para la salud de nuestros hijos 
La Biblioteca Nacional de Francia en París renuncia al WiFi (traducido al castellano)
¿Es peligrosa la tecnología WIFI?
El peligro de las radiaciones electromagnéticas
El uso de móviles puede ser cancerígeno
Recopilación de 139 artículos que indican que el móvil es perjudicial para la salud
Según Barnie Trower, las redes Wi-Fi deben ser retiradas de immediato de las escuelas 
El peligro para la salud de los campos electromagnéticos está cientificamente demostrado
El Profesor Bardasano de la Universidad de Alcalá de Henares pide voluntad políica para evitar los “graves efectos” en la salud de las ondas electromagnéticas
 El País ¿Demasiado WiFi? Los grupos ecologistas piden el regreso de los cables como forma de prevenir problemas de salud 
 Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) -Según el Profesor Barsasano, la contaminación electromagnética es un peligro latente 
 El uso de un teléfono móvil durante el embarazo puede perjudicar gravemente a su bebé 
 Conclusiones de las Jornadas sobre Contaminación Electromagnética en Basauri 
 Radiaciones electromagnéticas, telefonía móvil y líneas eléctricas
 El móvil tiene un impacto en la fertilidad masculina

jueves, 5 de enero de 2012

EE.UU. redefine su estrategia militar con la mirada puesta en Asia

EE.UU. redefine su estrategia militar con la mirada puesta en Asia

MARC BASSETS | WASHINGTON
Corresponsal


De Europa a Asia. De guerras prolongadas a operaciones relámpago. De unas fuerzas armadas caras y lentas a otras más ágiles y baratas pero con un presupuesto militar que seguirá siendo superior al de las potencias competidoras sumadas.
El presidente Barack Obama presentó ayer en el Pentágono una estrategia de defensa deEstados Unidos adaptada a la era de austeridad presupuestaria, al escaso apetito bélico que ha dejado en los estadounidenses una década de guerras irresueltas, y a la realidad de un mundo en el que Europa ha dejado de representar una amenaza bélica. Lo que preocupa en Washington es la emergencia de China y la nuclearización de potencias regionales com Irán.
"Siempre que sea posible, desarrollaremos enfoques innovadores, low-cost (de bajo coste) y con poca presencia humana para alcanzar nuestros objetivos de seguridad", se lee en el informe estratégico.
Las fuerzas armadas que prevé la nueva estrategia de defensa de Washington "no tendrán el volumen para realizar operaciones de estabilidad a gran escala y prolongadas". La frase del informe indica que en la próxima década guerras y ocupaciones estériles como la de Afganistán –más de diez años– y la de Iraq –nueve años– quedan descartadas. Esto no significa que EE.UU. pierda la capacidad de lanzar dos guerras en paralelo, como hizo en el 2003 al invadir Iraq cuando todavía estaba en guerra en Afganistán.
"Incluso cuando las fuerzas de EE.UU. estén comprometidas en una operación de gran escala en una región, serán capaces de frustrar los objetivos de (...) un agresor oportunista en una segunda región", se lee en el informe. Pero si hubiese dos guerras al mismo tiempo, estas deberían ser rápidas y no podrían entrañar ocupaciones prolongadas ni incluir objetivos ambiciosos como la construcción de un estado de derecho o una democracia.
El nuevo documento estratégico refleja los cambios en la política exterior y de seguridad que el presidente Barack Obama ha puesto en marcha desde que llegó a la Casa Blanca en el 2009. Los objetivos son más modestos que los de su antecesor, George W. Bush, como mínimo en los primeros años de su presidencia. El uso de a fuerza, más contenido.
Y a esto se añade la deuda desbocada que obliga a recortar –también– el presupuesto militar, lo que ha abierto otra querella política en Washington. La oposición republicana, que ha elevado a dogma el recorte del gasto, se opone al recorte cuando afecta a las fuerzas armadas. Mientras, en las filas demócratas, muchos ponen como condición para recortar el gasto social que el Pentágono también asuma su parte en los sacrificios.
No está claro hasta qué punto la estrategia de unas fuerzas armadas más limitadas y ágiles viene forzada o si Estados Unidos la habría asumido igualmente para afrontar unas amenazas que hoy son tan distintas de las del 11-S y aún más de las de 1989, cuando cayó el muro de Berlín.
Al final de la guerra fría ya se evidenció que Europa perdería el papel central para EE.UU. que tuvo desde 1945. Pero el documento presentado ayer ratifica esta realidad y señala la senda del repliegue estadounidense.
El Pentágono parte de una doble constatación. "Ahora la mayoría de países europeos son productores más que consumidores de seguridad", dice el documento. Es decir, no necesitan la protección de EE.UU. ante agresiones externas sino que participan ellos en operaciones extranjeras, desde Afganistán a Libia.
"Combinado este hecho con el repliegue en Iraq y Afganistán, se ha creado la opertunidad estratégica de reequilibrar las inversión de las fuerzas armadas de EE.UU. en Europa", añade.
El documento alude también al "reparto y puesta en común y especialización de capacidades". En una comparencia en el Pentágono Obama puso la operación Libia del 2011 –Francia y Gran Bretaña tomaron la delantera mientras Estados Unidos lideraba "desde atrás", en palabras de un colaborador de Obama– como ejemplo de las guerras del futuro.
Los recortes en Europa equilibrarán la inversión en la región Asia-Pacífico, donde EE.UU. quiere contener el ascenso económico y naval de China con una presencia militar más robusta. "Nuestros desafíos estratégicos emanarán en gran parte de la región del Pacífico", dijo el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor, en la rueda de prensa en la que también participaron Obama y el secretario de Defensa, Leon Panetta. La presencia de un presidente en la sede del Departamento de Defensa es inusual, y pretendía simbolizar el aval de la Casa Blanca a la nueva estrategia.
Las guerras terrestres de la última década son cosa del pasado. La contrainsurgencia, que exigía decenas de miles de soldados y marines para proteger civiles y crear las infraestructuras de un estado, también. La prioridad está ahora en otro tipo de guerra. Las fuerzas aéreas y navales adquirirán mayor relevancia. Las operaciones especiales –como la que acabó con Osama bin Laden–, los drones –los aviones sin piloto– y la ciberguerra ocupan un lugar destacado.
Nada de esto es del todo nuevo. El documento codifica el curso que la Administración Obama ha emprendido en los últimos años. Acabada la presencia en Iraq e iniciado el repliegue de Afganistán, las guerras secretas, lejos del escrutinio público, están al orden del día. Y el desplazamiento geográfico hacia Asia también ha comenzado.
"Sí, nuestras fuerzas armadas serán más reducidas –admitió Obama–. Pero el mundo debe saber que Estados Unidos mantendrá la superioridad militar con unas fuerzas armadas ágiles, flexibles y preparadas para todo el abanico de contigencias y amenazas".

Ajustes presupuestarios

En los próximos diez años el Pentágono deberá reducir su presupuesto en 480.000 millones de dólares. Esta enorme cifra se doblará si antes de fin de año demócratas y republicanos no son capaces en el Congreso de encontrar recortes de gasto alternativos. De momento, está prevista una reducción del Ejército de Tierra de 570.000 a 490.000 soldados.