lunes, 1 de octubre de 2012

Barinas se ha venido convirtiendo en un eje de desarrollo en Venezuela

Barinas se ha venido convirtiendo en un eje de desarrollo en Venezuela

El líder revolucionario realiza un recorrido por Sabaneta de Barinas. “La Revolución, en una primera etapa, ha levantado al país y Sabaneta se ha convertido en el epicentro de un gran proyecto que viene desde Boconó (Trujillo) hasta Mantecal (Apure)”



El candidato de la Patria Hugo Chávez destacó este lunes que desde que inició la Revolución Bolivariana, Sabaneta de Barinas se ha venido convirtiendo en un eje de desarrollo agrícola, industrial, petroquímico y social en Venezuela.

Desde la Plaza Bolívar de la ciudad llanera, donde el líder revolucionario realiza un recorrido en acto de campaña, aseguró que eso “ya está a la vista. La Revolución, en una primera etapa, ha levantado al país y Sabaneta se ha convertido en el epicentro de un gran proyecto que viene desde Boconó (Trujillo) hasta Mantecal (Apure)”.

“Ese es el papel de Sabaneta, sobre todo para el próximo periodo presidencial (2013-2019) y el estado Barinas, dentro del gran proyecto nacional de desarrollo, le corresponde un papel muy importante en materia agrícola y agroindustrial”, manifestó.

Entre los planes para la zona llanera, refirió que será desarrollado un gran poliducto y oleoducto de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO), que pasará por Caicara del Orinoco y llegará hasta la nueva refinería de Santa Inés, que se construye actualmente en Barinas. Luego, cruzará los llanos de Colombia, hacia Villavicencio y el Pacífico.

“Barinas es el epicentro de un gran proyecto de la gran potencia que va a ser Suramérica y de la potencia que va a ser Venezuela”, sostuvo.

El candidato de la Patria realiza este lunes un recorrido por las calles de Sabaneta de Barinas, como parte de la recta final de su campaña presidencial, denominada “De Sabaneta a Miraflores”.

Desde antes de las 10:00 de la mañana las y los ciudadanos llaneros comenzaron a concentrarse en el pueblo de Sabaneta para apoyar al Comandante socialista. “Continúa la oleada Bolivariana y este lunes llegó a Sabaneta y luego pasará por Apure”, manifestó el candidato socialista desde la Plaza Bolívar de la ciudad llanera.

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Venezuela está al borde de un round decisivo como el que afrontó en 2002

Venezuela está al borde de un round decisivo como el que afrontó en 2002

En pleno paro petrolero, la extinta Coordinadora Democrática prometía que mantendría los programas sociales y que no perseguiría a los chavistas, como lo hace hoy “el hombre de la escalera”, recordó Germán Sánchez Otero


“Las flores que engalanan la primavera venezolana brotan esta vez sitiadas de espinas”, escribió, en su libro La nube negra, golpe petrolero en Venezuela, Germán Sánchez Otero en referencia al mes de mayo de 2002, cuando después del 11 de abril, el chavismo y la oposición medían sus fuerzas en las calles de Caracas; “fue como una especie de primer round en una pelea de revancha”.

La confrontación se mantiene en el país, aunque en otras circunstancias. La pelea tendrá un momento crucial en la contienda electoral del 7 de octubre de este año. “En la contrarrevolución están los mismos buitres que participaron en el golpe de Estado de abril y en el paro petrolero que comenzó el 2 de diciembre de 2002”, alertó Sánchez Otero que llegó a Caracas la semana pasada desde La Habana para presentar y promover su reciente obra.

El exembajador de Cuba en Venezuela recordó el discurso de Fidel Castro en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela el 3 de febrero de 1999, un día después de tomar posesión de la presidencia Hugo Chávez. El líder cubano le dijo ese día al pueblo venezolano que “no pierdan esta oportunidad histórica”.

Apenas tres años después, el pueblo demostró por la vía de los hechos, agregó Sánchez Otero, su madurez y la conciencia histórica de que no podía perder esa nueva oportunidad. El 7 de octubre de 2012 es otro round. “Muy parecido a aquel penumbroso 2002”, acotó.

“En pleno paro petrolero, la extinta Coordinadora Democrática enviaba, a través de los medios de comunicación, mensajes a la población de que no se preocuparan, que iban a continuar los planes sociales, que pacificarían el país y no le pasarían cuentas a los que eran bolivarianos. Tal como el “hombre de la escalera” lo hace ahora a nombre de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y de todas las fuerzas que lo apoyan.

-¿Si se consiguiera al “hombre de la escalera” que le diría?

-Prefiero no conseguirlo (Risas).

-La llamada meritocracia que manejaba Petróleos de Venezuela (Pdvsa), junto a la CTV y Fedecámaras, decidió que el paro fuera indefinido y detuvieron las operaciones de la industria. ¿Estados Unidos hubiera aguantado más tiempo sin el despacho de 1,5 millones de barriles por día que le enviaba Venezuela?

-No podían. Ese paro tenía un plazo máximo de 15 días. El propio Luis Giusti, expresidente de Pdvsa, cabeza de la meritocracia y vocero de la burguesía y del Gobierno estadounidense, publicó en el diarioEl Universal, una semana antes del paro, que era imposible que un presidente resistiera en el poder la parálisis de la industria. Indudablemente, ellos habían planificado comerse las hallacas sin Chávez, porque el plan era tan diabólico que no concebía que un país no colapsara sin gasolina, sin bombonas de gas y con ese grado de enfrentamiento en las calles, con la mayoría de los medios comunicación en contra, sin programación normal. Es imposible que ese escenario que ellos idearon, según la apreciación que tenían, hubiese sido soportado por gobierno alguno. Lo que buscaban era que el Primer Mandatario renunciara y los militares asumieran el mando, para convocar unas elecciones anticipadas.

-Usted dijo en la presentación de su libro que la contrarrevolución subestimó la resistencia y madurez del pueblo venezolano y la capacidad como estratega del presidente Chávez. ¿Fue eso suficiente?

-La oligarquía no entendió nunca lo que ocurrió en abril. Esa subestimación del pueblo se manifiesta en la altanería de una clase dominante que no quiere aceptar un proceso de transformación real de las condiciones de vida. Y aunque la Revolución no había logrado darle una buena parte de las soluciones a sus problemas, la gente sabía que Chávez era la esperanza. Nada es tan fundamental para el ser humano que la esperanza cierta de que le van a mejorar su calidad de vida. La oposición ignoró esa relación entre el líder y el pueblo, la cual se manifestó claramente el 13 de abril de 2002. No comprendieron ese sustento pasional, afectivo, de reconocimiento a los méritos del líder que había puesto a andar un proyecto de liberación definitiva de Venezuela.

SOPLAR PARA HACER BOTELLAS


-¿Le parece que la oposición cometió un error decisivo al menospreciar esa relación líder-pueblo?

-No solo ese, sino interpretar como una debilidad que después de abril Chávez quisiera buscar una reconciliación nacional. Entonces pensaron que el paro era como soplar un poco para que el proyecto bolivariano se fuera al abismo. Cometieron graves errores de apreciación, aunque Estados Unidos les recomendó una acción mucho mejor planificada, más coherente y cohesionada, con todos los cabos amarrados, después del fracaso de abril. Me recuerdo cuando el negociador de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, que era un caballo de Troya de Estados Unidos, en la mesa de negociación trataba de ayudar a doblarle el brazo al Gobierno Bolivariano, mientras los medios de comunicación privados influenciaban a la gente como si fueran robots, mediante técnicas clásicas de guerra psicológica.

-¿Considera que el paro petrolero fue un plan mejor elaborado que el de abril?

-Los que escribieron esa obra de teatro y sus principales directores tenían la certeza de que era imposible que Chávez escapara de esa trampa que fue tenebrosa, por eso el nombre del libro, La nubenegra. Sin duda era una metáfora para darle la seña al lector de que se trataba de un plan oscuro contra el cual el pueblo tuvo que movilizar todas sus fuerzas y luces para atravesar esa penumbra. Sin olvidar lo que fue decisorio: los trabajadores de Pdvsa y los gerentes que se quedaron en sus puestos de trabajo para poner en funcionamiento de nuevo a la industria.

-Menciona también la capacidad del presidente Chávez para ganar tiempo.

-Entre el 13 de abril y el 2 de diciembre de 2002, el líder gana tiempo para reordenar, depurar y consolidar la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Sabía que contaba con el pueblo, pero en Pdvsa la cosa era complicada. Chávez trató de evitar una situación que se le escapara de las manos después de los hechos de abril. Pero al final vino lo inevitable y ahí se activó un plan de recuperación en el que demostró su capacidad de liderazgo y trabajo.

-¿La conquista de Pdvsa fue clave para afianzar la Revolución?

-Fue un paso decisivo para profundizar los planes sociales. Paradójicamente, sin el golpe petrolero no se hubiera dado, y es posible que no se hubiese tomado Pdvsa, el corazón de la economía venezolana; ni mucho menos, el posterior desarrollo, en tan corto plazo, de las misiones que requerían importantes recursos financieros.

-Hay quienes sostienen que después del paro petrolero la influencia de Cuba fue decisiva para la marcha de la Revolución Bolivariana. ¿Cuál es su apreciación?

-Diría que fue recíproca, no unidireccional, tampoco comenzó con el Gobierno Bolivariano. Antes del triunfo de la Revolución en Cuba, el pueblo venezolano se solidarizó con los guerrilleros en plena lucha contra la dictadura. Esa influencia ha sido mutua, a través del tiempo, como lo ha sido la solidaridad. Por eso se creó el Movimiento de Solidaridad Mutua Cuba-Venezuela. Esa es la historia de los dos países desde el siglo XIX. Se ha manipulado mucho a la gente, se le ha dado a esa colaboración una connotación demoníaca, como las imágenes de los balseros que no reflejaban la realidad de la isla. Eso se derrumbó a través del contacto directo de los médicos cubanos con las clases populares de Venezuela, inclusive la clase media comenzó a recibir atención en los centros de diagnóstico integral. La Revolución Bolivariana tiene experiencias novedosísimas de las que hemos aprendido los cubanos.

-¿Cuáles?

-Las misiones sociales son un aporte de la Revolución Bolivariana con el que ustedes lograron hacer en menos tiempo que nosotros un cambio en la prestación de los servicios a la población. Por supuesto, se logró con el apoyo de Cuba, pero también porque había una revolución auténtica en Venezuela que supo asimilar el desarrollo científico y técnico cubano. Hubo una sinergia maravillosa. He sido testigo de la convivencia entre el pueblo y nuestros médicos, como si fueran familia. Es algo muy interesante que es necesario estudiarlo. Se dice fácil ahora. Es muy importante seguir mostrando el lado humano de las misiones sociales. Las cifras son importantes, pero considero fundamental las vivencias de la gente.

SE CONSIDERA UN REVOLUCIONARIO MÁS QUE ESCRITOR


Germán Sánchez Otero no se considera escritor o intelectual, sino un revolucionario que se formó en ese momento de la historia cubana “de mucha expansión de los sueños y la utopía que quería cambiarlo todo. Formo parte de esa generación que en 1961 nos fuimos a las montañas a alfabetizar a la gente. De 30% de analfabetismo que había en Cuba, cerca de 70% estaba en el campo. Vivimos desde seis a siete meses con los campesinos. Significó un vuelco en nuestras vidas. Fue el año que Cuba se declaró socialista y se tuvo que enfrentar a Estados Unidos por la invasión de mercenarios a Playa Girón”.

No es diplomático de carrera, se dedicó a la investigación y a la docencia universitaria y después a la política, participó en la dirección del Partido Comunista Cubano. “Cuando vine para Venezuela como embajador en 1994, en el Gobierno de Rafael Caldera, no fue difícil porque había estado muchas veces en el país. A partir del triunfo del presidente Hugo Chávez fui acumulando esas experiencias que, después de salir del país como embajador y regresar a Cuba, sentí la necesidad de conectarme con ustedes a través de la palabra escrita. Fue cuando salió Abril sin censura y, ahora, La nube negra”, explicó.

-Hay quienes sostienen que su salida de la embajada fue intempestiva y lo condenaron al silencio. ¿Es eso así?

-Estuve 15 años como embajador de Cuba en Venezuela, desde 1994 hasta 2009. En los 53 años de la historia revolucionaria cubana, he sido el que más años estuvo como titular de una delegación diplomática. Tan largo tiempo no fue por mis virtudes sino por las circunstancias históricas que me tocó vivir en este país. Fuimos sorprendidos por el triunfo de una Revolución y eso ameritó que siguiera. Cuando regreso me percaté de la necesidad de volver a mis raíces y me dediqué a trabajar en asuntos de partido, a escribir una novela sobre Cuba y a compartir con mi familia. Por eso hice ese silencio entre comillas. Mi vieja tiene 97 años y quiero compartir con ella.

PLANEA UN NUEVO LIBRO SOBRE LAS MISIONES SOCIALES


A Germán Sánchez Otero se le sale por los poros la dimensión humana que no deja de deslizar por su obra escrita, muy distante de los rígidos y hasta cablegráficos (por lo conciso) informes diplomáticos que se acostumbró a realizar en los 15 años que estuvo al frente de la Embajada de Cuba en Venezuela.

-En el acto de presentación del libro La nube negraen la sede de Pdvsa en La Campiña, el periodistaJosé Vicente Rangel le pidió que escribiera el librosobre la victoria popular del 7 de octubre. ¿Loescribirá?

-Lo escribiría a cuatro manos con José Vicente (Rangel), como él me sugirió (Risas). Lo que estoy pensando es un tercer libro que llevo muy adentro, como una especie de trilogía con Abrilsin censura y La nube negra. Se trata de las experiencias de las misiones sociales a través de la dramatización de las vivencias de las personas que intervienen en ese fenómeno humano e histórico.

-¿Cómo cultivó su vena literaria?

-Empecé a escribir de joven, sobre todo trabajos analíticos, desde una perspectiva sociológica, económica y filosófica. Me muevo en el conjunto de las ciencias sociales aplicadas a los temas contemporáneos de Cuba y América Latina, en algunos casos a los asuntos teóricos, por ejemplo, una crítica al gran autor de la sociología burguesa del siglo XX, Max Weber, o el neoliberalismo de la década de los 90. También una novela testimonial publicada el año pasado: El año de todos lo sueños(2011). Hasta llegar a Abril sin censura. Golpe de Estado en Venezuela y el reciente lanzamiento: La nubenegra, golpe petrolero en Venezuela.

El sociólogo cubano dijo que tuvo que realizar cerca de 61 entrevistas para escribir el libro La nubenegra, desde obreros hasta altos directivos de la industria. “Quedó mucho material fuera que quisiera más adelante recopilarlo en un libro sobre todo las entrevistas y esos testimonios”, agregó.

EE.UU. incluye a Cuba en lista de patrocinadores del terrorismo para justificar bloqueo

EE.UU. incluye a Cuba en lista de patrocinadores del terrorismo para justificar bloqueo

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"EE.UU. no tiene la más mínima autoridad moral y política para enjuiciar a Cuba", expresó Rodríguez. (Foto: teleSUR)

En su intervención en el último día de sesiones de la 67° Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, destacó que el bloqueo que mantiene Estados Unidos a La Habana ha causado daños invaluables.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó este lunes que el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó nuevamente a la nación caribeña en su lista de países patrocinadores del terrorismo para justificar el bloqueo que mantiene desde hace más de medio siglo.

Durante su intervención en el último día de sesiones de la 67° Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), que tiene lugar en la ciudad estadounidense de Nueva York (este), Rodríguez subrayó que el bloqueo ha causado daños invaluables.

Precisó que entre las afectaciones destaca el sector económico que ha tenido pérdidas por un millón de millones de dólares, considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

“Estados Unidos no tiene la más mínima autoridad moral y política para enjuiciar a Cuba. Es conocido que Estados Unidos ha cobijado a decenas de terroristas mientras mantiene el encarcelamiento a los cinco antiterroristas cubanos”, agregó.

“Es conocido que el gobierno norteamericano ha utilizado el terrorismo de Estado como un arma de su política contra Cuba, que ha provocado tres mil 478 muertes y dos mil 99 discapacitados entre nuestros compatriotas”, señaló.

El Canciller sostuvo que la nación antillana rechaza la utilización con fines políticos de un tema tan sensible como este y demanda que Estados Unidos deje de mentir y ponga fin a ese ejercicio que ofende al pueblo cubano, a la comunidad internacional y desacredita la causa en la lucha contra el terrorismo.

Cuba reitera intención de diálogo

Durante su discurso, Bruno Rodríguez reiteró la vocación de paz de La Habana y las intenciones de avanzar hacia la normalización del diálogo con el Gobierno de Estados Unidos, con el pleno respeto a la independencia.

“Reiteramos a los Estados Unidos, en vísperas de sus elecciones, nuestra disposición al diálogo (...) Ocurra lo que ocurra, nuestro pueblo persistirá en el camino escogido hasta conquistar toda la justicia”, puntualizó.

Cumbre de Mnoal reafirmó defensa de la paz

En otro orden de ideas, el Ministros de Exteriores cubano acotó que la cumbre del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal), que se celebró en agosto pasado en Teherán (capital de Irán), se celebró de manera exitosa. 

Añadió que el encuentro reafirmó sus posiciones en defensa de la paz, la independencia, la justicia, la igualdad, la soberanía sobre los recursos naturales, el desarme nuclear y defendió el derecho al uso de la energía nuclear con fines pacíficos.

La pulseada de Venezuela

La pulseada de Venezuela
Claudia Korol


El 7 de octubre se juega una nueva pulseada en Nuestra América. El voto a Chávez, en esta oportunidad, se constituirá como un plebiscito popular sobre la continuidad de un proyecto democrático popular de transformaciones, cuya dimensión es continental. Para poder sostener ese proyecto, Chávez no sólo debe ganar… sino ganar con un margen de votos suficiente como para poder asegurar el rumbo de su gobierno, frente a una derecha que no quiere seguir esperando su caída, sino que la busca por todos los medios, contando con el apoyo activo del establishment de los EE.UU..

Hay una paradoja latente en este evento: las elecciones -el sistema electoral reconocido por la ideología liberal como el medio privilegiado para ejercer la democracia-, se vuelve un arma en las manos de un pueblo que en sus franjas más concientes apunta los votos contra la ideología que lo promueve. Es así como las fuerzas que sustentan política e ideológicamente al sistema capitalista y a sus democracias de baja intensidad, conspiran contra el resultado que surja de las elecciones, sabiendo que Chávez tiene el triunfo asegurado por esa vía. Porque el resultado previsible el 7 de octubre -de acuerdo con los datos de prácticamente todas las encuestas y de la mayoría de los analistas-, el triunfo de Chávez, es un verdadero desafío a las políticas neoliberales del necrocapitalismo del siglo 21, a sus guerras de alta y de baja intensidad, a sus invasiones, al genocidio sistemático de los pueblos originarios y al ecocidio –propios del colonialismo reciclado-. La conspiración de la derecha está en marcha, con acusaciones de fraude, y con maniobras tendientes a crear un clima desestabilizador alrededor de esa fecha.

Es por eso que estamos ante una pulseada de carácter estratégico que tiene su epicentro en Venezuela, y que no se limita –aunque es parte fundamental de los intereses en juego- a la batalla mundial por el petróleo, por el agua, por la biodiversidad del Amazonas, por las riquezas que existen en esas tierras o bajo las mismas… Es también una batalla por nuestros sentidos de humanidad. Por demostrar que desde un poder popular es posible insubordinarse frente a las políticas imperialistas de prepotencia basadas en la ley del más fuerte. Es demostrar que hay otro mundo posible que el capitalista, vencedor de la contienda ideológica, política, económica y militar del siglo 20. Y que ese otro mundo puede ser nombrado… que no es necesario seguir realizando ejercicios semánticos, porque entre tantas recuperaciones que los pueblos del continente estamos realizando: recuperación de memoria histórica, de dignidad, de experiencias de resistencia… también estamos recuperando el sentido propio para palabras como antiimperialismo, unidad, poder popular, y socialismo.

Nuestro apoyo a la revolución bolivariana no se sustenta entonces en ningún fanatismo. Hay numerosas críticas que en diferentes momentos hemos realizado fraternalmente al compañero Hugo Chávez desde algunos movimientos sociales, y desde colectivos de intelectuales, incluso en espacios de diálogo que él mismo ha organizado y convocado para escuchar estas opiniones, como son los Encuentros en Defensa de la Humanidad. Hay muchos debates posibles que seguirán abiertos: sobre el modelo de desarrollo, sobre las concepciones y la metodología de construcción de la unidad latinoamericana, sobre la solidaridad necesaria con quienes sufren la sistemática persecución en Colombia, sobre el golpe que ha significado el apoyo y la legitimación otorgadas al gobierno de Porfirio Lobo -continuista del golpe de estado en Honduras- para su ingreso en la OEA y en otras instancias internacionales. Los debates continuarán, porque es parte de las batallas por el socialismo el cultivo del pensamiento crítico y el esfuerzo de que el mismo no sea clausurado en el contexto de las experiencias revolucionarias.

Pero quisiera señalar un aporte fundamental que la revolución bolivariana nos ha dado a los latinoamericanos y latinoamericanas. En plena crisis ideológica de las izquierdas, Hugo Chávez ha desafiado con coraje al orden hegemónico mundial, a su pensamiento único, atreviéndose a inscribir nuevamente en la historia el nombre del socialismo como opción, como desafío a los modelos de muerte del capitalismo. Ha desafiado al mismo tiempo al conservadorismo de algunas izquierdas, al culto al equilibrio, a una exagerada domesticación y subordinación a las relaciones de fuerzas que consagran la hegemonía mundial…

El factor Chávez se ha vuelto un factor de desequilibrio de las relaciones de fuerzas tanto en su país como en el continente, y con su iniciativa ha logrado reforzar las nociones de solidaridad entre pueblos, ejerciendo acciones concretas de apoyo a la Revolución Cubana, y también gestos materiales de solidaridad frente a crisis humanitarias que afectaron a nuestros países en diferentes momentos, provocando un gran debate político pedagógico sobre el valor de la unidad latinoamericana, del antiimperialismo y del humanismo. Una solidaridad material que más que proclamada fue ejercida.

La pulseada del 7 de octubre, excede la simpatía o no por el líder de la revolución bolivariana… va más allá incluso de los debates intensos que se generan sobre muchos aspectos del modelo político, económico y social en curso.

Nuestro apoyo a Chávez no es solamente un gesto de solidaridad hacia un pueblo que intenta un camino propio, que no se subordina a la violencia imperialista. Es también un compromiso con los proyectos populares en nuestro país, en el continente y en el mundo.

Es asumir que la Revolución Bolivariana hoy es una fortaleza de todos nosotros y nosotras. Un lugar desde el cual podemos, en principio, resistir las políticas guerreristas gringas, sus bases militares, sus esfuerzos de multiplicar la bota sobre nuestras poblaciones, para que toda América vuelva a ser su disciplinado patio trasero, lugar de saqueo, de rapiña de nuestros bienes, de superexplotación y de genocidio. Un lugar desde el cual podemos, si resistimos, ganarnos el derecho a ensayar nuevas formas de vida, de buen vivir, en las que el pueblo vaya creando las bases de un poder popular.

Es conocido que entre los aspectos que más sostén ha dado a la revolución bolivariana están las políticas sociales, que benefician a grandes sectores de la población más humilde, y de manera especial a las mujeres pobres, a las mujeres trabajadoras. Las distintas Misiones creadas por la revolución dan respuestas a problemas como la salud, la alfabetización y la educación, vivienda, trabajo, agricultura, seguridad social, nutrición, entre otras. De 1999 al 2011, el gasto social del gobierno ocupó más del 60% de los ingresos fiscales. En ese período, la inversión social se ubica en el 20% del PBI, mientras que en la década anterior alcanzó el 8%. Según el Banco Mundial, la pobreza disminuyó del 70% en 1996 al 23.9% en 2009, y la pobreza extrema se redujo del 40% al 5.9%. Éstas son sólo algunas de las cifras de un vasto movimiento social que modifica las condiciones de vida de millones de personas, que promueven su participación política, y que constituyen el cimiento de la revolución bolivariana.

Las Misiones –aun con sus complejidades- son ejercicios concretos de poder popular. Para las mujeres, especialmente, no sólo significan un alivio en las tareas cotidianas –que siguen recayendo sobre ellas, a pesar de los debates sobre la igualdad de oportunidades-. Son también caminos para integrarse en la vida política, para formarse políticamente, para ejercer el derecho a salir de la casa hacia el país y el mundo. Los derechos de las mujeres han sido consagrados en un conjunto de leyes, e incluso en la Constitución se ha dado un avance significativo al reconocer el trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar.

En estos años, es mucho lo que ha crecido la presencia de las mujeres en los movimientos sociales, en la gestión pública, y en el propio gobierno… aunque éste sigue siendo un reto fundamental. La idea de que sin feminismo no hay socialismo atraviesa los debates actuales de Venezuela –incluso desde algunas intervenciones del propio Chávez- desafiando a un machismo muy arraigado en la cultura patriarcal latinoamericana.

En esta perspectiva, más allá de los debates imprescindibles sobre cómo defender y profundizar el proceso en curso, de cómo enfrentar los obstáculos burocráticos, de cómo hacer más colectivas las formas de gobierno y de poder popular, la suerte de la revolución bolivariana que se pulsará en las próximas elecciones, significa la posibilidad de sostener los avances que los movimientos populares logramos en nuestro continente en las primeras décadas del siglo 21.

Luego del golpe de Estado en Honduras y en Paraguay, sabemos que el imperialismo concentra las energías en revertir el entusiasmo popular en Nuestra América, esforzándose por voltear de una manera u otra al gobierno bolivariano, eje de las políticas de unidad continental como el ALBA, UNASUR, CELAC y ahora MERCOSUR.

Es por esto que no podemos dudar a la hora de pararnos frente al imperialismo.

Tenemos que declararnos en estado de alerta frente a las campañas de confusión, de descrédito, de desestabilización de la revolución bolivariana. Tenemos que fortalecer el espacio de movimientos sociales del ALBA, en su capítulo argentino y en su carácter continental. Tenemos que reforzar las redes de comunicación alternativas, para desarmar los golpes mediáticos que se van a multiplicar en estos días. Tenemos que evitar que Venezuela, y con Venezuela toda Nuestra América, se vuelva un territorio de guerra. Tenemos que hacer del continente un lugar para la paz… como condición para que cada pueblo pueda decidir sus propios caminos de buen vivir.

Un 8 de octubre, hace 45 años, el Che era capturado por las fuerzas gringas en Bolivia. Che estaba combatiendo por hacer de Nuestra América un solo territorio rebelde frente al imperialismo. El 9 de octubre, el Che era asesinado y luego desaparecido.

Pero el 7 de octubre todavía estaba combatiendo. La solidaridad más importante, la más necesaria, es la que llega al cuerpo que todavía puede combatir.

Hagamos un frente de defensa de la Revolución Bolivariana, que se multiplique más allá de las elecciones, proyectando los sueños de todas y todos los que cayeron en nuestro continente. Y de todas y todos los que entregaron sus vidas, cada día de sus vidas, a las luchas por la liberación, por la emancipación, por el poder popular, por el feminismo y por el socialismo.