jueves, 14 de junio de 2012

Economía y religiones parecen caminar juntas

Economía y religiones parecen caminar juntas
El filósofo Jung Mo Sung reflexiona sobre las tendencias convergentes entre economía y religión


El mundo se encuentra sumido en una grave crisis económica. Salvo algunos países emergentes, todas las naciones se sienten inseguras. La revista CONCILIUM ha abordado recientemente el tema de Economía y Religión. Para los editores de este volumen, existe un vínculo entre religión y economía. Los teólogos cristianos hablan de “economía de la salvación” y los sociólogos de “economía como salvación”. Pero ¿es esta la forma de economía que hay que salvar? El filósofo de las religiones Jung Mo Sung reflexiona sobre las tendencias futuras de las interacciones entre Religión y Economía en un mundo globalizado. Por Leandro Sequeiros.

El mundo se encuentra sumido en una grave crisis económica. Salvo algunos países emergentes, todas las naciones se sienten inseguras. La revista CONCILIUM (número 343, noviembre de 2011) aborda el tema de Economía y Religión. “La crisis financiera y económica desencadenada en 2008 y las sucesivas crisis en economías que hasta hace poco eran prósperas en Occidente inducen nuevamente a reflexionar sobre el sistema económico hegemónico, el capitalismo, y sus puntos débiles”.

Para los editores de este volumen (Luiz Carlos Susin y Erik Borgman) existe un vínculo entre religión y economía. Los teólogos cristianos hablan de “economía de la salvación” (Eusebio de Cesarea) y los sociólogos de “economía como salvación” (Max Weber). Pero ¿es esta la forma de economía que hay que salvar? El filósofo de las religiones Jung Mo Sung reflexiona sobre las tendencias futuras de las interacciones entre Religión y Economía en un mundo globalizado.

Vivimos tiempos de penumbras e incertidumbre sobre el futuro. No sabemos las tendencias de las religiones para el siglo XXI. A la contradicción del sistema que genera nuevos pobres, nueva desigualdad social, y pone en riesgo la ecología global, se le suma ahora una profunda crisis interna de confianza.

Para los editores de este volumen de la revista CONCILUM, la llamada “crisis de confianza” recuerda la existencia de dosis de fe en el funcionamiento de la economía mundial. Una fe laica, por supuesto, más vinculada con la credibilidad del sistema global que con la religión como fenómeno social.

Pero existe asimismo un vínculo entre economía y soteriología. Y más aún cuando nos referimos a la teología cristiana fundamentada en el Salvador Jesús. Las crisis sucesivas de los mercados y las tentativas de los Estados de socorrer y “rescatar” a bancos, estados (Grecia, Irlanda, Portugal..) e inversiones privadas apuntarían ahora a esa necesidad vital de "salvación de la economía" (en expresión de Patrick Viveret). Nos encontramos ante un problema ético, cultural, económico, político y religioso.

Pero nos podemos preguntar: ¿es el mercado libre la forma de economía que hay que salvar? Salvar ¿de qué? ¿Quién se beneficia? ¿Es justo salvar a los que han hundido el barco? ¿Quién será el agente de salvación, el “mesías”, de la economía? Como leemos en el artículo editorial que comentamos: “El neoliberalismo, con la tesis del “mínimo Estado” buscó disminuir la intervención del Estado en las economías; y ahora es el Estado el llamado a salvar a los agentes de la economía liberal con dinero público, o sea, a costa de los ciudadanos”.

Pero la relación entre economía y religión no es una característica “occidental”. Al contrario. La racionalidad moderna quiso separar estos espacios tan unificados o simbióticos en culturas premodernas. Sin embargo, incluso en Occidente, la economía y la religión -en este caso el cristianismo- mantienen muchas interfaces e interpenetraciones de dogma y mística.

Teología de la economía 

La Iglesia católica, en su magisterio, se ha manifestado cada vez más en el ámbito de la economía, y esta constituye una parte importante de la Doctrina Social de la iglesia.

Pero para los editores de este número de CONCILIUM, se plantea una cuestión metodológica: tratar la economía únicamente en el ámbito de la enseñanza moral, y sobre todo desde fuera del sistema, puede dar la impresión de ser idealista y hasta arrogante e hipócrita.

Tanto la práctica como el propio enfoque teórico han revelado dicha ineficacia. Comprender la economía desde categorías soteriológicas (el negocio de la salvación), mesiánicas, pneumatológicas y teológicas ha arrojado nueva luz sobre la conexión entre economía y religión.

Y viceversa: “Las categorías y normas de la economía que se observan en la religión y que con frecuencia preceden en la religión a lo que después se torna eficaz en la economía, aunque de forma secularizada, también han tenido impacto recientemente en la comprensión de la religión”.

Por último, el mimetismo y la simbiosis, incluso en sociedades más secularizadas, puede estar en el origen de la falta de confianza tanto en la economía como en la religión, y, de forma más específica, en la crisis de confianza sobre la eficacia de ambas.

Por eso, este número de CONCILIUM está dedicado a dichas interfaces e interconexiones entre economía y religión. Y esta aproximación no se hace solo desde el punto de vista de las exigencias éticas que las religiones –y en particular el cristianismo – pueden o deben dictar a la economía, sino de sus implicaciones teológicas.

Esta cuestión se nos antoja importante para el cristianismo en la medida en que es una religión de encarnación que integra la economía desde “el pan nuestro de cada día”, con el pan de la justicia y el pan eucarístico, hasta la mesa del Reino de Dios. 

Interacciones entre Religión y Economía según Jung Mo Sung 


Tal vez, uno de los autores más creativos en la reflexión crítica sobre las interacciones entre Religión y Economía es Jung Mo Sung. Su misma biografía es ya provocadora. Nacido en Corea, laico y bautizado católico, vive en Brasil desde 1966. Es Doctor en Ciencias de la Religión, con postdoctorado en Educación. Actualmente es profesor en el Programa de Posgrado en Ciencias de la Religión de la Universidad Metodista de Sâo Paulo, en Brasil.

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